martes 29/9/20
MEMORIA

En 1970, la policía franquista asesinó a tiros a 3 albañiles durante una manifestación laboral en Granada

os trabajadores Manuel Sánchez Mesa, Cristóbal Ibáñez Encina y Antonio Huertas Remigio
Los trabajadores Manuel Sánchez Mesa, Cristóbal Ibáñez Encina y Antonio Huertas Remigio
Los trabajadores Manuel Sánchez Mesa, Cristóbal Ibáñez Encina y Antonio Huertas Remigio

En julio de 1970, en Granada se produjo una huelga de la construcción en la que la policía utilizó fuego real. Para poder leer más información al respecto se puede visitar en Facebook el grupo ‘MEMORIA DEMOCRÁTICA’.

El 21 de julio de 1970, Granada vivió una huelga total del sector de la construcción organizada desde la clandestinidad por CC.OO. Obedeció a los abusos y sobreexplotación que la patronal mantenía sobre los trabajadores de la construcción, tratados como esclavos, contrataciones irregulares, a destajo, sin protección social, sueldos miserables, pésimas condiciones de vida y trabajo, marginación social: Franquismo puro y duro. En Granada, mandaban las familias más conservadoras de España, asociadas y amparadas por el régimen. Muchas de ellas, enriquecidas por el boom de la construcción que desarrolló la capital invadiendo la Vega, con grandes moles y barrios.

Tras días de negociación sin resultados, la patronal se negó a aceptar las mejoras propuestas por los trabajadores. Aproximadamente 4.000 albañiles concentrados en asamblea se adhirieron a la huelga. Unos 2.000 huelguistas ocuparon la calle. Rápidamente se extendió a todos los tajos de los barrios periféricos de Granada Zaidín, Cartuja o la Virgencica, así como en los pueblos de alrededor. Apareció la policía armada, los huelguistas fueron al edificio del Sindicato Vertical para reorganizarse. Una comisión de los empresarios propuso volver al trabajo y negociar el convenio otro día. Los trabajadores se negaron y salieron de nuevo a la calle, donde esperaba la policía que cargó sobre ellos.

La policía utilizó fuego real. Las balas se llevaron por delante a Cristóbal Ibáñez Encinas, marmolista de Granada, de 43 años; a Manuel Sánchez Mesa, vecino de Armilla de 27 años y a Antonio Huertas Remigio, de 21 años, vecino de Maracena. Fueron asesinados por pedir un sueldo base de 240 pesetas diarias, una jornada laboral de 8 horas y la abolición del trabajo a destajo y de las horas extras. Hubo 6 heridos de bala. La policía franquista efectuó 113 detenciones de trabajadores que fueron puestos a disposición de la autoridad militar.

El periódico Ideal de Granada dijo al día siguiente que la policía atacó a los manifestantes porque “hubo necesidad de repeler la agresión”. Los familiares de los asesinados, en algún caso ni siquiera pudieron enterrarlos porque ya lo hicieron agentes franquistas para evitar más concentraciones. En la actualidad todavía se ignora quienes fueron los responsables de los disparos, ni quién dio la orden de abrir fuego. En marzo de 1971 el juzgado militar permanente de Granada sobreseyó la causa, como era acostumbrado, eximiendo de responsabilidad a los policías.

Con esas muertes se quería escarmentar a quienes se habían atrevido a organizarse y a convocar una huelga

Unos días más tarde, se firmó el convenio colectivo con algunas concesiones de la patronal. Las conquistas y derechos que recogía ese convenio son las mismas que sucesivas reformas laborales han ido aniquilando. Las muertes no fueron causales, respondieron a la necesidad de la dictadura de atajar unas movilizaciones en las que se exigía dignidad en las condiciones de trabajo, que permitieran salir de la miseria a los trabajadores y sus familias. Pero además, “con esas muertes se quería escarmentar a quienes se habían atrevido a organizarse y a convocar una huelga que claramente ponía en cuestión el marco de relaciones laborales, impuesto por la fuerza franquista”.

Meses más tarde, la patronal granadina inició una dura represión contra los trabajadores que habían tenido una participación directa o indirecta en la huelga. En 1970, la magistratura de Trabajo de Granada recibió el 42´4% de demandas por despido sólo del Sindicato de la Construcción. En 1971 fueron el 41´3%. Los trabajadores Manuel Sánchez Mesa, Cristóbal Ibáñez Encina y Antonio Huertas Remigio se manifestaban por la mejora de sus condiciones de trabajo. El franquismo no dudó en asesinarlos. Es nuestra obligación mantener su memoria y la de los compañeros que en unas condiciones de miseria y represión levantaron su voz contra la injusticia y el abuso. Un monumento en Granada recuerda hoy a estos 3 trabajadores.

Documentos: Toni AlvaroNueva TribunaMacarenaTVEl independiente de Granada (Juan Ferreras). Campos de Dolor (Antonio Ramos Espejo)

Fuente: Tulio Riomesta

https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2020/08/25/en-1970-la-policia-franquista-asesino-a-tiros-a-3-albaniles-durante-una-manifestacion-en-granada/

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