sábado 5/12/20
LABORAL

Interior indemnizará con 2.850 euros a un guardia civil lesionado en un operativo de vigilancia frente a Santander

Embarcación de la Guardia Civil
Embarcación de la Guardia Civil

El Ministerio del Interior deberá indemnizar con 2.853 euros a un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil por las lesiones que sufrió en un accidente durante un operativo de vigilancia junto a otros compañeros frente a la costa de Santander en junio de 2017.

La embarcación entró en una zona "peligrosa" para la navegación donde no patrullaban "habitualmente" -en las inmediaciones de La Maruca-

Así lo resuelve el Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo número 7 en una sentencia que estima el recurso interpuesto por la defensa del efectivo contra una resolución de la Secretaría General Técnica del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska. En el fallo, consultado por Europa Press, la Justicia da la razón al guardia civil herido y confirma que el patrón de la embarcación en la que iba durante el operativo entró en una zona "peligrosa" para la navegación donde no patrullaban "habitualmente" -al norte del Cabo de Lata, en las inmediaciones de La Maruca- precisamente por esa peligrosidad, y a una "velocidad inadecuada" además.

Interior de la embarcación de la Guardia CivilInterior de la embarcación de la Guardia Civil

El siniestro, en el que varios de los tripulantes acabaron con diversos huesos rotos, se produjo debido a un fuerte golpe de la nave contra el mar, lo que popularmente se conoce como 'pantocazo', algo que ocurre cuando hay olas grandes y la velocidad del barco no va acompasada a las condiciones de las mismas. Además, el juzgado entiende que esa maniobra no era necesaria para el desarrollo del operativo y que el denunciante, desde su puesto y responsabilidades, no pudo hacer nada para evitarlo.

Por último, también confirma que el patrón navegaba a una "velocidad inadecuada" y que no se debía a un supuesto de fuerza mayor, porque "los hechos pudieron ser evitados con un mínimo de diligencia" de la persona que estaba al mando.

En un principio, la administración desestimó la reclamación patrimonial formulada por el afectado, un mecánico del buque patrullero, que ascendía a cerca de 20.800 euros por los daños y perjuicios derivados del siniestro. El juez que firma la sentencia, contra la que ya no cabe recurso ordinario, considera que se dan todas las circunstancias para atender esta reclamación, como defendía el afectado, que ha contado con el asesoramiento legal de UniónGC y ha sido defendido por la abogada María Luisa Holanda.

Los hechos inicialmente fueron calificados por la Benemérita como una "incidencia durante un servicio que no ha sido grave", pero los agentes que iban a bordo coincidieron en que una ola muy cortada levantó la patrullera, dejó el barco unos segundos en el aire y este cayó finalmente de costado. Como consecuencia del impacto contra el agua, tres sufrieron heridas de cierta consideración, desde contusión en el tobillo hasta ingreso hospitalario.

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