Domingo 19.08.2018
SOLIDARIDAD

Alimentos gratuitos destinados a personas en riesgo de pobreza, a la venta en Santander

Diez paquetes de atún en conserva en los que se puede leer claramente "Prohibida su venta" pueden adquirirse por 1,55 euros.

Desde Cruz Roja aseguran que la distribución dentro del sistema está muy controlada para que los alimentos lleguen a los beneficiarios, pero los controles desaparecen una vez llegan a las familias.

Productos de ayuda alimentaria en una tienda de Santander. Foto: edc
Productos de ayuda alimentaria en una tienda de Santander. Foto: edc

La Unión Europea se marcó como objetivo reducir a menos de 20 millones el número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social para 2020. Una de las iniciativas para lograrlo es el Programa de Ayuda Alimentaria del Fondo de Ayuda Europea para las personas más desfavorecidas (FEAD) en España, que reparte productos en todas las ciudades de España entre las personas que más lo necesitan. Ninguno de estos productos puede venderse a estos beneficiarios, es evidente, pero en Santander se ha detectado que varios de ellos están puestos a la venta en establecimientos de alimentación.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con diez paquetes de atún en conserva de la marca ‘Isabel’, que se encuentran junto a otros productos similares en los lineales de los establecimientos. No tienen precio etiquetado, al igual que el resto de productos, pero según ha podido saber este diario, que se ha trasladado hasta una de estas tiendas de la capital cántabra, el coste es ligeramente superior a 1,55 euros. Y eso que en el envase aparece claramente especificado que dicho alimento es gratuito y que está “prohibida su venta”. Incluso se firma un compromiso, como han detallado fuentes de Cruz Roja Cantabria consultadas por este medio.

La normativa en este sentido es meridianamente clara: estos productos “en ningún caso” pueden cobrarse al beneficiario, “ni antes ni después de la misma”. Y existen unos férreos controles tanto a las Organizaciones Asociadas de Distribución (OAD), que en España son la Federación Española de Bancos de Alimentos y Cruz Roja Española, como a las Organizaciones Asociadas de Reparto (OAR), que se someten a controles periódicos para certificar que se entrega a beneficiarios que realmente lo necesitan y que no se produce ninguna irregularidad. Dicho de otro modo, las OAR no pueden recibir “contraprestación económica, ni de ningún otro tipo, por las tareas que lleve a cabo en la distribución de alimentos”.

Ahora bien, como han explicado desde Cruz Roja, los controles del sistema terminan cuando el producto llega al beneficiario, que puede hacer lo que desea con los alimentos que recibe. En todo caso, vender estos alimentos sigue siendo igualmente ilegal. Cabe entonces la posibilidad, según señalan desde la organización, de que alguna familia no quiera determinados productos, que serían devueltos a la OAR y reasignados posteriormente. Con todo, puede darse el caso de que los intercambie por otros que le interesen más. Sin embargo, en el caso del establecimiento visitado por este medio lo que se pudo encontrar en el lineal fue una decena de paquetes, no uno aislado entre una multitud de otros productos, lo que suscita aún más preguntas acerca del modo en que estos productos llegaron hasta el establecimiento.

Productos de ayuda alimentaria. Foto: edc

FONDO DE AYUDA EUROPEO

Los productos de este Fondo son comprados por parte del Estado directamente a las empresas que resultan adjudicatarias de un concurso público. Y aquellos que, por el motivo que sea, no pueden entregarse a los beneficiarios, son devueltos a las OAD, que tienen a su vez la obligación de repartirlos de nuevo. A esto se suman las “visitas de seguimiento” que realizan las OAR para comprobar que todo se ha entregado correctamente, revisando también la documentación que deben entregar los beneficiarios.

En definitiva, el sistema está planteado para que los productos lleguen siempre a aquellos que más lo necesitan. Por ejemplo, se debe devolver a los Bancos de Alimentos o a la Cruz Roja “los alimentos que no vayan a utilizar” para que “puedan ser redistribuidos a otras organizaciones”. También se debe comunicar “cualquier tipo de incidencia en la distribución”, y en ningún caso se puede ceder “alimentos del programa a ninguna otra organización”.

En este sentido, la normativa es clara: “los alimentos que no vayan a ser utilizados por el motivo que sea deben ser devueltos al CAD de origen para su redistribución entre OAR que puedan utilizar dichos alimentos”.

INVESTIGACIÓN DE CRUZ ROJA Y BANCO DE ALIMENTOS

Tras la publicación de esta noticia, Cruz Roja volvió a contactar con este medio solicitando una información más exacta sobre lo ocurrido. Tras facilitarles la dirección del establecimiento y las imágenes tomadas, la organización ha podido comprobar la existencia de estos paquetes de atún en conserva y han confirmado que van a "tomar las medidas oportunas que nos indica el procedimiento" para intentar determinar cómo han llegado estos alimentos gratuitos que tienen prohibida su venta a un establecimiento de alimentación de Santander.

Por su parte, la otra OAD que actúa en Cantabria, el Banco de Alimentos, también ha solicitado a este medio información sobre el establecimiento, afirmando que pondrán en marcha todos los mecanismos posibles para evitar que esta situación continúe. Según han confirmado fuentes de la organización, los controles dentro del sistema son muy estrictos, pero terminan al llegar el producto al beneficiario. Asimismo, han lamentado que este tipo de incidentes ofrecen una "mala imagen" del Programa, y ha animado a denunciar los casos que puedan encontrarse.

Comentarios