miércoles 21/10/20
EDUCACIÓN

El objetivo del próximo curso es lograr “un entorno escolar seguro” con la anticipación como “clave” ante la COVID-19

Colegio José Ramón Sánchez de Astillero | Foto: Consejería de Educación
Colegio José Ramón Sánchez de Astillero | Foto: Consejería de Educación

La consejera de Educación, Marina Lombó, ha continuado este martes con directores de centros y representantes de las familias la ronda de reuniones con la comunidad educativa para analizar el protocolo de organización para el próximo curso 2020-2021, que será ahora "mejorado" con las aportaciones que estos realicen, con el objetivo de remitir el texto final a todos los centros educativos la próxima semana. Así, durante la mañana, Lombó, acompañada por los directores generales de Centros y de Innovación e Inspección Educativa, Jesús Oria y Mercedes García, respectivamente, ha mantenido tres encuentros con los comités de directores de Educación Infantil y Primaria, Secundaria y Educación Concertada. Ya por la tarde, se ha reunido con la Mesa de Familias, integrada por la FAPA y CONCAPA.

Estos encuentros se suman al celebrado ayer lunes con la Junta de Personal Docente, y continuarán este miércoles con tres encuentros vía telemática con todos los directores de los centros educativos de Cantabria, más de trescientos.

Los directores de institutos de Educación Secundaria han valorado el protocolo como un documento de "máximos" y "bastante completo"

"Tenemos ya un documento bien armado e informado favorablemente por Salud Pública, pero la experiencia de docentes, equipos directivos y familias nos permitirán, estoy segura, mejorarlo aún más", ha dicho Lombó. Así, la titular de Educacion se ha comprometido a "valorar detenidamente e incluir en el texto final" las aportaciones que realicen directores, familias y sindicatos, con el objetivo de lograr el "mejor texto posible".

Este documento servirá a todos los equipos directivos de base para establecer sus respectivos planes de contingencia que serán, ha dicho, la "hoja de ruta" de cada centro.

RETO PARA TODOS

La consejera ha agradecido el "compromiso" de toda la comunidad educativa que, según ha dicho, comparte un objetivo claro para el próximo curso. "Todos queremos lo mismo, un entorno escolar seguro en el que, a pesar las dificultades, consigamos ofrecer al alumnado cántabro la educación de calidad que es seña de identidad en nuestra Comunidad Autónoma", ha señalado Lombó.

Así, reconoce que el próximo curso será "un reto para toda la comunidad educativa", pero se ha mostrado convencida de que la organización previa que hagan los centros, acompañada del "esfuerzo" de personal docente y no docente y la "responsabilidad" de alumnado y familias permitirá "que se desarrolle en las mejores condiciones".

En su opinión, la "planificación y la anticipación de todos los posibles escenarios y tener establecidas de antemano medidas asociadas a cada uno de ellos" constituye la "clave" para que la docencia, sea presencial, no presencial o mixta, sea "la mejor posible en cada momento". "La situación de marzo fue sobrevenida; a septiembre llegaremos con los deberes hechos para que, sea cual sea la situación de la crisis sanitaria, la enfrentemos más y mejor preparados", ha finalizado.

DOCUMENTO

Por su parte, los directores de institutos de Educación Secundaria han valorado el protocolo como un documento de "máximos" y "bastante completo" que, no obstante, habrá que ir concretando y que será además objeto de sugerencias de diferentes estamentos de la comunidad educativa. En este sentido, la directora del IES María Telo de Los Corrales de Buelna, Pilar Lobeto, miembro de la comisión permanente del Comité de Directores de Secundaria, ha afirmado que los directores realizarán aportaciones y ha confiado en que el protocolo se concrete en las instrucciones de comienzo de curso.

En ese sentido, Lobeto ha señalado que muchas de las aportaciones y medidas implican más dotaciones de personal, medios o equipamiento. Por ejemplo, ha comentado que las medidas higiénicas y de limpieza contempladas conllevan que haya personal de limpieza en los centros por la mañana, lo que hasta ahora no sucedía en todos los institutos.

Pero también ha advertido de que, aún con medios, habrá cuestiones "difíciles de controlar", especialmente con los adolescentes, como las entradas y salidas, la utilización de los baños, etcétera. Igualmente ve "complicado" evitar desplazamientos de alumnos por el instituto cuando en ESO hay "muchas" asignaturas optativas.

"Se puede controlar a los alumnos en un aula, que lleven mascarilla, que guarden la distancia social, pero fuera de ella es más difícil; lo hemos visto con los que se presentaban a la EBAU y eso que eran pocos", ha apuntado la directora de este IES que tiene unos 400 alumnos.

"El panorama es complicado" y "la Consejería hace todo lo que puede", ha valorado Lobeto, que cree que hasta que no comience el curso no se verán realmente algunos de los retos y desafíos a los que habrá que enfrentarse.

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