martes 26/1/21

¿Habrá "trampismo" después de Trump?

Serían tantas "las hazañas" que se pueden describir de este personaje, con todo quizás el mayor atrevimiento lo hizo en la noche electoral, al acusar de fraude en medio de las votaciones a su propio país, pidiendo parar las votaciones donde ganaba, y seguir con ellas donde perdía. Que el presidente de un país, el que más tiene que velar por la limpieza del sistema electoral, hable de fraude sin prueba alguna en medio de las votaciones, eso es para nota, a ver quién viene y lo supera.

De pocas figuras es más fácil hacer una caricatura que de Donald Trump, con ese pelo teñido de rubio zanahoria, esa cara tan expresiva, que parece siempre dispuesto a devorar al contrario. Por no hablar de sus bailes en los mítines donde es capaz de levantarnos la moral, a los que no tenemos el más mínimo sentimiento del ritmo.

La caricatura es mucho más dura y afilada si hablamos de sus bravuconadas, de su matonismo de barrio, de ese político que no tiene el más mínimo respeto, que amenaza y utiliza twitter como arma para disparar contra todo lo que no le gusta.

Capaz de desfigurar, humillar hasta a sus vecinos mexicanos, hablando de muros de la vergüenza que pagarían ellos, de tratar a los migrantes como delincuentes sin prueba alguna, de separar a madres de sus hijos en la más tierna edad. De ser un negacionista del cambio climático saliéndose del Acuerdo de París firmado por su país, de la Organización Mundial de la Salud, a la que acusó de ser un instrumento del gobierno Chino, de la propia UNESCO, o del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Quizás el mayor atrevimiento lo hizo en la noche electoral, al acusar de fraude en medio de las votaciones a su propio país

Serían tantas "las hazañas" que se pueden describir de este personaje, con todo quizás el mayor atrevimiento lo hizo en la noche electoral, al acusar de fraude en medio de las votaciones a su propio país, pidiendo parar las votaciones donde ganaba, y seguir con ellas donde perdía. Que el presidente de un país, el que más tiene que velar por la limpieza del sistema electoral, hable de fraude sin prueba alguna en medio de las votaciones, eso es para nota, a ver quién viene y lo supera.

Con todas estas "hazañas" y muchas más Donald Trump es el candidato republicano con más votos en la historia de EEUU. Nadie ha sido capaz, en su partido, de llegar a los 70 millones de votantes, que está a punto de lograr, cerca de 8 millones más que hace cuatro años. Ver para creer. Puede que solo una pandemia, y su mala gestión de la misma, negando la evidencia del daño que hacía el virus, mientras muchas familias enterraban a sus muertos, le ha privado de renovar la presidencia. Es aquello de más vale caer en gracia que ser gracioso, otro político con solo uno de los cientos de errores cometidos por Donald Trump estaría fuera de la política, y puede que también en serios problemas con la justicia. 

Donald Trump ha gozado de una impunidad muy difícil de comprender, y no es que no se haya buscado enemigos, vamos para él, este enfrentamiento parece un sistema de vida, su hábitat natural, así ver cómo trata a otros presidentes, a periodistas, a los medios de comunicación, que puede ser verdad que alguna vez necesitan alguna cura de humildad, pero no ataques sin fundamento, simplemente porque no le gusta la pregunta, el tono, el director del medio... Él sí se ha enfrentado al establishment, y lo ha hecho a pecho descubierto, y eso a muchas personas les ha parecido que era su héroe, el Superman de corbata roja, contra el poder en la sombra, que les hincha a impuestos, y les hace tener una vida más dura.

Sin duda pocos han sabido conectar con amplias capas de la sociedad americana como él, además es de los que "como Roma no hace prisioneros", o estás conmigo, o eres mi enemigo, y eso lo ha trasladado a la sociedad americana tensionándola hasta límites que todavía no se conocen las consecuencias.

Es muy complicado buscar un Presidente de EEUU que no repita su mandato, son muy pocos, en los últimos 100 años solo 4

Cierto que es muy complicado buscar un Presidente de EEUU que no repita su mandato, son muy pocos, en los últimos 100 años solo 4, Jimmy Carter el empresario de los cacahuetes, la crisis del petróleo se lo llevó, aunque fue un gran expresidente frente a Ronald Reagan en 1980 que le espetó aquello de "Recesión es cuando tu vecino pierde su empleo. Depresión es cuando tú pierdes el tuyo. Recuperación es cuando Jimmy Carter pierde el suyo". El último presidente en no repetir mandato fue George H. W. Bush en 1992, su promesa incumplida de no bajar los impuestos le pasó la factura de los suyos, contra Bill Clinton y como vemos que lo difícil sobre todo es perder siendo capaz de tener una situación económica realmente buena, a pesar de sus enfrentamientos mercantiles con China, con Europa... Donald Trump parece no seguir ningún esquema lógico.

Dicen que la política económica de Trump es para estudiar en los libros de economía, ya que es muy difícil de encuadrar con un proteccionismo que firmaría casi la extrema izquierda, y un liberalismo dentro del país que aplaudiría la extrema derecha, lo cierto es que incluso los que le tenían miedo, han acabado alabando las bonanzas de su gestión.

Cuando Ronald Reagan para saber a quién se debe votar aconsejaba hacerse la siguiente pregunta, "¿Diría que usted y su familia están mejor ahora que hace cuatro años, o están peor ahora?". En una reciente encuesta la mayoría de los norteamericanos, esto es más del 56% aseguró estar mejor ahora que hace cuatro años. Ningún otro presidente llegó a conseguir esta valoración de Donald Trump. 

Por ello, cuando todas las encuestas daban una gran ventaja a Joe Biden, que no es la alegría de la huerta, aunque si un teórico del poder del establishment, había quien no se lo acababa de creer, y así el triunfo de Trump en Florida la noche electoral, se aparecieron todos los fantasmas a los demócratas y rápidamente vinieron los recuerdos de lo sucedido cuatro años antes. 

Son muchos los que se preguntan quiénes están realmente detrás de Donald Trump, es difícil de contestar, sin duda tiene apoyos, pero incluso para el partido republicano es un grano en cierta parte... Una teoría del capitalismo que no suele fallar, aquella de "quien me hace ganar dinero, es mi líder", y desde luego ha habido poderes económicos importantes detrás de todo un movimiento que puede parecer solo estrambótico, una cadena importante como la FOX que le ha reído todas las gracias, quizás hasta que ha visto que la gallina de los huevos de oro ya no es ponedora.

Si el Tribunal Supremo no lo impide, y no lo va a impedir, Joe Biden será el próximo presidente de EEUU, y será mejor en muchas materias para volver a la ortodoxia, al respeto, y a actuaciones más racionales, pero que nadie espere cambios profundos de Joe Biden, que con 77 años da toda la sensación de ser un presidente de transición, quizás hacía Kamala Harris su vicepresidenta, pero en política cuatro años es un siglo.

Trump se va, algunos fiscales dicen que le están esperando con ganas, ha sembrado muchos cadáveres y los familiares le pedirán cuentas. Dios para unos, demonio para otros. Lo cierto es que todavía dará mucha guerra en los tribunales con su ejército jurídico de más de 8.500 abogados, y queda la pregunta ¿habrá "trampismo" después de Trump? 
 

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