martes 17.09.2019
ANTONIO FERNÁNDEZ RINCÓN

“Patronales, sindicatos y gobiernos anteponen sus intereses privados a los generales”

El presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega ha negado rotundamente que se esté planteando un cierre o un cese de la actividad por motivos económicos.

El presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega, Antonio Fernández Rincón
El presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega, Antonio Fernández Rincón

Antonio Fernández Rincón, presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega, lleva más de 20 años ligado a esta institución pública gestionada por empresarios privados. Aunque reconoce que la situación económica es complicada, descarta totalmente un posible cese de su actividad, y reivindica su presencia en la Mesa del Besaya como un agente social más y como representante de las principales empresas que trabajan en la comarca. A su juicio, el futuro de Torrelavega debe pasar por cuidar y potenciar el tejido industrial que ya existe, a lo que hay que añadir nuevas empresas que fortalezcan la zona y potencie el comercio.

¿Cuál es la situación económica de la Cámara de Comercio de Torrelavega?

Es complicada desde hace tiempo. Desde el Decreto de 2010 no recibimos la cuota obligatoria de las empresas, pero en los tiempos de bonanza lo que hicimos fue guardar y mantener unos ahorros. De eso nos estamos valiendo, y de hecho se ha aprobado el presupuesto y hay recursos para los próximos, siempre bajo mínimos y siempre con propuestas de recortes. En ningún caso existe la gravedad de plantear un cierre o un cese por el tema económico.

En ningún caso existe la gravedad de plantear un cierre o un cese de la Cámara por el tema económico

Lo que sí nos preocupa es la situación actual de las Cámaras. La legislatura de todos los presidentes de las Cámaras debería haber terminado hace dos años. Las leyes de las Cámaras deben aprobarlas los diferentes parlamentos de toda España, pero todavía no se ha hecho. Estamos en el limbo. Esto significa que todos los presidentes, más o menos, estamos en un periodo transitorio. Lo que nos encontramos es que no se termina de llevar la ley al Parlamento, y funcionamos como podemos en base a los diferentes gobiernos que se suceden.

Y con respecto a la Administración pública, ¿en qué situación está?

El Gobierno actual no tiene en consideración a la Cámara a la hora de participar en todo aquello lo que puede afectarnos. Y hay que recordar que tanto la de Cantabria como la de Torrelavega tenemos la representatividad legal de todo el tejido productivo de la región. Somos una institución pública que está regida por empresas privadas, y desempeñamos esta labor con el ánimo de defender los intereses de todas las empresas de Cantabria. Se puede decir que somos el nexo justo entre empresas y Administración.

Si la Administración entiende que ese nexo no es necesario o que con otras organizaciones les es suficiente, la pregunta es: ¿qué pintamos nosotros? Si estamos haciendo un trabajo público en beneficio de la colectividad y de las empresas de Cantabria, qué menos que nos consulten y nos tengan en cuenta, que nos respeten. Al Pleno de la Cámara de Comercio de Torrelavega, que está compuesto por empresas como Grupo Solvay, Grupo Armando Álvarez, Aldro y Sniace, se le está negando el pan y el agua.

¿Cree que las administraciones públicas están dejando de lado a las Cámaras?

Las Cámaras de Comercio son las únicas que le pueden dar capilaridad al Gobierno. Si quiere llegar a una empresa, las únicas que representan por ley son las dos Cámaras. Y la última responsabilidad la tiene la Consejería de Industria, que es la que tutela nuestra actividad. Por tanto, es necesario que nos dejen claro lo que quieren.

Si quieren la Cámara, que la utilicen, que nos escuchen. Si no, que hagan lo que quieran, pero que no nos hagan perder el tiempo

Si quieren la Cámara, que la utilicen, que nos escuchen y nos permitan compartir problemas y soluciones. Si no, que hagan lo que quieran, que es de ellos, pero que no nos hagan perder el tiempo. Sobre todo cuando hacemos un servicio extraordinario porque nuestra legislatura terminó hace dos años. Si estamos manteniendo una estructura y una función pública, qué menos que respetarnos y atendernos. Estamos hablando de empresas fuertes, no del presidente de la Cámara, de un individuo.

Lo que nos preocupa es que en el Ayuntamiento de Torrelavega se presenta una moción del PP pidiendo que estemos en la Mesa del Besaya, y nuestros vecinos y colaboradores, que son el equipo de Gobierno de la ciudad, votan en contra, teniendo como tienen toda la información y la experiencia de haber trabajado juntos por la ciudad muchísimos años. Eso nos complica mucho más la existencia, pues los nuestros nos están volviendo la espalda. Sé que es porque desde Santander así se lo recomiendan. Nosotros no somos políticos, solo nos interesa sacar a la comarca de la situación tan grave en la que se encuentra. Y por eso nos duele mucho más.

La situación de Torrelavega es difícil. ¿Por dónde cree que pasa el futuro de la ciudad?

Los últimos datos que se conocen en Cantabria es la bajada de la producción industrial, el aumento del paro y la merma de la confianza empresarial. Es en lo que hay que trabajar de forma intensa. La bajada de la producción industrial se produce con las empresas que están establecidas, por lo que lo primero es cuidar a los que tenemos y trabajar con ellos. A posteriori, e incluso al tiempo, atraer nuevas empresas.

Si en nuestra comarca no hay industria, no hay comercio

En Torrelavega, y calculo que en todas partes, el comercio es una consecuencia de la industria. Si en nuestra comarca no hay industria, no hay comercio. Además, nuestra comarca es netamente industrial, cambiar de modelo sería de locos y no llevaría a ninguna parte. Difícilmente podemos hacer planes de futuro cuando la situación actual está siendo una debacle. La región está muy deprimida. Sujetemos lo que tenemos.

El problema es que no veo que haya iniciativa, ni de este Gobierno que lleva ocho meses ni de los cuatro años anteriores del PP. Es más, Ignacio Diego eliminó de un plumazo varias iniciativas que tuvimos en la anterior legislatura, afirmando que no es algo que le competa a la Cámara de Comercio.

Lo que tengo muy claro es que tanto las patronales como los sindicatos y los diferentes gobiernos anteponen sus intereses privados a los intereses generales en cualquier decisión. Y lo digo porque me he encontrado con unos y con otros a lo largo de los años, y mientras nadie me demuestre lo contrario, seguiré pensándolo.

¿Cuándo decide la Cámara de Comercio que quiere participar en la Mesa del Besaya?

Quiero que quede muy claro. Nosotros entendemos qué es la concertación social, que son los dos sindicatos mayoritarios junto a la CEOE y el Gobierno. Pero tanto los sindicatos como la patronal son consultivos. Cuando quieren realizar la Mesa del Besaya desde la concertación, lo asumimos y no decimos nada. Pero cuando abren el abanico e introducen a los ayuntamientos porque se lo piden, algo que es lógico, es cuando nosotros nos presentamos porque queremos participar también en las posibles soluciones.

Es gravísimo que las Cámaras de Comercio de Torrelavega y de Cantabria no estén en la Mesa de Comercio

De hecho, me consta que un informe que hemos hecho llegar a todos los gobiernos está siendo una parte muy importante de lo que se trata en la Mesa del Besaya. Este documento, realizado por la UC y firmado y enriquecido por los agentes sociales, nace en 2014, cuando los partidos políticos estaban debatiendo una moción de censura en Torrelavega y los sindicatos habían anunciado una huelga general. En ese encefalograma plano de políticos y sindicalistas la Cámara de Comercio se erigió en protagonista para la búsqueda de posibles soluciones. Convocamos en un foro de industria a las empresas más importantes de la comarca, nos apoyamos en la Universidad para proyectar en Europa la imagen de una zona afable para la industria, y solicitamos a la UC un proyecto de futuro y de posibilidades del tejido industrial de la comarca.

Lo que quiero decir es que hemos luchado y hemos trabajado en un momento en el que todo el mundo se preocupaba de sus propios intereses. Eso está demostrado. Por ello, queremos estar en las soluciones.

¿Considera que es posible que la Cámara llegue a estar en la Mesa del Besaya?

Cuando argumentan que no pueden estar la Cámara y otros agentes porque si no sería una Mesa muy grande se confunden, pues los agentes que podrían estar ahí se ven bien representados en la Cámara de Comercio, por lo que con una o dos personas estarían representados todos. Y además, la Cámara de Cantabria cede su representatividad a la de Torrelavega. Es una disculpa.

A la Cámara de Comercio se le llegó a pedir incluso que presentase los trabajos al consejero o al Ayuntamiento, y que ellos se los harían llegar a la Mesa. Pero ya no estamos en eso. Cuando la pureza de la concertación desaparece con la presencia de los ayuntamientos, nosotros queremos estar ahí. Y digo nosotros porque en esa Mesa estaría, por ejemplo, un representante de Solvay como empresa importante de Torrelavega. No estamos hablando Antonio Fernández Rincón. Y al margen de que esto, la concertación trata otros temas laborales que no son los de la Mesa del Besaya. Lo han querido encorsetar ahí, pero se han confundido en el momento en que abren a los ayuntamientos, pues eso nos da posibilidades.

La Cámara de Comercio tampoco está presente en la reciente Mesa de Comercio.

Esto me parece gravísimo porque son palabras mayores. Esta Mesa se ha encorsetado de nuevo dentro de la concertación, dejando fuera a las dos Cámaras de Comercio. El Gobierno ya nos había atendido dentro de una Mesa en la que estábamos representados, pero en la segunda, cuando se forma la de Comercio, nos sacan. Incluso los sindicatos estaban sorprendidos porque era la primera vez que ocurría esto.

Todo está hecho en busca de esa “foto” de la concertación social. Y quiero dejar claro que no nos oponemos, al contrario, nos parece muy justa, pero la concertación está haciendo perder al Gobierno la mayoría social. A la concertación se puede llegar con diálogo social, con trabajo de los diferentes agentes sociales, y en esos trabajos finales es la concertación la que puede asumirlo.

Algunos confunden el diálogo social con la concertación social. Yo me refiero a las mesas de trabajo previas, en las que pueden estar la Cámara, USO y otros agentes que no pertenecen a la concertación, y que el documento final lo firmen los integrantes de la concertación. En eso no hay problema. Si lo que buscan a través de la “foto” es la mayoría social, están perdiendo la base. Los demás agentes sociales estamos molestos. Y digo todos, desde la Cámara hasta ATA. Pero no porque no estemos en la concertación, sino porque no se nos dé la oportunidad de opinar.

Comentarios