miércoles 28/10/20
ECONOMÍA

El banco ING, investigado por blanqueo de dinero y corrupción internacional

La Justicia holandesa estudia el papel del grupo en el pago de unos posibles sobornos.

ING está siendo investigada por posible blanqueo de dinero
ING está siendo investigada por posible blanqueo de dinero

El banco holandés ING está siendo investigado por la Justicia de aquel país ante las sospechas de blanqueo de dinero y corrupción internacional. Así lo ha informado este miércoles el diario local Het Financieele Dagblad, que cita fuentes de la investigación. De hecho, el propio banco menciona dicha investigación en su informe anual.

“El banco es sospechoso de no haber señalado, o de haberlo hecho demasiado tarde, unas transacciones inhabituales”, especialmente unos pagos del gigante ruso de telecomunicaciones VimpelCom a la empresa de un funcionario del Gobierno uzbeko, ha indicado la portavoz de la fiscalía Marieke van der Molen.

En concreto, y como señala el diario holandés, la justicia investiga el papel que desempeñó presuntamente el grupo en el pago de esos posibles sobornos. En este sentido, la fiscalía cree que ING no investigó correctamente a sus clientes, lo cual es obligatorio según la ley contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.

Un portavoz de ING ha señalado que se trata del cumplimiento de disposiciones legales en la aceptación de clientes, la inspección de transacciones financieras y la notificación de actividades sospechosas para evitar el lavado de dinero y las prácticas de corrupción. “No es posible actualmente determinar cómo se resolverán las investigaciones y solicitudes o cuándo se resolverán ni estimar con fiabilidad un calendario, la cuantía de las multas, sanciones o cualquier otro resultado, que podría ser significativo”, ha apuntado el banco.

No es la primera vez que el banco se enfrenta a la Justicia. En 2012, tras un acuerdo con el Gobierno estadounidense, ING fue condenado a abonar la cantidad de 619 millones de dólares a raíz de un contencioso sobre la violación de sanciones económicas.

Entre 2002 y 2007, el banco manipuló o destruyó información sobre transacciones por valor de más de 1.600 millones de dólares que otros bancos instalados en Estados Unidos realizaron sin saberlo con Cuba, y en menor medida con Irán, Sudán y Libia.