jueves 22.08.2019

Aquel verano del 19

Ese lejano verano del 19 se vivía entre la tristeza de la guerra pasada y la necesidad de tiempos mejores que traería la década de los 20.

El sol luce en todo su esplendor, suena la música por las fiestas de tantos pueblos de la España vaciada y profunda, que por unos días se llena de turistas, viajeros y aventureros de paso, familias que se reúnen entorno a los abuelos, tíos y demás familia. Muchas veces el recuerdo de tiempos pasados, con esas gotas de nostalgia que da mirar hacia atrás sin ira, contrasta con la alegría de los jóvenes, mozos de antes, millennials de ahora, que móvil en ristre recorren el pueblo buscando unas rayas de cobertura.

Fue ayer, hace un siglo, cuando en Europa salíamos de la I Guerra Mundial, se firmaba el Tratado de Versalles, que no pocos consideran padre de la II Gran Guerra por la humillación a la que fue sometida Alemania. Se creó la Sociedad de Naciones embrión de la ONU, que no fue capaz de impedir el más grande conflicto que ha sufrido Europa. En junio del 19 se celebraban las elecciones generales en España donde ganaban los partidos conservadores de  Antonio Maura, Juan de la Cierva y  Eduardo Dato, las tres derechas, ¡cómo nos suena...! Ver el fraccionamiento que existía entre los representantes del pueblo en el Congreso, así como las soluciones aportadas, nos podía servir de experiencia para situaciones actuales que parecen enrocarse por la falta de flexibilidad y responsabilidad de nuestros políticos actuales.

Ese lejano verano del 19 se vivía entre la tristeza de la guerra pasada y la necesidad de tiempos mejores que traería la década de los 20. Sin embargo no cualquier tiempo pasado fue mejor, la llamada gripe española se extendía por el mundo dejando muchos más muertos que la propia I Guerra Mundial. En España se llevó a más de 200.000 personas, en Francia superó las 400.000, se cree que solo en China murieron 30 millones, casi el 30% de la población de aquella época. El nombre de España quedó unido a esa gran pandemia, dejaría una gran mancha en lo que hoy llamamos "marca España", aunque la historia parece que ese señalamiento fue tremendamente injusto.

El hombre se puede sentir débil e incapaz ante los elementos, esa debilidad se recuerda cada año con las diferentes cepas de gripe que recorren el mundo, aunque los avances médicos con las vacunas correspondientes, han conseguido mitigar, y casi eliminar, sin embargo el peligro para la desaparición de nuestra especie sabemos que puede venir de una simple gripe, de ese virus o bacteria, ello quizás nos haga ser más humildes.

No todo fue negativo, esa España de hace un siglo se convirtió en el primer país del mundo donde la jornada laboral de 8 horas se incorporó por ley a  nuestra legalidad vigente

Fue también en ese verano cuando en Estados Unidos se tiñeron sus calles de sangre por la violencia racial. Ese "Verano rojo" por tanto derramamiento de sangre representó la peor violencia de blancos sobre negros en la historia de los Estados Unidos. Cien años después un loco, inspirado desde el poder establecido, mataba a más de 20 hispanos en El Paso con la excusa dada por el Presidente Trump que les invaden, les quitan lo suyo... Ver en estos tiempos redadas al mandato por el Servicio de Inmigración, a la caza del supuesto ilegal,  separando a los padres de hijos menores, así una niña de once años clamaba al Sr. Trump "que por favor mostrara algo de corazón y libere a sus padres". Estos métodos nos traen a la memoria prácticas de tan triste recuerdo, que se realizaron en contra de otros seres humanos solo por razón de la etnia o raza a la que pertenecían.  Un loco con una arma tiene mucho peligro, una mala persona, un irresponsable con poder,  más.

Pero no todo fue negativo, esa España de hace un siglo se convirtió en el primer país del mundo donde la jornada laboral de 8 horas se incorporó por ley a  nuestra legalidad vigente. Fue la huelga en "La Canadiense", las eléctricas de entonces, que paralizó prácticamente la ciudad de Barcelona durante más de un mes. Dirigida por la CNT logró un de los mayores hitos del sindicalismo en nuestro país además de mejoras salariales, la aceptación por primera vez de la jornada de ocho horas.

En ese mismo año tuvo lugar una de las huelgas más importantes en la historia de Cantabria, la de Las Forjas de Buelna. Casi cuatro meses en los que más de 800 hombres y mujeres protagonizaron una de las luchas más duras en este territorio histórico por la mejora y consecución de  derechos laborales, sociales y políticos. Ahora que una huelga en un aeropuerto ya parece una revolución en estado puro, no estaría nada mal mirar también al pasado y ver cómo se lograron esos derechos laborales y sociales.

No todo eran enfermedades, destrucción, situaciones penosas... el mundo del deporte cada vez tenía más protagonismo, así el Racing, se encuadraba en la primera categoría de la Federación Norte, donde militaban:  Athletic , Arenas, Deusto y el Erandio, finalizando en segundo lugar, detrás del Arenas Club y por delante del Athletic. Hoy la ilusión ha vuelto a los Campos de Sport del Sardinero para reverdecer viejos logros. 

En aquel verano de la posguerra nadie como Charlot representó con toda sensibilidad el hambre y la pobreza envueltos en sonrisas y carcajadas, nada como la risa para curar los males y cicatrizar heridas. En aquellas pantallas de sábanas blancas y mudas, pero donde los ojos hablaban a borbotones a dos colores, el blanco y negro de los cinematógrafos de la época. El gran Charlie Chaplin, junto con otros actores y artistas, puso luces, alegría, risas y grandes dosis de nostalgia y ternura a un año que daría paso a la más alegre y divertida década del siglo pasado. Los locos 20 del charlestón, la radio, los coches que empezaban a conquistar las más importantes ciudades, las artes en su esplendor, la pintura, literatura, música, teatro... hasta que aquel maldito crack del 29 nos despertaba del sueño, con el hundimiento de la economía y una gran crisis mundial con la firma del capitalismo salvaje.

Vayan uds. a saber cómo será el 2119, pero sobre todo seamos optimistas, lo mejor siempre está por llegar...

Ha pasado un siglo, nuestros grandes actores siguen bebiendo del gran Chaplin, nosotros recordando aquellos calcetines con tomates por los que se divisaban la alegría y la pobreza de un pueblo. En este verano del 19 donde  disfrutamos con tantos adelantos, a veces se nos olvida que una simple caricia transmite más que 1000 whatsapp. Que a los trabajadores sus derechos nunca se los han regalado. Que la mayor amenaza para el hombre y su Planeta es el llamado así mismo "homo sapiens". Vayan uds. a saber cómo será el 2119, pero sobre todo seamos optimistas, lo mejor siempre está por llegar...

Aquel verano del 19