viernes 23/10/20
HISTORIA

Paestum: Donde los templos griegos y la mafia tienen mucho en común

En el sur de Italia, paraíso de arqueólogos y mafiosos, cualquier cosa puede aparecer cuando se remueve  la tierra
EL ESPECTACULAR FRONTIS  DEL LLAMADO TEMPLO DE POSEIDON Wikipedia
El espectacular frontis del llamado Templo de Poseidón | Foto: Wikipedia

NI INDIANA JONES

Hasta Indiana Jones hubiese quedado boquiabierto ante lo que un equipo de peones encontró en 1752, apenas a 100 kilómetros de Nápoles. En aquellos días, el que sería Carlos III, rey de España, –por entonces solo lo era de Nápoles y Sicilia–, había ordenado la construcción de una carretera hacia el sur de Italia, precursora de la actual Statale 18. Al abrirse paso entre la vegetación de un área cenagosa, ante los operarios se desveló una ciudad grecorromana intacta, abandonada muchos siglos atrás por el azote del paludismo y de las razzias árabes. Habían redescubierto la colonia griega de Poseidonia, rebautizada como Paestum por los romanos.

OTRO TIEMPO, LOS MISMOS DIOSES

Siempre nos acompañarán los mitos. En el sur de Italia, los dioses y héroes paganos no han desaparecido, solo se han transformado. Las modernas divinidades, surgidas de barrios miserables, son tan caprichosas y crueles como las de la Antigüedad y, como ellas, viven bañadas en lujo, riqueza y poder. 

En un búnker bajo tierra apareció Giuseppe Giorgi, un capo huido de la justicia desde hacía más de dos décadas

No fueron los arqueólogos, sino la policía, quien en junio de 2017, hizo el descubrimiento del año: en un búnker bajo tierra apareció Giuseppe Giorgi, un capo huido de la justicia desde hacía más de dos décadas. Al salir, escoltado por los carabinieri, algunos vecinos acudieron a besar la mano del semidiós, implorando protección y deseándole un pronto retorno del mundo de los mortales.

Y no es el único capo desenterrado, ni mucho menos. La presión policial obliga a los jefes mafiosos a sepultarse en bunkers, contenedores de barco reconvertidos en apartamentos de lujo, o redes de galerías soterradas bajo los pueblos. Casi cada año, los carabinieri sacan a la luz, entre el barro, a una divinidad largamente deseada y desaparecida. Arqueología policial.

RETORNO AL ORIGEN

Si algo diferencia Paestum de otras ciudades clásicas, son sus tres espectaculares templos griegos, construidos entre los siglos VI y V a.C., y que figuran entre los mejor conservados del mundo. En el siglo XVIII, con el Partenón aún en manos de los turcos, el arte griego era un misterio, y decenas de intelectuales y artistas de toda Europa acudieron a la recién descubierta Paestum para empaparse de las raíces de Occidente y de la armonía de los edificios, nunca superada por el entonces más conocido arte romano. El arquitecto Jacques-German Soufflot quedó tan impresionado por la severa elegancia del llamado templo de Poseidón, –considerado como uno de las construcciones griegas más perfectos que existen– que le sirvió de modelo para diseñar Santa Genoveva, hoy conocido en París como El Panteón. La estética importada por Soufflot, generó un entusiasmo que barrió el decadente barroco de la época, para dar lugar a un nuevo movimiento, que hoy conocemos como Neoclasicismo

EL PANTEON EN PARIS, INSPIRADO EN LOS TEMPLOS DE PAESTUM, D. MONNIAUX WikipediaEl Panteón en París, inspirado en los templos de Paestum | Foto: D. Monniaux, Wikipedia

LA EMPRESA MÁS IMPORTANTE DE ITALIA

Dicen que la mafia factura entre 23.000 y 140.000 millones de euros al año, según las fuentes, y que su recaudación equivale a un 7% del PIB italiano. La pujanza económica de esta multinacional del capitalismo ilegal se basa en que, sin abandonar sus áreas tradicionales –droga, prostitución, contrabando, usura– se adaptan imaginativamente a cualquier oportunidad que se presente: ahora mismo, el tráfico de inmigrantes, la intermediación entre comercios y proveedores, o la oferta a las clases medias de unos intereses por su dinero inasumibles por la banca. No hay riesgos ni violencia. Claro que, un día, se te puede presentar un señor con unos paquetes de coca y pedir por favor que los guardes algún tiempo en tu casa. La policía nunca sospechará, y estas cosas se arreglan –amablemente te explican– sin más problemas, con un poco de comprensión por ambas partes. Más por la del débil, claro.

CAMAS DE PÉTALOS DE ROSA

Paestum fue fundada por colonos provenientes de Síbaris, a su vez otra temprana colonia griega del siglo VIII a.C. ubicada en el golfo de Tarento, cuya inusitada riqueza y refinamiento dio origen a la palabra sibarita. Sus fiestas eran míticas, y se dice de los sibaritas que dormían en camas hechas con pétalos de rosa, y que prohibieron la presencia en su ciudad de carpinteros, herreros, gallos o cualquier otra presencia sonora que pudiese alterar su exquisito descanso. 

Dio lugar a una rebelión de desheredados que invirtió el orden social y político, y confiscó las propiedades de los 500 sibaritas más ricos

Pero la desigualdad social y el enorme número de esclavos y sirvientes necesarios para sostener aquel paraíso exclusivo de unos pocos, dio lugar a una rebelión de desheredados que invirtió el orden social y político, y confiscó las propiedades de los 500 sibaritas más ricos, forzando su exilio a una ciudad cercana. El resultado fue una guerra en la que, se cuenta, los caballos sibaritas, acostumbrados a bailar al ritmo de la música en vez de guerrear, derribaron a sus jinetes en el campo de batalla y empezaron a hacer piruetas cuando el ejército enemigo, astutamente, hizo sonar sus flautas.  

MENTIRAS ÉTICAS

La misma injusticia de Síbaris es la que nutrió a la mafia de esa estética de la rebelión de los desheredados, uniéndose contra las reglas de un mundo hecho por y para los ricos, e imponiendo las suyas propias. Otra cosa es su ética, indefendible en su falsa honorabilidad, y en el engañoso derecho a la venganza de los desposeídos, válida contra cualquiera que no sea de la familia. Un fraude, que llena el vacío de futuro de los muchachos de los barrios miserables de Nápoles, Palermo o Calabria, para que asuman el papel del héroe mítico que vive violenta y peligrosamente, nadando en dinero y prestigio unos pocos años, antes de acabar con la cabeza agujereada en un basurero. Y, luego, la gloria póstuma. La mafia no es una religión, pero tiene bastante de mitología y mucho de  secta.

EL NADADOR

En 1968, el arqueólogo Mario Napoli encontró una tumba intacta en una antigua necrópolis, a kilómetro y medio de Paestum. Esta vez, en su interior no había un capo de la mafia, sino los restos de un joven junto a un caparazón de tortuga que había formado parte de su lira. Lo impactante de la tumba, datada en torno al 470 a.C., son sus pinturas, únicas por la representación de figuras humanas en la tradición griega. Los frescos de las paredes, de inspiración etrusca, contienen un grupo de jóvenes bebiendo y festejando a la salud del muerto. Pero en la cara interna de la lápida, frente al cadáver, apareció una imagen desconcertante: un hombre se precipita de cabeza a las aguas de un río. 

DETALLE DE UN FRESCO EN LA TUMBA DEL NADADOR, MIGUEL HERMOSO CUESTA, WikipediaDetalle de un fresco en la tumba del Nadador | Foto: Miguel Hermoso Cuesta, Wikipedia

¿ES MEJOR EL MÁS ALLÁ O EL MÁS ACÁ?

El simbolismo del cambio de dimensión vital  de la pintura, conocida como “El nadador”, es tan evidente como ambiguo, y ha suscitado ríos de tinta. Esa escena, junto a la lira que acompañaba al difunto, apuntarían a un devoto de los entonces novedosos misterios de Orfeo, que alegraban el deprimente futuro post mortem de la religión clásica con la promesa de una vida eterna, como las posteriores religiones importadas de Oriente y, finalmente el cristianismo, siguieron haciendo. Pero el precio de la inmortalidad era una vida ética y austera. Qué casualidad que nuestra moderna pérdida de fe en el más allá también repercuta en la decadencia de los deberes morales que garantizaban una plaza en el cielo. El péndulo de la Historia nos lleva de vuelta hacia a la visión griega –y los mafiosos son un ejemplo–, volcada en disfrutar sin restricciones ni moralinas de los placeres de esta vida. 

Pero el misterio y la potencia de esa extraña imagen, colocada como una puerta frente al difunto, trasciende las ideologías.

LA FAMOSA IMAGEN DEL NADADOR, EN EL INTERIOR DE LA TUMBA DEL MISMO NOMBRE, TUFFATORE WikipediaLa famosa imagen del Nadador, en el interior de la tumba del mismo nombre, Tuffatore | Foto: Wikipedia

LA  MAFIA COMO FORMA DE SER

Los atardeceres, al contrario que los mediodías, facilitan una visión relativa de las cosas. La misma tarde de mi visita a Paestum, coincidí en una terraza frente al mar Tirreno con una pareja de profesores romanos de secundaria. Y, al calor un par de vasos de Limoncello, me atreví a preguntarles por la mafia.

“Lo difícil de erradicar es esa inmensa mayoría de mafiosos de baja intensidad"

“No me preocupan los violentos, que tarde o temprano se las verán con la policía”, me dijo él. “Lo difícil de erradicar es esa inmensa mayoría de mafiosos de baja intensidad: los que están aquí, en esta terraza, quizás el camarero, y también el dueño, que no tienen una pistola ni nunca han hecho daño a nadie. Pero consienten, y son los que verdaderamente sostienen la organización”. 

“Estás en el paro, agobiado por mantener a tus hijos”, continúa ella, “y alguien te consigue un trabajo. Solo te van a pedir que votes a unas siglas en tu ayuntamiento ¿Qué hay de malo? ¿No es esa una práctica común en cualquier partido? Y que, si ves algo raro, no te chives a la policía, algo que ya hacías. Porque tus vecinos, tus amigos y tus parientes, lo han asumido. Es la costumbre, y así la gente, vive. ¿Vas a ser tú el único idiota distinto?”.

SUPERHÉROES DE MARVEL EN LOS TIEMPOS DE HOMERO

No podemos vivir sin mitos. Jasón y los Argonautas, una leyenda griega suficientemente antigua como para que Homero la mencionase en La Odisea, describe las aventuras de la nave Argos, tripulada por un pelotón de semidioses con poderes mágicos, que la editorial Marvel adaptó en la figura de héroes con superpoderes para alimentar la necesidad mítica de la generación anterior a través de sus cómics, y ahora también de la actual, a ésta mediante el cine.

Según el poema, la nave de Jasón se detuvo en la desembocadura del río Seles, junto a lo que luego sería Paestum, para construir allí un altar a la diosa Hera Argiva. En 1934, dos arqueólogos italianos desenterraron en el lugar las ruinas de un templo dedicado a la misma diosa, de principios del siglo VI a.C., cuyas metopas se exhiben en el museo de Paestum. 

LOS DOS TEMPLOS DE HERA, OLIVER BONJOCH  WikipediaLos dos templos de Hera | Foto: Oliver Bonjoch, Wikipedia

DE DIOSA PAGANA A VIRGEN CRISTIANA

Detengo el coche al llegar a las decepcionantes ruinas del templo que, durante siglos fue un importante lugar de peregrinación, dedicado a la mujer y el matrimonio, y presidido por una estatua de la diosa Hera con una granada en la mano, a la que hoy se sigue adorando, junto a su granada, en un santuario cercano bajo el nombre de la Madonna del Granato

MADONNA DEL GRANATO. WikipediaMadonna del Granato | Foto: Wikipedia

Muy probablemente, remotos navegantes construyeron un altar allí, y de aquello nos ha llegado el viaje de los Argonautas, los superhéroes de Marvel, y una virgen cristiana. Ay, los mitos…

LOS MALOS HACEN LO QUE LOS BUENOS SUEÑAN

¿Qué tiene la mafia, que tanto fascina a quienes se tienen por honrados? La mayor parte de lo que hoy nos ofrecen las pantallas son noticias, series o películas que se recrean en el delito, la crueldad y, sobre todo, el asesinato. Nuestra pacífica sociedad necesita desahogar una inagotable hambre de violencia. Eso sí, solo como espectadores y bajo la exculpatoria etiqueta de la ficción. Pero la experiencia nos enseña amargamente qué porosa es la frontera entre ficción y realidad ¿Estamos reprimiendo parte de lo que somos, para creernos sociales y pacíficos? ¿Cuánta hipocresía esconde esa supuesta superioridad moral sobre los malos?

PERVERSOS PRÍNCIPES AZULES 

Los mitos de cada cultura contienen las claves para explicar su mundo. Y, en la misma esencia de lo humano está el identificarnos con los protagonistas de nuestros propios relatos. El mafioso, el nazi y el psicópata son los héroes de nuestra época, los príncipes azules de nuestros modernos cuentos de hadas. Parece un desquite, después de tantos siglos de la edificante, pero hipócrita moral cristiana.

Aquellos dioses clásicos, tan empáticos como amorales y crueles, representaban con más precisión y honestidad nuestra verdadera naturaleza que lo que vino después. No perseguían lo que deberíamos ser, sino que aceptaban y exaltaban lo que somos. Y en esa dirección, el péndulo de la Historia parece llevarnos ahora.
 

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