jueves 13/8/20
GASTRONOMÍA

Cómo ser vegano y no morir en el intento

Veganismo
Veganismo

¿Y entonces qué comes?, ¿De dónde sacas la proteína?, ¿Qué tipo de suplementos tomas?, ¿Y por qué eres vegana?, son algunas de las preguntas más frecuentes que la gente suele hacerte cuando descubren que tu alimentación se basa en plantas.  

Sin dejar de mencionar una de mis frases favoritas: “Yo es que no podría ser vegano, no me gustan las verduras”, unas palabras muy recurrentes para aquellas personas que se olvidan que la pasta, las legumbres, las frutas y tubérculos son alimentos veganos. Por no hablar de la gran cantidad de pizzas, salsas, chocolates y snacks que existen y que sin saberlo son alimentos libres de contenidos procedentes de los animales, y los degustamos en nuestro día a día. Como las galletas de la marca 'Oreo', 'Choco Flakes', la mantequilla de la marca 'Flora', 'Choco Krispis Kellogg’s', patatas fritas, tortitas de arroz (todas las marcas), mostaza clásica, Red Bull, etc. Productos que, como los dos primeros mencionados anteriormente, a pesar de ser veganos no llevan el sello que lo garantice.

Etiqueta que indica que un producto es veganoEtiqueta que indica que un producto es vegano
 

A lo que también me tengo que enfrentar a diario es al falso mito de que la comida vegana es muy cara, algo que como todo en la vida, depende de la situación o el lugar al que vayas a comer. Pero si hacemos referencia a la compra semanal del supermercado, podemos afirmar que el rumor de que los alimentos veganos son muy caros es rotundamente falso. Ya que regularmente si echas un vistazo al tíquet de la compra de una persona omnívora puedes comprobar que lo más caro es la carne y el pescado. 

Por lo tanto, si un individuo compra semanalmente legumbres, fruta, tubérculos, frutos secos y alguna que otra cosa más, generalmente tendrá siempre una compra más barata que el omnívoro medio. Claro que como se ha dicho anteriormente, todo depende de la situación, puede haber personas veganas que adquieran una gran cantidad de productos basados en plantas que sean procesados, y estos sí que suelen tener un elevado precio. Con ellos nos referimos a productos como “queso vegano”, “hamburguesas veggie”, “nuggets veganas”, etc. 

SER VEGANO NO ES SOLO LA COMIDA

El ser vegano no solo consiste en rechazar alimentos que contengan cualquier contenido que sea de origen animal (huevos, lácteos, carne o pescado), sino que también se aplica en los artículos de uso diario (vestimenta, medicamentos, cosméticos, transporte, etc). Es decir, no es una dieta, como se suele pensar, sino que es más un estilo de vida en el que se rechazan los productos de origen animal. Por ejemplo, a la hora de comprar maquillaje me aseguro de que en el reverso del producto aparezca la etiqueta 'Cruelty free', término que garantiza que a la hora de fabricar el producto no se ha dañado a ninguna criatura para fabricarlo y 'vegan', que asegura que no está hecho con contenidos de origen animal. Aunque en ocasiones, como he mencionado anteriormente, los productos no llevan el sello que asegura que no presentan ningún contenido procedente de animales y que son veganos, a pesar de serlo. En estas situaciones lo que hago es comprobarlo en internet en páginas veraces y fiables como la de 'Peta'. 

En lo referente a la comodidad, puedo afirmar que cada vez hay más establecimientos que añaden comidas veganas o vegetarianas en sus cartas. 

CONFUSIÓN ENTRE VEGANOS Y VEGETARIANOS

A pesar de no ser lo mismo, a menudo se suelen confundir ambos términos. Y es que, en términos generales, en sendos casos no se consume ni carne ni pescado pero, como se ha explicado anteriormente, una persona vegana no consume ni lácteos ni huevos; a diferencia de una vegetariana, que sí toma estos alimentos y utiliza productos que están elaborados con los mismos.

El que no se alimenten de animales no significa que necesiten tomar suplementos de nada o que tengan falta de proteínas

El que no se alimenten de animales no significa que necesiten tomar suplementos de nada o que tengan falta de proteínas, ya que generalmente las personas que suelen tomar la decisión de llevar una vida veggie y vegana suelen documentarse lo suficiente como para obtener una alimentación equilibrada en la que no falte ningún tipo de vitamina, proteína, hierro, fibra u omega 3.  

LA INTOLERANCIA DE LAS PERSONAS

Está claro que si marcas, aunque sea un poco, la diferencia, siempre va a haber alguien que te incordie por razones meramente banales. Bajo mi experiencia personal puedo asegurar, que como en todo, me he encontrado gente agradable y desagradable hablando sobre el veganismo. Personas que simplemente te preguntan por curiosidad y otras que te atacan sin tú haber dicho nada más que “no puedo tomar eso, soy vegana”.

Cuando era pequeña no tenía suficiente uso de razón o que no disponía de la cantidad de información que tengo ahora para documentarme

Mismamente ayer, mientras estaba en una celebración de cumpleaños (adaptada a los tiempos de COVID-19) reunida con unos amigos y algún conocido, repetí la frase citada en el párrafo anterior. De seguido uno de los muchachos, que yo no conocía de mucho, me asaltó diciendo “¿Acaso cuando tú eras pequeña no comiste hamburguesas?”, “¿Tú sabes que hay más vacas en el mundo que personas?”, a lo que yo respondí “Ahora no es el sitio para hablar de esto, quiero seguir con la celebración”. Lógicamente tenía respuestas para tales tonterías, como que cuando era pequeña no tenía suficiente uso de razón como para saber lo que estaba haciendo, o que no disponía de la cantidad de información que tengo ahora a mi alcance para documentarme. Y que “haya más vacas que personas” no te da derecho a comértelas. A lo que quiero hacer referencia con este ejemplo es al hecho de que si estoy en un ambiente cálido y agradable pasando un buen rato no tengo por qué ponerme a debatir sobre algo que solo me concierne a mí. Si tú estás seguro de lo que haces y consumes, entonces no tienes que juzgarme ni intentar convencerme de que lo que hago yo es “anormal”.

Yo no puedo juzgar a la gente que come carne y pescado, porque yo misma lo he hecho durante 19 años, antes de llevar una vida basada en el veganismo. Por ello solo se puede informar a los demás con datos veraces, y que a partir de ahí cada uno tome el camino que quiera elegir. Y todo esto siempre bajo el respeto y la educación, porque si tú estás seguro de lo que haces no tienes por qué atacar a una persona por ser diferente a ti.