sábado 07.12.2019
POLÍTICA

Una Mesa del Parlamento con mayoría de mujeres no considera el acoso como “enfermedad suficientemente grave” para dar el voto telemático de urgencia

En una carta abierta a militantes, miembros de Podemos critican que la Mesa, "supuestamente progresista", no haya tenido en cuenta la situación que ha obligado a Verónica Ordóñez a solicitar de forma extraordinaria esta opción en el voto.

El órgano de dirección de la Cámara se lo deniega a Ordóñez, que ha cogido la baja para evitar “ver y estar cerca” de Blanco, al que ha acusado de acoso laboral, por no cumplir con el Reglamento, obviando las condiciones en las que la diputada lo solicita.

Mesa del Parlamento de Cantabria
Mesa del Parlamento de Cantabria

Entre este jueves y viernes, 20 y 21 de diciembre respectivamente, se votan en el Parlamento de Cantabria los presupuestos autonómicos de 2019. Y la votación no contará con la portavoz y diputada de Podemos Cantabria, Verónica Ordóñez, quien se ha visto obligada a coger la baja ante la “afectación psicológica” que le supone tener que sentarse en un escaño junto a su compañero de partido, José Ramón Blanco, al que ha denunciado internamente, junto a otras dos mujeres, de acoso laboral, y que llevará a los tribunales. En una petición de urgencia de este mismo miércoles, Ordóñez había solicitado a la Mesa del Parlamento la posibilidad de votar telemáticamente, pero este órgano de dirección ha decidido denegar tal extremo.

Miembros de Podemos han puesto el foco en el hecho de que la Mesa no ha tenido en cuenta los motivos de dicha solicitud. A su juicio, como ha remitido en una carta abierta a simpatizantes, este órgano de dirección de la Cámara, que es “supuestamente progresista”, no ha considerado “enfermedad suficientemente grave” la afectación psicológica que ha obligado a Ordóñez a coger la baja para evitar “ver y estar cerca de su acosador”, algo que “le han desaconsejado encarecidamente sus médicos”.

Los argumentos dados por la Mesa, en la que están representados todos los partidos y que tiene una mayoría de mujeres (tres frente a dos hombres), señalan que la petición incumple lo previsto en el Reglamento del Parlamento, que contempla un plazo de 48 horas de antelación para presentar este tipo de solicitudes, y además la votación, celebrada hoy mismo a las 14:00 horas, no ha contado con ‘quórum’ al no haber asistido los representantes de Podemos y PP, Alberto Bolado y María José Sáenz de Buruaga.

Susinos ha recordado que Podemos no puede "forzar" al parlamentario a que entregue su acta, pues es personal, pero puede adoptar otras medidas como expulsarle del partido

Ordóñez ha explicado a este medio que este jueves no iba a acudir a su escaño dado que tendría que sentarse junto a Blanco, y dado que se le ha denegado el voto telemático, Podemos Cantabria y la oposición contarán con un voto menos. Lo cierto es que la situación no inclina la balanza a favor del Gobierno de Cantabria dado que PRC y PSOE llegaron a un acuerdo con Cs para sacar adelante las cuentas de 2019.

JOSÉ RAMÓN BLANCO

Mientras tanto, Podemos Cantabria estudia reunir a su consejo de coordinación -integrado por los mismos miembros que el Ciudadano o de dirección- para abordar la situación de José Ramón Blanco y analizar la posibilidad de suspenderle de militancia si no entrega su acta de diputado. Pero, por el momento, no hay ninguna convocatoria oficial o formal, aunque sí se está barajando celebrar la reunión el sábado o domingo, según ha indicado a Europa Press el secretario de Acción Institucional, Pablo Susinos, que ha recordado que la decisión será en cualquier caso "colectiva", ya que deberá aprobarse en el seno de ese órgano.

El también responsable de Comunicación de los morados ha admitido que el hecho de que Blanco -que fue el primer secretario general del partido en Cantabria- no abandone su escaño, tal y como le ha pedido la dirección regional, puede tener consecuencias disciplinarias, como la suspensión de militancia. En este sentido, Susinos ha recordado que Podemos no puede "forzar" al parlamentario a que entregue su acta, pues es personal, pero puede adoptar otras medidas como expulsarle del partido.

"Hace falta algo más que decirlo para establecer que una persona es un maltratador", ha afirmado Susinos

Por otro lado, el responsable autonómico de Acción Institucional se ha vuelto a quejar de la "falta de comunicación" con la dirección nacional de Podemos pese a los intentos realizados desde la Comunidad. Ha asegurado al respecto que solo existe un contacto de "acuse de recibo", en el sentido de que Cantabria informa y envía documentación a Madrid, que lo recibe pero no da una respuesta "satisfactoria" pues no toma decisiones ni adopta medidas para solucionar el conflicto interno.

Por otro lado, respecto a la ayuda solicitada por la diputada Verónica Ordóñez, que denunció por acoso laboral a Blanco y que no está "dispuesta a sentarse al lado de un maltratador" en el Parlamento, Susinos ha considerado que el partido no puede tomar cartas en el asunto porque hasta ahora solo se trata de una "opinión personal", que no es "suficiente" para actuar. Ha explicado así que no hay ninguna resolución -de los órganos del partido o judicial- que determine ese extremo, por lo que ha llamado a la prudencia y ha censurado declaraciones "extremadamente imprudentes" como las que hizo Ordóñez el lunes en el Pleno. "Hace falta algo más que decirlo para establecer que una persona es un maltratador", ha abundado, a la par que ha pedido respetar los derechos "de todo el mundo", también de José Ramón Blanco.

El diputado podemita, que anunció hace más de dos meses que dejaba el escaño después de la denuncia por acoso laboral que tres mujeres del partido -una de ellas Verónica Ordóñez- presentaron contra él, afirmó el lunes que lo dijo "sin meditar, en caliente", estando "muy presionado por todo el mundo" y "en estado de shock", y ha advertido de que no dimitirá hasta que tenga "un juicio justo".

Blanco regresó el lunes al Pleno del Parlamento tras estar de baja médica durante aproximadamente un mes, y pese a haber recibido el alta el 13 de noviembre, motivo por el que el Parlamento le ha apercibido y avisado de sanciones. Su regreso al hemiciclo llevó a Ordóñez a pedir el amparo del Legislativo para sentarse en otro asiento y no al lado de "un acosador".

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