martes 20/10/20

Gracias, doctor Li

Li Wenliang nos abandonó un 7 de febrero, él pagó con su vida el salvarnos a muchos. Hay unos nuevos héroes de los de verdad, sin necesidad de la publicidad de grandes multinacionales, ellos no ven promesas, humo, palabras,... ellos simplemente construyen un mundo mejor.

Fue hace unos meses, aunque con este encierro el tiempo pasa más lento, los días tienen muchas más horas, ya parece que han pasado años, cuando murió Li Wenliang después de contraer el virus, este Covid 19 que nos tiene secuestrados en arresto domiciliario. El doctor Li contrajo el maldito virus mientras trataba a sus pacientes en un hospital de Wuhan, en esa China de última generación.

Li notó algo extraño en las neumonías que tenían los enfermos que él trataba, así el diciembre pasado, creyó conveniente ponerlo en conocimiento de las autoridades, de los compañeros; advertir sobre la posible peligrosidad que podía tener esta nueva enfermedad, que le recordaba al SARS, la epidemia del 2003.  Algo parecido podría estar ocasionando la muerte de sus pacientes, y con el fin de que se tomaran medidas de protección, en principio por sus compañeros, que eran los que estaban en contacto con estos enfermos, Li publicó en una red social un informe médico con la sintomatología del  coronavirus.

Fue investigado y amenazado por propagar rumores que afectan a la salud pública

Parece que entendieron exagerado su diagnóstico, y las autoridades locales estaban ocupadas en otras cosas. Lo que estaba exponiendo el doctor Li, podía crear una mala imagen de la ciudad. Le dijeron que se dejara de hacer comentarios, que no dudaron en  tildar de falsos, e incluso fue investigado y amenazado por propagar rumores que afectan a la salud pública y podrían tener graves consecuencias.

Ha sido una constante la falta de prevención frente al covid 19, son demasiadas las veces que hemos llegado muy tarde. Llegó muy tarde China, que no tomó las medidas que pedía el doctor Li, que no se dió, o no informó de la gravedad del virus hasta que el mismo estaba muy extendido, que además se sospecha que las medidas tomadas y la información facilitada no concordaban con la realidad. 

Quién no recuerda las veces que nos dijeron que el coronavirus era como una gripe, con menor mortalidad, afirmaciones que nos hicieron creer a casi todos. Entre las honrosas excepciones, a la doctrina oficial, fueron las palabras del doctor Pedro Cavadas, cirujano muy conocido en los medios y con gran prestigio profesional, que en febrero cometió "el pecado" de poner en duda los datos dados por las autoridades chinas. Fue tratado como un peligroso alarmista, se puso incluso en duda su prestigio profesional, por tertulianos de medio pelo al servicio de la propaganda institucional, y que jamás reconocerán su error.

Cada país cuenta los fallecidos según su interés nacional, con lo cual es muy complicado saber los datos reales

Llegó tarde la OMS, con comunicados muy contradictorios, no dándole en principio la importancia que tenía el virus, tardando demasiado en declarar la pandemia, y mucho más en dar unos consejos generales y acertados a la población. Todavía hoy tenemos una grave laguna, donde cada país cuenta los fallecidos por este virus, según su interés nacional, con lo cual es muy complicado saber los datos reales, tan importantes en esta situación. También es cierto que a la hora de juzgar a este organismo de la ONU, hay que ver con qué medios y recursos cuenta, y con la Organización Mundial de la Salud lo que se ha demostrado es que no tiene los medios necesarios, para prevenir con tiempo y eficacia a la población. Se ha visto  la necesidad de potenciar este organismo. Ya se sabe que si algo va mal, siempre puede ir peor y el visionario de la Casa Blanca quiere retirarle la aportación principal, la de EE.UU. 

Qué contradicción, la OMS no puede funcionar por falta de medios cuando estamos en una de las mayores crisis mundiales, en medio de una pandemia, donde ya han muerto por su causa más de 100.000 personas, Trump decide dejar sin financiación a este organismo. Seguro que se le puede hacer muchas críticas, pero que es una institución de gran utilidad para todo el mundo, entre otras cosas porque a falta de la OMS, lo que queda es un  tremendo vacío. 

Hay cosas de los políticos que no se pueden explicar con palabras y mira que en el castellano tenemos epítetos. Estamos viendo, como el otro aprendiz de brujo, Boris Johnson manifestó que mejor coger el virus, así más pronto tendríamos los anticuerpos y punto, vamos que la economía es más importante que la salud de unos ancianos. Le ha faltado decir aquello de "es el  mercado, amigos"; pero vayan a saber, azares del destino ese virus le ha hecho pasar unos días en la UCI, esperemos que haya tenido tiempo para la reflexión.

Tarde han llegado en Italia, cuando pusieron la cuarentena el virus ya había recorrido toda Lombardía, y se extendía por el país. Tarde, muy tarde, aquí en España, que viendo lo que pasaba en Italia, la experiencia China, seguíamos mirando como si ese virus fuera "cosa de chinos", solo les afectaba a ellos. Se prefirió mirar para otra parte, antes de tomar las medidas necesarias y las consecuencias las estamos sufriendo en nuestras carnes.

Lo que da incluso rabia, es esta pelea de unos y otros por utilizar los muertos para sus intereses políticos

Hay errores tan evidentes en la gestión de esta pandemia, que no querer reconocerlos produce enorme tristeza, si nos quieren engañar en lo evidente qué no harán con lo que no sabemos. Los problemas del pasado están ahí, serán los ciudadanos los que les juzguen, pero lo que da incluso rabia, es esta pelea de unos y otros por utilizar los muertos para sus intereses políticos, esto es simplemente vomitivo, y lo que está haciendo una parte de la derecha que añora tiempos preconstitucionales tiene una gran gravedad, sobre todo porque representan a millones de ciudadanos. 

Que la Unión Europea, nuestro país, no lleguen también tarde a tomar las medidas necesarias para paliar esta crisis que todos nos anuncian, y que ya está aquí llamando a nuestra puerta. Aunque todavía estamos instalados en la duda seguimos sin saber cosas elementales, la distancia mínima entre las personas, las mascarillas como la parrala sí, no, quizás, de algodón no, en el metro, en la farmacia,... Esta improvisación crea también enorme inseguridad, que pone de manifiesto cómo nos movemos por el mundo de lo desconocido.

Siempre hay experiencias que nos dejan huella, grandes personas como el doctor Li Wenliang que nos abandonó un 7 de febrero, él pagó con su vida el salvarnos a muchos. Hay unos nuevos héroes de los de verdad, sin necesidad de la publicidad de grandes multinacionales, ellos no ven promesas, humo, palabras,... ellos simplemente construyen un mundo mejor. Gracias, doctor Li Wenliang  非常感谢你 李医生

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