Félix Álvarez acusó a sus compañeros de “robar en el Parlamento” pero vuelve a contratar a Rubén Gómez como asesor

El portavoz de Cs en el Parlamento cántabro, Rubén Gómez, y el diputado nacional Félix Álvarez

Fuentes del ahora autodenominado sector oficial han mostrado su preocupación por que el exportavoz de Cs Cantabria "convierta el Parlamento en su cortijo particular".

El ex parlamentario autonómico y exdiputado en el Congreso de los Diputados de Cs Cantabria, Rubén Gómez, vuelve al Parlamento de Cantabria, y lo hace como asesor del Grupo que actualmente integran Félix Álvarez, Diego Marañón y Marta García Martínez. Según fuentes del ahora autodenominado sector oficial, dicha contratación por parte de Félix Álvarez se hizo efectiva el pasado 15 de enero, y se produce después de que ambos firmaran un contrato anterior de tan solo un día en noviembre, algo que el primero ocultó a su partido y por lo que terminó dimitiendo como portavoz autonómico.

Sin embargo, este nuevo contrato sigue sin contar con el visto bueno del Comité, máximo órgano director del partido en Cantabria. Estas mismas fuentes han mostrado su preocupación por que Félix Álvarez “convierta el Parlamento en su cortijo particular”, creando lo que sospechan que pueda ser un “partido alternativo a Ciudadanos” que no acate las directrices de la Dirección regional, aunque intente mantener sus siglas.

Algunos de los dirigentes locales presentes en el Comité Regional mostraron su preocupación “porque se me están yendo afiliados”

En la última reunión de dicho Comité Regional, celebrada el mismo día de la dimisión de Álvarez, pudo palparse la tensión existente entre el diputado autonómico y el actual sector oficial. Las fuentes consultadas destacan las críticas ante la actitud del exportavoz y, sobre todo, cómo ha afectado al partido su decisión de ocultar la anterior contratación de Rubén Gómez como asesor del Grupo Parlamentario, que se produjo el 18 de noviembre para darle de baja tan solo un día después. Según han relatado a este diario, se criticó que Álvarez “nos podría haber dicho perfectamente” lo ocurrido en lugar de “mentir y ocultarlo cuando se le preguntó directamente por ello”. Una mentira que, como el propio diputado autonómico habría reconocido en el Comité, le llevó a dimitir aunque “era una mentira piadosa”.

Lo ocurrido a finales de 2019 en el seno de Cs Cantabria parece ir en contra de la esencia de Ciudadanos para muchos dirigentes y afiliados, debilitando la fuerza y la representatividad de la formación naranja en la comunidad autónoma. Algunos de los dirigentes locales presentes en el Comité Regional mostraron su preocupación, siempre según las fuentes consultadas, “porque se me están yendo afiliados”. Y los argumentos que están dando estos afiliados son, precisamente, que la actitud de Félix Álvarez va en contra de los “valores del partido, de la transparencia que siempre hemos defendido”, por “la mentira, la deslealtad y la falta de respeto de Félix (Álvarez), Rubén (Gómez) y Diego (Marañón)”, los dos primeros implicados en el anterior contrato y el segundo defensor de sus compañeros en el Comité de noviembre.

La “falta de credibilidad” es otra de las consecuencias que señalan estas fuentes del ahora sector oficial, que subrayan que la contratación de Gómez ha contado con la oposición de prácticamente todo el Comité, salvo un voto a favor. El malestar en la cúpula del partido en Cantabria es más que evidente, pero parece ser algo que está afectando a todos los niveles del partido. El secretario de Organización, Esteban Martínez Poo, reiteró en esa reunión del Comité poco después de que Álvarez dimitiera que “no tengo nada que ver” con el contrato firmado a Gómez, ni el anterior ni el actual, mostrándose “molesto por haberse ocultado la información”, que fue desvelada en exclusiva por eldiariocantabria.

Álvarez defendió todo lo ocurrido asegurando que “no tenía que contar algo que era personal” al principal órgano de gobierno del partido

Las fuentes consultadas han explicado que Poo trasladó también el sentir de buena parte de los militantes, que critican que la actitud de Álvarez y Gómez “no es la política de regeneración que defiende el partido”. El secretario de Organización, además, confirmó las preocupaciones de los dirigentes locales al asegurar que “se están produciendo bajas del partido por el malestar entre la gente”.

Ante esta situación, Álvarez defendió todo lo ocurrido asegurando que “no tenía que contar algo que era personal” al principal órgano de gobierno del partido. El diputado autonómico llegó a asegurar, siempre según las fuentes consultadas, que comprendía “la decepción de la gente, pero en este partido han pasado cosas terribles”, llegando a plantear que el contrato que hizo público este medio fue “robado del despacho”. Aunque Félix Álvarez no llegó a decir quién pudo haber sido, su compañero Diego Marañón sí señaló a sus propios compañeros al afirmar que “la filtración sale del partido”.

DIMISIÓN

Ciudadanos Cantabria vive una situación turbulenta desde finales del 2019. Todo arrancó tras las elecciones generales del 10 de noviembre, cuando el partido a nivel nacional sufrió un duro revés electoral y, en concreto en la comunidad autónoma, perdió el diputado conseguido en la anterior legislatura. Rubén Gómez, que fue elegido a principios de año, no lograba el escaño. No pasó mucho tiempo hasta que empezó a surgir el rumor de que el que fuera diputado autonómico había sido contratado por el partido.

El primer órgano en el que se abordó esta cuestión fue en la Junta Directiva de Cs Santander el 18 de noviembre, cuya tensión se hizo pública. Unos días después la Comisión de Garantías de Ciudadanos disolvía la Junta, y aunque los motivos no trascendieron, no se descarta que fuera precisamente por lo vivido ese día. Aunque no se respondió a la cuestión sobre el contrato de Gómez, lo cierto es que los rumores eran muy ciertos. Ese mismo día de noviembre Álvarez y Gómez habían rubricado un contrato por el cual el segundo “prestará sus servicios como asesor” del grupo parlamentario “incluido en el grupo profesional de Jefe de Segunda (Grupo II)”, según el documento al que tuvo acceso este diario.

Apenas duró un día, y el 19 de noviembre Gómez pedía la baja de un contrato que había existido. Una semana después, en una reunión del Comité Regional, el que fuera portavoz de Cs Cantabria fue cuestionado directamente por la existencia de dicho documento, negando rotundamente que fuera cierto. Una mentira que fue desvelada por eldiariocantabria, lo que terminó por forzar la dimisión como portavoz del partido de Félix Álvarez el 19 de diciembre al perder la confianza de sus compañeros.

Sin embargo, el que también fuera diputado nacional sigue perteneciendo a Ciudadanos y sigue manteniendo su acta como parlamentario autonómico. Eso y el apoyo que presuntamente tiene de la dirección nacional le han llevado a contratar de nuevo a Rubén Gómez el pasado 15 de enero sin contar con el apoyo de la dirección de Cantabria.