lunes 30.03.2020
LABORAL

El Tribunal da la razón a dos gerocultoras de La Hoz de Quejo que se opusieron a preparar la medicación de los residentes

Palacio de justicia
Palacio de justicia

El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha desestimado los recursos de suplicación de la residencia La Hoz de Quejo ante dos sentencias que daban la razón a dos gerocultoras de este centro que habían demandado a la empresa al ser despedidas tras oponerse a preparar la medicación de los usuarios, una tarea para la que no tienen la habilitación necesaria.

La Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de Comisiones Obreras en Cantabria (CCOO) ha dado a conocer hoy las sentencias, y se ha felicitado porque los fallos dan la razón al sindicato, que lleva varios meses instando a la residencia situada en Isla a que rectifique y no obligue a las gerocultoras a realizar una tarea que no está recogida en las capacitaciones de las auxiliares de Enfermería en el Catálogo Nacional de Cualificaciones profesionales, al ser una función específica de los enfermeros según el VII Convenio Marco Estatal de Servicios de Atención a las Personas Dependientes y Desarrollo de la Promoción de la Autonomía Personal.

"Las trabajadoras no pueden asumir una responsabilidad que puede poner en riesgo la integridad de los usuarios"

El secretario de Acción Sindical de la Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de CCOO en Cantabria, Carlos Ateca, ha subrayado que "la obligación del personal gerocultor es colaborar en suministrar la medicación pero en ningún caso prepararla. Las trabajadoras no pueden asumir una responsabilidad que puede poner en riesgo la integridad de los usuarios", ha subrayado. Además, Ateca ha asegurado que las gerocultoras "jamás se han opuesto a administrar la medicación pero no es de recibo que les obliguen a prepararla porque no están habilitadas para ello y tampoco es una de las funciones que recoge su convenio". De este modo, CCOO ha pedido a la dirección de La Hoz de Quejo que recapacite y busque una solución a esta situación para la que los tribunales ya se han pronunciado a favor de las dos trabajadoras que demandaron su despido y que cuentan con una sentencia favorable por despido nulo, en un caso, e improcedente, en el otro. Ambas gerocultoras han vuelto de nuevo a su puesto de trabajo en la residencia de Isla.

REQUERIMIENTOS DE LA INSPECCIÓN DE TRABAJO

Por otro lado, CCOO ha denunciado que esta residencia de mayores tampoco ha cumplido con todos los requerimientos impuestos por la Inspección de Trabajo, cuyo plazo expiró el pasado 30 de junio. En este sentido, ha señalado que la empresa sigue sin implantar un procedimiento para efectuar el lavado de los uniformes y que tampoco cumple con su obligación de que el personal tenga, dentro de su jornada laboral, 10 minutos antes de la comida y otros 10 antes de abandonar el trabajo. "A la Dirección de La Hoz de Quejo parece que le da igual el bienestar de su personal para que puedan cumplir con su trabajo de forma adecuada y no se da cuenta que respetar los derechos de los trabajadores va en sintonía con la calidad de vida de los residentes. Difícilmente se puede dar un buen servicio si la plantilla no tiene las condiciones adecuadas para poder desarrollar bien su trabajo", ha sostenido Ateca. En este sentido, el sindicato ha iniciado las gestiones para poner en conocimiento de la Inspección de Trabajo y del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) estos incumplimientos.

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