miércoles 17.07.2019

El director de Oxfam Intermón indica que el objetivo de la UE es “bloquear la llegada de refugiados”

José María Vera, ha presentado el informe Ya no eres humano, que recoge 258 testimonios de personas que llegaron a Italia procedentes de Libia, y que encaja “de una forma especial con lo que está pasando en el mar Mediterráneo en relación con las aguas territoriales de Libia, el país con el que Europa está intentado pactar”.

José María Vera, director general de Oxfam Intermón. Foto:  UIMP 2017 | Juan Manuel Serrano
José María Vera, director general de Oxfam Intermón. Foto: UIMP 2017 | Juan Manuel Serrano

El director general de Oxfam Intermón, José María Vera, ha presentado el informe Ya no eres humano, que recoge 258 testimonios de personas que llegaron a Italia procedentes de Libia, y que encaja “de una forma especial con lo que está pasando en el mar Mediterráneo en relación con las aguas territoriales de Libia, el país con el que Europa está intentado pactar”.

A modo de resumen, Vera ha extraído seis mensajes “bastante directos” del informe: todas las mujeres menos una habían sufrido violencia sexual; el 74 % han visto torturas y/o asesinatos de compañeros de viaje; el 84 % han sufrido en sus propias carnes trato degradante, torturas o violencia extrema; el 70 % han estado atados; al 80 % se les ha negado agua y alimento durante su estancia y, por último, la mayoría no ha tenido asistencia médica básica.

Según el representante de la ONG, a estas alturas es evidente que el objetivo primario en la acción exterior de la UE es “bloquear la llegada de migrantes y refugiados” y que está dispuesta a hacer lo que sea para “frenar el flujo”. Libia es un no estado o estado fallido desde hace seis años, donde “no hay un gobierno que ejerza como tal” y las fuerzas armadas conviven con las mafias y los explotadores. Y es ahí donde Europa espera que los que se desplazan se queden, “vulnerando la legalidad internacional”, ha señalado.

Según Vera, el último paso ha sido la extensión de la zona de "rescate" responsabilidad de la Marina de Libia, algo arriesgado y que supone una mayor dificultad para las ONG de ayuda en barcos: “La consecuencia será evidente, rutas más inseguras, más muertes en el mar, más mujeres, hombres y niños bloqueados en Libia en las condiciones indicadas en nuestro informe, que a pesar de todo, volverán a arriesgarse a cruzar el mar en manos de las mafias, aún en peores condiciones”, ha lamentado.

En declaraciones a los medios, Vera ha previsto que  esta situación devendrá, probablemente, en lo que sugieren algunos generales libios: miles de millones de euros para asegurar fronteras y centros de refugiados sin ofrecer un “mínimo de estabilidad y seguridad”. Campos de contención que “no garantizan los derechos fundamentales de los seres humanos”, por lo que Libia “no parece la mejor solución posible”, ha subrayado.

Con motivo de su participación en el encuentro Crisis de los refugiados: conflicto, migración y respuesta europea de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), el representante de Oxfam Intermón también ha valorado la respuesta europea y española a la situación de los migrantes forzosos. A su juicio, una réplica insolidaria por parte de algunos países de la UE a las demandas italianas de “un reparto de la concentración de refugiados y de migrantes que llegaban a sus costas”, que se han encontrado con “el no, incluido el ‘no español’, fruto de la falta de voluntad política”. Desde su punto de vista, España es “un país cicatero en el sistema de asilo y refugio, con apenas 4000 plazas oficiales, frente a 50.000 en otros países europeos, aceptando apenas el 10 % de los 17.337 refugiados comprometidos”, ha explicado durante la conferencia que impartió más tarde.

En calidad de director general de Oxfam Intermón, Vera ha afirmado que mientras el contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores es “positivo”, las ONG se encuentran con “bloqueos fuertes, especialmente, en el Ministerio del Interior” a pesar de ser la “demanda más unitaria en décadas”, incluso desde los medios de comunicación. Una “sensación de indiferencia” que Vera, teme, puede acabar en demanda si el 26 de septiembre se materializa el incumplimiento de una cuota que “es obvio que no se va a cumplir”, aunque es “perfectamente posible”. Además, ha censurado el recorte de la ayuda al desarrollo de un 0.42 % del PIB en 2008 a un 0.13 % en 2015, “una reducción especialmente agresiva en la Ayuda Humanitaria con un 80 %”.

En la comparecencia ante los medios, el director de la ONG ha estado acompañado por el vicerrector de Innovación y Desarrollo de Proyectos de la UIMP, Rodrigo Martínez-Val, que ha atestiguado la actualidad de “un tema muy candente” no solo político o social, ya que “tiene muchas vertientes”.

Conferencia

En su ponencia, Vera ha señalado algunos de las coyunturas que generan las causas de la actual crisis de refugiados. “La capacidad de la comunidad internacional para dar respuesta a tantos conflictos, tan complejos, está en franca caída, por lo que muchos quedan en el limbo, haciéndose crónicos sin que nadie haga nada para reconducirlos”.

Para el representante de la ONG hay varias causas de los conflictos: el extremismo, por ejemplo, al que el mundo “no sabe cómo reaccionar” y responde con armamento y seguridad, incluida España. Otro desencadenante de migraciones forzosas es el impacto del cambio climático, “en forma de desastres naturales más frecuentes y más intensos”, que fuerza a 22 millones de personas al año a dejar sus tierras, más de 62.000 al día. “Si el Acuerdo de París sobre el Clima no se pone en práctica de manera efectiva, asistiremos a una debacle climática que hará imposible acabar con el hambre y la malnutrición y forzará a millones más a dejar sus casas”, ha advertido.

Sin embargo, ha vuelto a hacer referencia al objetivo explícito de la Unión Europea: “que no vengan”. Y si para lograrlo “hay que incumplir el Derecho internacional humanitario y la Convención de Ginebra de 1951 sobre asilo y refugio, se hace”. De hecho, ha recordado Vera, el acuerdo entre la UE y Turquía para la devolución a este país de quienes llegan a Grecia, incumple esa legalidad.