viernes 4/12/20
MEMORIA

La masacre de la familia republicana Ventín a manos de rebeldes franquistas, en Padornelo, Zamora, en 1936

Manuel y Olegario Ventín Rivas
Manuel y Olegario Ventín Rivas

El grupo ‘Memoria Democrática’ nos acerca este domingo un nuevo reportaje sobre la masacre de la Familia republicana Ventín a manos de rebeldes franquistas. Para poder leer más información al respecto se puede visitar en Facebook el grupo ‘MEMORIA DEMOCRÁTICA’.

La represión fascista contra el movimiento obrero fue brutal, proscribiendo sus organizaciones, apoderándose de sus instalaciones, persiguiendo y ejecutando a sus dirigentes. Los canteros de As Quintas (Codeseda) y Cerceda, como muchos otros canteros de Terra de Montes, fueron asesinados cuando trabajaban en las obras del ferrocarril de Zamora a Orense. Los de As Quintas le habían dicho a su madre: “Empezamos una obra que cuando la terminemos estaremos jubilados”. Pasados muchos años, desde lo alto del monte As Quintas Josefa divisó la columna de humo del primer tren que circulaba por ese camino. No pudo evitar llorar al recordar esas palabras de sus hijos, que nunca envejecerían.

Los 5 Ventín ejercían el mismo oficio que les había enseñado Perfecto Ventín Barreiro. Los 2 Ventín de Cerdedo, Perfecto y su hijo Ramiro, y sus 3 sobrinos de Codeseda: Los hermanos, Manuel, el mayor, 29 años, tenía 2 hijas, Manuela y Nélida, esta última nacería el mismo día de su ejecución; Erundino con un hijo; y Olegario Ventín Rivas, casado con Teresa, tuvo un hijo. Los 5 trabajaron siempre juntos, vivieron juntos en emigración, sufrieron prisión juntos, juntos fueron fusilados y juntos descansan en una fosa común del Bierzo.

Los Ventín no solo eran trabajadores sino conscientes de sí mismos y orgullosos de su condición. Se organizaron en un sindicato, la UGT, y en un partido, el PSOE, militando en Gudiña donde trabajaban y donde lucharon sindicalmente, incluso en los trágicos momentos de 1936 cuando tuvieron que defender el régimen legítimo de la República hasta la llegada de columnas de artillería, que imposibilitaron cualquier resistencia. Después de la derrota militar de los trabajadores, los Ventín regresaron a su tierra considerando que no habían hecho nada malo. Incluso, cuando se presentaron en el cuartel de la Guardia Civil en Cerdedo, el jefe del puesto les dijo que si no tenían las manos manchadas de sangre, no les pasaría nada. Pero pronto fueron a buscarles a sus casas.

La Iglesia se opuso institucionalmente con todas sus fuerzas a la República. El cura de Castro, José Rodríguez Anllo, a cuya parroquia pertenecía Piñeiro, donde vivía Ramiro Lois Ventín, estaba enfrentado a sus feligreses, no dudaba en presumir que si hubiera sido por él no habrían quedado más de 3 hombres en la parroquia. De hecho, se conoce un documento firmado por él en 1938 de una denunciando a unos vecinos, y pidiendo acción sobre ellos, con una lista de más de 50 nombres.

Los Ventín fueron acusados de “sacar a los santos de una iglesia” con motivo de una asamblea que se celebró en ese templo

En Cerdedo había una infame escuadra falangista junto a la de A Consolación, a la que solían sumarse las guardias cívicas de Lis Quivén de Pontevedra. Estos grupos contaron con la colaboración del clero, que fue determinante en la incriminación de los Ventín. Las “fechorías” contra la Iglesia se utilizaron en la lista de cargos para determinar la ejecución de muchos vecinos de la región: Los Ventín fueron acusados de “sacar a los santos de una iglesia” con motivo de una asamblea que se celebró en ese templo, sin causar ningún daño material o físico a ninguna persona, y sin realizar ninguna profanación o ataque a creencias religiosas.

El 19 de septiembre los 5 Ventín ingresaron en el penal de Zamora, y el 3 de diciembre se celebró consejo de Guerra siendo condenados a muerte. Su madre, Josefa, se acercó a Zamora para pedir indulto. Viendo que era viuda y necesitaba un hombre en la casa para mantener a la familia, fueron “magnánimos” y le concedieron una gracia: eliges al hijo que quieres que se salve. Obviamente, eso sería tanto como dejarla elegir a quién quería morir, algo que no pudo hacer. El 31 de diciembre de 1936 los 5 Ventín fueron fusilados juntos en la cima del Padornelo, en el Canteiro do Suspiro. Hoy todavía están todos enterrados en una fosa común.

Documentos: Tabeiros Montes (Xoán Carlos Garrido Couceiro)

Fuente: Tulio Riomesta
https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2020/10/11/la-masacre-de-la-familia-republicana-ventin-a-manos-de-rebeldes-franquistas-en-1936-en-padornelo-zamora/

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