Viernes 19.10.2018

El rumor de las cloacas

Si predicamos ética, presumimos de puros y de honradez, después no se pueden permitir estos espectáculos e incoherencias sin perder toda la credibilidad.

Ya se sabe nada es verdad, ni nada es mentira, todo depende del cristal..., aunque también hay miradas interesadas, turbias, e incluso miradas que no ven o no quieren ver, además está aquello "parece que te ha mirado un tuerto", otras veces donde algunos tienen vista de lince y llegan a ver hasta lo que no existe.

En este mundo tan subjetivo, ahora salen grabaciones a través de gargantas profundas sin identificar, suena el rumor de las cloacas, no sabemos quiénes son aunque lleven la firma .com.  Pueden sonrojar los términos usados por ministros y magistrados, al descubrir el vocabulario utilizado por algunos fiscales, jueces y comisarios, posiblemente porque pocas veces les hayamos oído en privado, y menos ser merecedores de pertenecer a su círculo de confianza. Hay quien se lleva las manos a la cabeza pensando que estos señores eran diferentes, de otro planeta, que "mean colonia y salen peinados de la ducha", pero no son más que personas en el ejercicio de su libertad en ámbito privado, ello no quiere decir que tengan más o menos derechos; bueno, algunos privilegios sí.

Leyendo ciertas transcripciones y escuchando audios, puede parecer literatura barata de novela negra y de segunda

Leyendo ciertas transcripciones y escuchando audios, puede parecer literatura barata de novela negra y de segunda, ha salido a la luz pública porque existía, las palabras y voces son perfectamente reconocibles y la congruencia de las mismas dentro del relato. ¿Puede haber manipulaciones? Pues seguro, el hacerlo público ya es una manipulación al sacar lo privado y ponerlo en contexto público, ello por sí mismo ya distorsiona la realidad. ¿Es un chantaje al Estado? Bueno, más bien un chantaje a unas personas concretas con cargos importantes en el organigrama del Estado, ya se sabe, se puede chantajear cuando hay algo que ocultar, pero la privacidad también es un derecho. Por ello, la justicia es muy prudente a la hora de admitir pruebas basadas simplemente en grabaciones realizadas por la parte interesada.

Los que hoy se rasgan las vestiduras y hablan del mayor ataque a un Gobierno son los mismos que no hace mucho le reían las gracias, aplaudían con las orejas, pedían que saliera todo a la luz, con taquígrafos, claridad y transparencia. Los que han convivido con el personaje y sus secuaces durante décadas en los puestos de confianza del Ministerio del Interior, en la Audiencia Nacional,... por donde han pasado muchos usando la información del ahora proscrito, sufren amnesia, todos le niegan y ya nadie parece conocerle. Qué cierto es aquello "las cloacas sólo huelen mal cuando persiguen y/o atacan a los míos".

Fue ya hace muchos años cuando un Presidente de Gobierno dijo: "El Estado de derecho también se defiende en las alcantarillas". Se equivocaba, quizá debiera haber expresado que el Estado de derecho también tiene que llegar a esos lugares. Las consecuencias de las atrocidades realizadas por personajes protegidos y amparados por el Estado son todavía más graves, si los ciudadanos les hemos cedido el monopolio del poder de coerción al Estado,  el imperio de esa fuerza es para usarlo en el bien común, no para beneficiarse desde un puesto de privilegio, ni para derrotar al enemigo político.

Las consecuencias de las atrocidades realizadas por personajes protegidos y amparados por el Estado son todavía más graves

Teniendo en cuenta todas las salvedades, y son muchas, aplicando los principios de legalidad y que las pruebas e indicios de ilícitos hay que llevarlos ante los tribunales, para que juzguen con la supuesta imparcialidad que nuestro ordenamiento jurídico reconoce como derecho fundamental. Con todo lo habido y por haber, no dejan de producir repulsión poder escuchar, a toda una ministra hoy, y hace nueve años, cuando sucedieron las escuchas, fiscal de la Audiencia Nacional, levantar sospechas sobre jueces y fiscales de los más altos tribunales, mencionando  que se van con menores. Con todas las cautelas por posibles manipulaciones, cierto es que causa rubor y estupor, ello enmarcado dentro de unos cursos de formación e intercambio con Iberoamérica, viajes financiados con el dinero de todos. Que haya fiscales que supuestamente ante ilícitos muy graves miren para otra parte, sirviendo sólo para cotilleo de café, después de una copiosa comida con el comisario que presume de tener señoritas de compañía, para sacar información que usará debidamente cuando crea oportuno, esto es, como está haciendo ahora, es peligroso y deja a los pies de rumor, del chisme y de los caballos a las instituciones más importantes, a sus responsables, y sobre todo a los ciudadanos llenos de desconfianza.

No deja de sorprender esta cortina de silencio ante tan graves acusaciones a personas tan relevantes, hay quien puede no haber dimitido pero con el sonido de las cloacas va su crédito como ministra, como fiscal,..., y hay quien con su silencio aumenta ese rumor malvado, la huella de comportamientos deleznables dentro de la clase más noble, la élite en las instituciones, quizás la que se ha creído intocable, como antes pasaba con los políticos en ciertos cargos. En fin, todo es subjetivo y muchas veces puede ser tremendamente injustopero si predicamos ética, presumimos de puros y de honradez, después no se pueden permitir estos espectáculos e incoherencias sin perder toda la credibilidad.

El rumor de las cloacas
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