domingo 31.05.2020
CORONAVIRUS

La vacuna de la COVID-19 debe ser un “bien público” para que llegue a toda la población

Muestras de una de las vacunas contra Covid-19 que se someterán a ensayos clínicos
Muestras de una de las vacunas contra Covid-19 que se someterán a ensayos clínicos

Son varios los expertos, administraciones y organismos que reclaman que la vacuna contra la COVID-19, que se está investigando e intentando desarrollar en varios países de todo el mundo, sea un bien público. Así lo pedía el presidente francés, Emmanuel Macron, ayer domingo, y así lo ha defendido este lunes el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, quien ha pedido que esa futura vacuna sea considerada "bien público" para garantizar que llega a la población de todo el mundo. El epidemiólogo seguía de este modo, en su rueda de prensa tras el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus, las palabras del primer ministro francés, quien apuntó que "la vacuna contra el coronavirus serán un bien público, fuera de las leyes del mercado".

"A mí me gustaría que todas las vacunas fueran un bien público, no solo esta”, ha comentado Simón, quien ha añadido que el objetivo debe ser siempre “conseguir que las vacunas consideradas de interés para la salud pública, a nivel poblacional”, se conviertan en un “bien nacional” de salud pública, por lo que si el mercado es “cautivo”, se puede “tener una cierta capacidad para garantizar que todos esos productos que tienen un mercado garantizado por los Estados se produzcan y se dé acceso a todos los que lo necesiten", ha explicado.

El experto ha resaltado que España goza de un Sistema Nacional de Salud (SNS) que "garantiza la vacunación de toda la población". "Eso es un beneficio muy importante, y no es así en todos los países", ha reivindicado Simón.

Por otra parte, el experto ha valorado que todavía hay "muchas cosas" que se desconocen sobre la inmunidad tras superar la enfermedad. "No sabemos cuánto dura, ni cuán eficaz es, pero produce cierto grado de inmunidad, como casi todas las enfermedades infecciosas", ha señalado. Sobre por qué no se infectan algunas personas que han estado aparentemente expuestas al virus por tener contacto estrecho con afectados, Simón ha indicado que hay varios factores, como la capacidad de producir las defensas que genera el organismo frente a la COVID-19, que algunas personas "tienen más problemas de producir".

El epidemiólogo ha apuntado que algunos estudios preliminares avanzan que algunos grupos de personas inmunodeprimidas "podrían estar algo más protegidos o tener algo menos de incidencia de la enfermedad" por los tratamientos que están tomando, porque se autoprotegen más frente a la enfermedad o porque las personas a su alrededor tienen la "deferencia" de tomar más medidas en su presencia para evitar contagiarles.

Además, ha afirmado que otro grupo de población también tiene menos riesgo por su "forma de relacionarse", reduciendo el número de contactos y su intensidad, o "simplemente porque son menos susceptibles a la enfermedad". Junto a esto, ha añadido que otra "hipótesis" aún no confirmada es que las personas que han estado previamente expuestas a otro coronavirus "pudieran tener un cierto grado de inmunidad". "Hay factores que pueden hacer que personas que han estado expuestos de forma importante al virus no hayan desarrollado la enfermedad", ha resumido.

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