Martes 18.12.2018
OBITUARIO

"Celia y el golf siempre iban de la mano"

Era la chica de la sonrisa. Además todos pensábamos lo mismo: “Da igual lo que sea, que se le da bien”. Ángela Luján, periodista de eldiariocantabria, se despide de la golfista, a la que conoció en el instituto.

Celia Barquín, durante un torneo de golf. Foto: RFEG
Celia Barquín, durante un torneo de golf. Foto: RFEG

Esta mañana el grupo de WhatsApp de mis amigos sonó muy pronto. Más de lo habitual contando que cada uno tiene su vida. No era para quedar. No era para vernos. No era nada de eso. 

La mayoría nos conocimos cuando empezamos en el instituto. Mi promoción en el Instituto Miguel Herrero siempre fue muy especial. Nos lo decían los profesores porque a pesar de haber pequeños grupos, siempre nos acabábamos juntando todos, aunque fuese para cambiar la fecha del examen de tecnología de las tres o cuatro clases que había.

Celia era una deportista de élite. Compaginaba los estudios de Ingeniería Civil con el golf porque era lo que quería y sentía

Celia era la chica de la sonrisa. Y súper rubia. Y con los ojos muy muy azules. Además todos pensábamos lo mismo: “Da igual lo que sea, que se le da bien”. Cuando todos estábamos nerviosos antes de un examen, ella estaba segura. Y quizás el estar segura de sí misma fue lo que la llevó a dejar el IES Miguel Herrero y dedicarse lejos de aquí al golf, su pasión

Por eso, Celia y el golf siempre iban de la mano. Decidió irse a la Escuela Nacional de Golf Blume y dejarnos en bachiller con los problemáticos exámenes de filosofía o la preparación de la graduación. Pero ella en realidad se estaba enterando de todo porque Sandra o Alba se lo contaban. Antes de ingresar en la Escuela ya había ganado algunos torneos internacionales como el Grand Prix de Chiberta (2011, 2012 y 2013).

Hace dos meses volvió a brillar y se proclamó campeona de Europa Amateur individual. También se clasificó en el US Open Femenino a través de las previas. Por todo ello, Celia era una deportista de élite. Compaginaba los estudios de Ingeniería Civil con el golf porque era lo que quería y sentía. 

Hoy el móvil no deja de sonar, vibrar, avisar. Son pequeños comentarios que decimos con la voz chica porque no se puede decir más. Yo que puedo, porque por cosas como estas estudié algo que aprendí en las mismas aulas que ella, la dedico los triunfos de todos los que la conocimos en ese centro. Se los dedicamos. Yo, de momento, te dedico la entrevista que tenemos pendiente. 
 

Comentarios