domingo 20.10.2019
POLÍTICA

Borrell y Valls defienden ser “catalán, español y europeo” frente al independentismo

El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación asegura que trasladar presos catalanes es una "medida de distensión" y no un "trato de favor".
 

El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, y el exprimer ministro de Francia Manuel Valls, han coincidido este martes en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander en la defensa de ser "catalán, español y europeo" en oposición al discurso del independentismo catalán que, no obstante, también han coincidido al decir que no es antieuropeísta.

Así, Borrell ha explicado que hay que reconocer "el derecho" de los independentistas a sentirse como tales, pero ha pedido que reconozcan por su parte "que hay otros catalanes que tienen otro sentimiento, otro paquete identitario".

En este sentido, ha incidido en que "las identidades no crecen en los árboles", sino que son una "construcción social" que "se hace, me la hacen, a través del relato". Y ha lamentado que en España "nosotros hemos sido nuestro propio enemigo" y eso "no es una muy buena base" para cimentar un sentimiento identitario.

En España "nosotros hemos sido nuestro propio enemigo" y eso "no es una muy buena base"

Por su parte, Valls -que no ha querido desvelar todavía si se presentará como candidato a la alcaldía de Barcelona por Ciudadanos, pero ha dicho sentirse "muy animado" para hacer política- considera que "se puede ser catalán, o de Santander, español y europeo" y ha alertado de que, aunque el independentismo catalán no es antieuropeo, puede conducir a "encerrar" a Cataluña y a España "en una lógica de destrucción".

Además de recordar que nació en Barcelona, que es hijo de catalán, que habla catalán en casa y que "ama España", ha defendido que la cuestión catalana es "uno de los temas más importantes" que tiene actualmente Europa, que es un "una federación de Estados-nación", de países que "hicieron la guerra durante siglos y han apostado por la paz, la unidad" y un proyecto de "democracia, Estado del bienestar, cultura y convivencia".

Mientras, Borrell ha parafraseado el título de la novela 'El coronel no tiene quien le escriba', de Gabriel García Márquez, para afirmar que "España no tiene quien le escriba" porque "le falta un relato, le falta una historia", al tiempo que ha remarcado que en la actualidad "las guerras se ganan con el relato" de tal forma que, en su opinión, los gobiernos españoles "no han sido capaces" de elaborar un relato.

También ha asegurado que "está muy claro" que la Unión Europa ha reconocido que la Constitución Española de 1978 proclama "la indivisibilidad" del Estado, lo que "no es un hecho raro, no es una Constitución extraña", sino que coincide en este punto con otras "que también lo dicen", y ha citado a países como Alemania, Francia o Italia.

Además, ha hecho hincapié en que "ningún gobierno europeo" ha caído en la idea de reconocer la República catalana debido a que se parte del "respeto" al sistema constitucional de cada país, en los Tratados europeos y en el ordenamiento jurídico de cada Estado miembro. "Esto es así, siempre ha sido así, lo hemos repetido mil veces. El independentismo no lo ha querido nunca aceptar", ha manifestado Borrell.

El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, y el exprimer ministro francés Manuell Valls. Foto: UIMP 2018

REGLAMENTO

Previamente, en declaraciones a la prensa, Borrell ha asegurado este martes en Santander que el Gobierno está "convencido" de que la Generalitat de Cataluña actuará con los políticos catalanes que están siendo trasladados a prisiones de la comunidad "de acuerdo" a la ley y los reglamentos penitenciarios.

El ministro ha recordado que en España cada comunidad autónoma tiene una serie de competencias y que la Generalitat de Cataluña tiene, entre otras, la competencia de la administración penitenciaria.

Asimismo, ha defendido que el traslado de los presos catalanes a prisiones de Cataluña "no es ningún trato de favor", sino que responde a una cuestión que "resulta del reglamento penitenciario" que hay en España y que está prevista por las normas. "Y eso, naturalmente, es una medida de distensión, pero no es un trato de favor", ha dicho.

Al mismo tiempo, cree que esta medida "naturalmente" va a favorecer el diálogo con la Generalitat porque "no es una medida que lo vaya a entorpecer, en todo caso". En este sentido, ha dicho que "si puede contribuir a distender la situación y a favorecer el diálogo, pues bendita sea".

Borrell ha explicado que la cuestión migratoria "puede disolver la unión" porque puede "romper" lo que une a los Estados europeos

Del mismo modo, Borrell ha asegurado que "este gobierno no tiene hipotecas, este gobierno no le debe nada a nadie, este gobierno ha llegado al gobierno a través de los procedimientos constitucionales y quien votó contra Rajoy, votó porque quiso".

SIN LETRAS A PAGAR

"Este gobierno no tiene letras que pagar, pero sí tiene reglamentos que aplicar y si hay un reglamento penitenciario que permite una determinada medida y la administración penitenciaria cree que es oportuno aplicarla, pues lo hace", ha dicho el ministro.

Preguntado también por el hecho de que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha ofrecido un diálogo "abierto y sin cortapisas" al Gobierno catalán y por si esto puede incluir un referéndum, el ministro de Exteriores ha puntualizado que "un diálogo sin cortapisas quiere decir que no hay cosas que no se pueda escuchar".

En este sentido, ha asegurado que Calvo se ha referido a que el president de la Generalitat, Quim Torra, cuando se reúna con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el encuentro previsto para el próximo lunes 9 de julio, "le va a decir lo que le quiera decir". "A esto no le podemos poner cortapisas, no le podemos prohibir que hable de lo que él quiera hablar. Imagino que se ha referido a eso", ha explicado.

Cuestionado igualmente por la presencia de Meritxell Serret como delegada del Govern en Bruselas y por la posibilidad de que se reúna con las instituciones europeas, Borrell ha hecho hincapié en que él no representa a estas instituciones. "Yo soy el ministro de Asuntos de Exteriores de España, no soy un comisario, no soy el presidente de la Comisión ni el presidente del Parlamento. Ellos sabrán lo que tienen que hacer", ha concluido.

ARQUITECTURA MENTAL EUROPEA

En cuanto a la actualidad europea, Borrell y Valls han coincidido en afirmar que el "mayor problema" que tiene Europa a día de hoy es la inmigración porque, según el ministro, la arquitectura mental europea "no está preparada" para recibir un flujo "importante" de migrantes a pesar de las migraciones que han protagonizado, tal y como ha recordado, los españoles, los irlandeses o los italianos.

Así, Borrell ha explicado que la cuestión migratoria "puede disolver la unión" porque puede "romper" lo que une a los Estados europeos porque no se trata solo de una cuestión de recursos económicos, sino de "algo muy importante" basado en "problemas identitarios, culturales, muy profundos".

En cuanto a la demografía, los dos políticos han ofrecido datos que reflejan que en torno al año 2050 África tendrá una población de más 2.000 millones de habitantes, con "especial atención" al Sahel, frente a los aproximadamente 500 millones que habrá en Europa. En este aspecto, el ministro ha lamentado que los europeos están reaccionado a la inmigración "en orden disperso y divididos", con países de Europa del Este que "discriminan" a los inmigrantes por razones de religión.

Finalmente, Valls ha defendido que la respuesta a la cuestión migratoria debe ser "una respuesta europea" pese a que "la gente tiene miedo" sobre su forma de vivir, y ha abogado por que Europa tiene que representar una defensa de los valores "de la libertad y de la igualdad" y se ha mostrado en favor de la defensa de la democracia sin tocar fronteras "porque si tocas las fronteras, es guerra".

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