domingo 20.10.2019
MEDIO AMBIENTE

Ecologistas y vecinos de Fuente Las Varas vuelven a denunciar los problemas de ruido y el impacto de la subestación eléctrica

Los vecinos tienen que soportar el ruido constante de la subestación de Solórzano
Los vecinos tienen que soportar el ruido constante de la subestación de Solórzano

Ecologistas en Acción y vecinos de Fuente Las Varas han vuelto a denunciar los problemas de ruidos e impacto visual causados por el funcionamiento de la subestación eléctrica de esa zona, en Solórzano, y han pedido una solución definitiva a los mismos. A su juicio, para solucionar estos problemas sería necesario instalar pantallas acústicas en la zona de los transformadores para minimizar el ruido, y plantar una línea de árboles en todo el perímetro de la central para evitar el impacto visual en el paraje en que el que se ubica la subestación. Considera que estos árboles deberían ser plantados en tierra fértil y no encima de todo el relleno de piedra, tal y como lo están los anteriores, y que sean al menos de más de tres años, ya que tardan mucho en crecer por la morfología del terreno.

Ecologistas en Acción recuerda en un comunicado que estas medidas ya se plantearon en una reunión mantenida con el delegado de la zona norte de Red Eléctrica Española (REE), en diciembre de 2016. Según la organización, los problemas causados por la subestación están afectando a los vecinos del lugar y se han venido denunciando desde hace tres años en distintos organismos oficiales. Sin embargo, las "únicas medidas" que ha tomado Red Eléctrica es apagar las luces de la central, plantar unos pinos en la zona de los transformadores que ni siquiera abarcan la totalidad de los mismos, y tomar medidas de ruidos "en días poco apropiados y sin garantías de fiabilidad por las condiciones climáticas".

Dichas mediciones, según Ecologistas, señalan que los ruidos están "dentro de la legalidad", pero contrastan con las realizadas por vecinos, en las que "se constata" que la central tiene picos de emisión de ruido que superan lo legal establecido. Por ello, consideran que las mediciones deberían hacerlas personal ajeno a REE para "evitar su manipulación" y, aun estando dentro de la legalidad, se debería tener en cuenta el "efecto rebote", dado que la subestación está situada entre dos montañas y está todo el día en funcionamiento.

Por todo ello, requiere nuevamente a REE y a las instituciones competentes la corrección de dichos impactos, la aplicación de las restricciones y criterios derivadas de la normativa municipal y la obligada licencia de actividad; mayores exigencias en el cumplimiento de la normativa sobre evaluación de impacto ambiental, y en particular sobre la eliminación de la contaminación acústica y electromagnética.

También demandan la remisión de las rectificaciones sobre sus "errores" de diseño y funcionamiento a las figuras de protección ambiental vigentes, y a la Ley del Paisaje; la creación de una impermeabilización acústica y visual con "garantías"; y el establecimiento de un sistema de compensaciones económicas a los propietarios públicos y privados por la pérdida de valor de sus propiedades. Esta denuncia se ha trasladado también a las autoridades e instituciones con competencias en el tema, incluidos los tribunales de Justicia, la Fiscalía de Medio Ambiente, la Comisión de Peticiones y la Dirección General XI de Medio Ambiente de la Unión Europea.

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