Martes 25.09.2018
Pilar Lima

“Lo peor de la votación del 155 fue la actitud del PP, con risas y sorna ante algo tan importante y en una época tan difícil”

La primera senadora sorda de España analiza la integración de las personas con diversidad funcional en las instituciones públicas y los problemas a los que se enfrentan, reclamando mayor pedagogía que integre a este colectivo.

La senadora Pilar Lima (izq.), junto a Rita Bosaho, diputada de Podemos en Alicante, y Vicenta Jiménez, senadora
La senadora Pilar Lima (izq.), junto a Rita Bosaho, diputada de Podemos en Alicante, y Vicenta Jiménez, senadora

La senadora Pilar Lima (Valencia, 1977) es la primera persona sorda que entra en la Cámara Alta. Miembro del Consejo Ciudadano de Podemos en Valencia, esta diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Valencia participa durante este fin de semana en el III Foro Cántabro por el Cambio, dedicado a los derechos y realidades de las personas con diversidad funcional y sus cuidadores. En una entrevista concedida a eldiariocantabria, Lima analiza los problemas de igualdad e integración de las instituciones públicas, algo que ella experimentó el pasado verano cuando el Senado se opuso inicialmente a contratar una intérprete durante unas vacaciones. La senadora reconoce que la votación del 155 fue un momento muy duro tanto física como emocionalmente, y cree que todavía queda mucho para que la sociedad española integre realmente a los colectivos con diversidad funcional.

Este verano tuvo que luchar en el Senado por una intérprete que sustituyera en vacaciones a la que habitualmente trabaja en el Hemiciclo. ¿Es esto un síntoma de los problemas de igualdad e integración de las instituciones públicas?

La discapacidad es una silla de ruedas o una amputación en el imaginario de la sociedad. Hace falta enfocar mejor la pedagogía en la sociedad

Lógicamente, no fue la primera vez que ocurría. Las personas con diversidad funcional nos enfrentamos a diario, existen barreras constantemente. Lo que ocurre es que esa discriminación era bastante grave porque demostraba desconocimiento. El letrado del Senado tomó una decisión basada en la ignorancia que paralizaba mi labor en la Cámara Alta. Tengo dos intérpretes, y en verano una estaba de baja y otra de vacaciones, que había solicitado con tiempo como parte de sus derechos laborales. Quería sustituirla, pero la respuesta fue que no me afecta porque había vacaciones. El problema es que yo tengo una agenda que no se adapta a la agenda de mis intérpretes.

Esto sienta un muy mal precedente si se actúa así ante una representante electa. ¿Qué pensará la sociedad y las personas con diversidad funcional si me tengo que enfrentar a estas situaciones en el Senado? Siempre digo que la peor incapacidad es la sodera de la mente y de quien no quiere oír.

¿Está la sociedad realmente concienciada o preparada para integrar de forma efectiva a todos los colectivos?

Siempre depende del lugar y el ámbito, pero en general falta muchísimo. El colectivo es tan diverso que estamos acostumbrados a generalizar. Por ejemplo, la discapacidad es una silla de ruedas o una amputación en el imaginario de la sociedad. Hace falta enfocar mejor la pedagogía en la sociedad, y para ello es necesario contar con nosotros. Somos cuatro millones de personas con alguna discapacidad, sin contar con las familias, los amigos y la gente que trabaja con este colectivo.

Nuestra lucha en el Senado se ve mermada porque se utiliza el Reglamento para subterfugios y oponer resistencia al resto

Usted entró en política porque quería cambiar las cosas. ¿Cree que ese cambio se ha producido después de este tiempo?

El Senado no ha cambiado nada en su funcionamiento como Cámara. La reforma del Reglamento está totalmente paralizada. Ahora bien, hemos cambiado el ambiente interno, hemos aportado frescura. Se van cambiando pequeñas cosas, pero es frustrante porque hay muy poco que hacer cuando un grupo tiene la mayoría. Nuestra lucha se ve mermada porque se utiliza el Reglamento para subterfugios y oponer resistencia al resto. Es como lo que ha hecho Carme Forcadell utilizando el Parlament catalán. Y necesita reformarse. Si el Senado no se reforma hay que cerrarlo porque no puede seguir así.

Como senadora, y tras ver lo que ocurrió con la votación del 155, ¿qué opinión le merece lo que está ocurriendo con el Govern?

Me gustaría matizar la experiencia emocional dentro del Senado, porque antes de políticos somos personas. Fue muy duro dentro del Hemiciclo, desde un punto de vista físico y emocional. Lo peor fue la actitud del PP, con risas y sorna ante algo tan importante y en una época tan difícil como la que hemos vivido. Ha supuesto una crisis muy grave. Es un problema político que no se va a resolver judicialmente. Por eso va a continuar el problema. Y sí, tenemos presos políticos. Lo ocurrido en Cataluña debe hacer replantearnos el funcionamiento de la Justicia. No se entiende que tarden en tramitarse los casos de corrupción del PP y aquí no se tarde nada.

Desde Podemos queremos un referéndum pactado y con garantías. No queremos que Cataluña se vaya, y trabajaremos por el no, pero ese referéndum es la mejor solución. Es necesaria también una reforma constitucional para reinterpretar territorialmente España.

Y quiero destacar que Cataluña ha tapado informativamente la financiación irregular del PP. El jefe de la UDEF dijo en sede parlamentaria que había indicios de que altos cargos del PP habían cobrado de la caja B.

No queremos que Cataluña se vaya, y trabajaremos por el no, pero ese referéndum pactado es la mejor solución

Participa en Cantabria en el foro sobre la integración de las personas con diversidad funcional. ¿El sistema facilita dicha integración desde la educación y el empleo?

Como decía antes, pedagogía con nosotras y nosotros. Tenemos que trabajar siempre con barreras de comunicación, y si estas existen la participación en política es imposible. Y eso se extrapola a diversos ámbitos como el científico. Yo comencé en esto para terminar con la LOMCE, una ley que segrega a personas con diversidad funcional.

Las personas sordas no acceden con igualdad al sistema educativo, y luchar contra esto es la base. Tenemos que conquistar los diferentes espacios que todavía no hemos alcanzado. Y no en todos los sitios se nos tiene en cuenta o se nos escucha. En Podemos sí, pero donde no estamos sigue habiendo ignorancia. Es un trabajo de hormiguita, de avanzar poco a poco. Se me conoce como la primera persona sorda en pisar las instituciones. Parece algo bueno pero no lo es; es muy sintomático de lo que son las instituciones en realidad.

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