jueves 09.07.2020
CORONAVIRUS

Podemos ir de cañas sin límite horario mientras los paseos siguen sujetos a las aglomeraciones de la hora punta

Gente paseando
Gente paseando

Aliviar el confinamiento con amigos y familiares en una terraza y con una buena caña –para hacerlo al sol habrá que esperar un poco más- sería, sin duda, una gran noticia para los millones de confinados que sobreviven a una pandemia mundial sin precedentes. Los cántabros, con un pie ya en la fase 1, tambaleándose entre el deber legal de hoy y el deber social de mañana, podrán disfrutar ya de estas actividades, hasta este lunes prohibidas, con medidas de higiene y seguridad pero sin limitación horaria. Lo que no podrán hacer en tranquilidad son los paseos, los juegos de los niños en la calle y las salidas para hacer deporte, que siguen restringidas a los horarios estipulados en la fase 0 y sujetas a aglomeraciones fuera de lo habitual. Las nuevas 20:00 horas –cuando acompaña el buen tiempo-, hora en la que los mayores de 14 años y hasta los 70 salen en “rebaño” en busca de bienestar físico, aire y naturaleza, se han convertido en las tradicionales 10:00 horas de un primer día de rebajas en los centros comerciales, esos que ahora cuelgan el cartel de cerrado por tiempo indefinido.

El principal criterio para mantener estas franjas horarias en los paseos es regular y evitar la coincidencia entre diferentes grupos de edad

El principal criterio para seguir manteniendo estas franjas horarias en los paseos y salidas con los niños, como informa el Gobierno, es regular y evitar en la medida de lo posible la coincidencia entre diferentes grupos de edad. Lo que sí podrán hacer las comunidades o ciudades autónomas que se encuentren en fase 1 serán posibles ajustes en las franjas de acuerdo a la meteorología y las horas de mayor calor para salir a la calle con niños. De esta manera, podrán ajustar hasta dos horas antes o dos horas después la franja horaria reservada a los paseos de menores de 15 años, que quedaba limitada entre las 12:00 y las 19:00 horas, siempre con el mismo tiempo que tenían hasta ahora para desarrollar la actividad. Sin embargo, la presencia de las personas mayores y los niños en las terrazas es algo que queda en el aire, un criterio que sí tienen estipulado los comercios, que deben habilitar un horario de preferencia para los mayores. De este modo, a cualquier hora (siempre que el establecimiento no esté cerrado) y en grupos de un máximo de 10 personas, a excepción de que convivan en el mismo hogar un número superior, podrán reunirse en casas o en terrazas, para dinamizar la actividad económica de los hosteleros que se han visto gravemente afectados.

Los hosteleros, por su parte, ya ensayan el regreso y organizan sus terrazas con la nueva disposición de mesas y sus distancias. La subida del aforo del 30% al 50% hace un poco más rentable esta reapertura, pero aun así habrá quienes decidan esperar un poco más. Del mismo modo, deberán guardar la distancia mínima de al menos dos metros entre mesas, en las cuales deberá haber un máximo de 10 personas. En el caso de que los Ayuntamientos autoricen la ampliación de las terrazas, algo que se está estudiando, por ejemplo, en Astillero, "se podrán incrementar el número de mesas previsto en el apartado anterior, respetando, en todo caso, la proporción del 50% entre mesas y superficie disponible y llevando a cabo un incremento proporcional del espacio peatonal en el mismo tramo de la vía pública en el que se ubique la terraza”. Se trata de un paso más para la hostelería de la región, que experimentará en las próximas semanas la eficacia de la medida para sus negocios. La respuesta de la gente a esta apertura de terrazas es todavía un interrogante. Algunos hosteleros lo sabrán este mismo lunes, otros esperarán un poco más, incluso a las siguientes fases, pues solamente abrir terrazas “no les compensa”.

 

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