domingo 25/10/20
TRIBUNALES

Cinco años y medio de cárcel para unos padres que rompieron varios huesos a su bebé

El fallo señala que el pequeño habría sufrido “estiramientos o retorcimientos con fuerza de las extremidades inferiores”, y llegó a tener una fractura lineal en el radio y el cubito en el antebrazo izquierdo.

Una juez ha condenado a sendas penas que cada una de ellas suma cinco años y medio de cárcel a una pareja de la pedanía ilicitana de Torrellano, en la provincia de Alicante, por maltratar de forma habitual y romper varios huesos a su bebé.

La sentencia, de la que se han hecho eco varios medios, considera probado que los acusados se aprovecharon "de la escasa edad del menor", nacido en julio de 2010, y de su "incapacidad para ofrecer resistencia o defensa alguna" para producirle diversos traumatismos, e impone a ambos progenitores un año y diez meses de cárcel por el delito de maltrato habitual y tres años y ocho meses por el de lesiones.

Igualmente, les ha privado de la patria potestad de su hijo porque, "siendo los progenitores y los únicos que cuidaban del mismo, y, por tanto, los encargados de velar por su bienestar y protección, cometieron los hechos delictivos", indica la resolución judicial. Además, les prohíbe acercarse o comunicarse con él durante siete años y medio, y les obliga a indemnizarle con 2.670 euros.

Entre las acciones destacadas en el fallo, que puede ser recurrido ante la Audiencia de Alicante, se encuentran "estiramientos o retorcimiento con fuerza de las extremidades inferiores".

Según el relato de los acontecimientos, los padres llevaron al pequeño al Hospital General de Alicante el 13 de octubre de 2010, ya que presentaba una inflamación en el antebrazo izquierdo. Una radiografía determinó que tenía una fractura lineal en el radio y el cubito de dicha extremidad, por lo que necesitó una escayola.

El personal sanitario que atendió en esa ocasión al bebé, que entonces tenía tres meses de edad, comenzaron a sospechar sobre la causa de esta rotura y pusieron el caso en conocimiento de los servicios sociales.

Los progenitores fueron llamados de nuevo al hospital, donde el menor fue sometido a diversas pruebas que revelaron la existencia de múltiples lesiones en distintas fases de curación o evolución. Ante este descubrimiento, el centro sanitario activó el protocolo contra el maltrato infantil y el niño quedó hospitalizado hasta el 25 de octubre del mismo año. Sucesivos informes forenses determinaron que el bebé había sufrido tres fracturas causadas por acciones violentas en distintos momentos de su corta vida.

La Generalitat declaró el desamparo urgente del niño cuando fue dado de alta y asumió temporalmente su tutela, al tiempo que desestimó la petición de los padres para establecer un régimen de visitas al no colaborar con el plan de intervención diseñado por los técnicos. Tras esto, ninguno de los padres ha solicitado la custodia, y la madre, que durante el embarazo pidió información para abortar, únicamente ha visto a su hijo una vez, y a petición de él.