viernes 05.06.2020
SUCESOS

Nueve detenidos por más de 100 robos en viviendas de Cantabria y otras comunidades

La Guardia Civil ha desarticulado un grupo bien organizado y meticuloso que habría actuado también en Asturias, Galicia y Castilla y León.

Detención de uno de los ladrones por parte de la Guardia Civil
Detención de uno de los ladrones por parte de la Guardia Civil

La Guardia Civil ha detenido a dos personas en Oviedo, seis en Alcalá de Henares (Madrid) y una en Burgos como supuestos autores de más de cien robos cometidos en la zona centro y occidental del Principado de Asturias, Galicia, Castilla y León y Cantabria. Las diligencias han sido puestas a disposición del Juzgado número 2 de Oviedo, quien decretó la entrada en prisión de tres de los principales detenidos.

Según ha informado la Guardia Civil a través de una nota de prensa, las detenciones tuvieron lugar este martes en el marco de una operación denominada 'Sueco-Argoma'. Los arrestados son de nacionalidad española, albanesa y rumana.

Las investigaciones comenzaron a partir del mes de octubre del pasado año, ante el aumento de robos con fuerza en el interior de viviendas unifamiliares o adosadas, en zonas rurales o periurbanas. Fueron sucesos en los que se llevaron joyas y dinero en metálico, aprovechando el momento en que los dueños se encontraban fuera de casa, al atardecer y siempre antes de medianoche.

De las gestiones realizadas, la Guardia Civil pudo comprobar que se trataba de un grupo criminal bien organizado y muy meticuloso, tanto en sus desplazamientos en vehículos como en los realizados a pie, también realizaban muchos kilómetros desde la vivienda en alquiler donde residían en Oviedo hasta las zonas donde cometían los robos. Además, adoptaban otras medidas para evitar su vinculación con el lugar y momento de los robos.

Los detenidos utilizaban identidades falsas tanto para la identificación personal como para adquisición de propiedades, vehículos o teléfonos. Los vehículos utilizados para cometer los robos los compraban siempre de segunda mano y eran cambiados habitualmente. También empleaban vehículos de alquiler, como medida de seguridad y siempre a nombre de terceras personas.

Las joyas y el dinero obtenido de los robos eran sacados de Asturias rápidamente con destino a las provincias de Burgos y Madrid, donde otros miembros del grupo criminal se encargaban de su gestión.

A los detenidos se les imputan los delitos de robo con fuerza, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, falsificación documental, usurpación de estado civil, delitos de receptación, y resistencia y desobediencia grave a agentes de la autoridad.