Lunes 24.09.2018
VOTO

Revilla participa en la Fiesta de la Gata Negra ante las críticas de animalistas y las 229.000 firmas que piden su prohibición

Al igual que ocurriera en 2017, durante ‘La Suelta de la Gata Negra’ no se ha lanzado al animal desde dos metros de altura, sino que se la ha soltado “sin estrés”, como ha defendido el presidente de Cantabria, que ha considerado que “determinados sectores se pasan en las historias de maltratos a animales”.

A pesar de que diversos grupos animalistas y partidos políticos como Equo han pedido su prohibición, ‘La Suelta de la Gata Negra de Carasa’ se ha celebrado este jueves, 16 de agosto, sin incidentes y manteniendo la tradición que dura ya desde hace 541 años. Y la novedad de este año, al menos respecto al anterior, es que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha salido al paso de las críticas y de las 229.000 firmas que piden que se adapte al siglo XXI o que desaparezca, y ha participado de esta Fiesta de Interés Turístico Regional, algo que no hizo en 2017 y por lo que fue criticado en el municipio.

Así, en sus cuentas oficiales de Facebook e Instagram el líder regionalista ha colgado un vídeo (que acompaña este texto) y una imagen junto a varios textos en los que defiende esta tradición duramente criticada en los últimos días. “Desde el año 1477 ininterrumpidamente es tradición soltar en la plaza una gata negra, propiedad de un vecino del pueblo”, ha recordado Revilla, quien ha asegurado que “nadie es más defensor de los animales que yo” y ha aclarado que “la gata jamás es maltratada, ni humillada, ni hostigada. A veces determinados sectores se pasan en las historias de maltratos a animales, a la gata negra de Carasa se la considera un elemento más de la comunidad vecinal”.

"A veces determinados sectores se pasan en las historias de maltratos a animales”, ha afirmado Revilla

En este sentido, ha asegurado que “la gata ha salido de su jaula sin estrés y de manera parsimoniosa y tranquila”, explicando que “ha cogido la ruta de la mies regresando a su casa; por lo cual, es preludio que Cantabria tendrá el próximo año muy buenas cosechas”.

CRÍTICAS Y DENUNCIA

Revilla se posiciona de este modo a favor de una Fiesta de Interés Turístico Regional que ha sido objeto de polémica tanto a nivel autonómico como nacional, y no solo este año. En 2017 la presión social hizo que se modificara sustancialmente la tradición, dejando de lanzar al animal desde un escenario a dos metros de altura para dejarlo en el suelo y abrir ahí la portilla del transportín.

Vídeo de Erin Cobo Trevilla

Este año asociaciones animalistas querían ir un paso más allá y han solicitado la prohibición de este rito de carácter agrícola y carnavalesco, o al menos cambiar la gata negra por un peluche o una “persona disfrazada de gato”. Eso fue, por ejemplo, lo que propuso la Asociación para el Respeto Animal (ARA), que en un comunicado recordó que, aunque el año pasado se modificó la tradición, “el animal, a consecuencia de la fanfarria que le acompañaba, ruido del camino, más la gran concentración de personas y griterío, salió igualmente despavorida debido al miedo y estrés", cruzando una carretera con el “consiguiente peligro para ella y el tráfico”.

El colectivo ha pedido, además, que no se “ignore” a las más de 229.000 personas que han firmado en contra de ‘La Suelta de la Gata Negra de Carasa’ en una campaña iniciada en la plataforma Change.org, considerando que "ya no tiene cabida en estos tiempos, ni legal ni éticamente". Así, no entiende que la presidenta de la Junta Vecinal de Carasa, Sheila Pérez (PRC), y el alcalde de Voto, José Luis Trueba (PP), "quieran seguir alargando este sinsentido", con el consiguiente "perjuicio" para el municipio.

Más lejos ha ido la Asociación de Amigos del Gato (Amigat), que no solo ha solicitado la suspensión del evento, sino que ha presentado ante la Fiscalía una petición para que determine la ilegalidad de esta tradición centenaria, y determine la actuación del Ayuntamiento. Ambos documentos han sido acompañados por un informe elaborado por la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA), según precisa Amigat, que defiende en un comunicado que la Ley de protección de los animales de Cantabria establece que se prohíbe su uso en espectáculos y otras actividades si les ocasiona sufrimiento o pueden ser objeto de burlas o tratamientos indignos.

A estas voces se ha sumado también la de Equo, que ha registrado un escrito solicitando a Trueba que no autorice el evento por ser "contrario a la legalidad". El partido ecologista señala en un comunicado que, de llevarse a cabo el evento, se estaría incumpliendo el Convenio Europeo de protección de animales de compañía y, por consiguiente, también la Ley de Cantabria 3/2017, de 5 de abril, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Cantabria.

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