Domingo 23.09.2018

Pan con chocolate

La responsabilidad de los ciudadanos es trascendental, el Sr. Trump no es presidente de EEUU por casualidad, o por mandato divino, lo es porque entre otras cosas le han votado más de 60 millones de personas.

Separar a los niños de sus padres era una auténtica locura, recuerda los tiempos más tristes de los regímenes totalitarios. Que no se respeten los derechos fundamentales del niño, que esto lo haga un Estado que presume de ser el más rico y quien se tiene por el líder internacional es demoledor e inquietante, que también habla del retroceso ético y moral de una sociedad llamada avanzada.

La responsabilidad de los ciudadanos es trascendental, el Sr. Trump no es presidente de EEUU por casualidad, o por mandato divino, lo es porque entre otras cosas le han votado más de 60 millones de personas. La decepción por una parte choca con esa presión social que ha logrado cambiar la posición de Donald Trump, le ha hecho dar marcha atrás, accediendo a terminar con la política que él mismo había iniciado.

¿Quién puede explicar a esos niños por qué les arrebataban a sus padres?

¿Quién puede explicar a esos niños por qué les arrebataban a sus padres? El presidente Trump, hace apenas dos días pedía como contrapartida para suprimir esa medida totalmente ilegal y cruel, que los Demócratas accedieran a la financiación del muro con México. El chantaje como forma de hacer política. El reportaje de la agencia de noticias independiente ProPública  y su grabación del interior de una instalación de la Patrulla Fronteriza donde se escucha el llanto de los niños mientras un agente bromea: "Tenemos una orquesta", ese llanto desgarrador, esos gritos  de los niños rotos de emoción al separarles de sus padres,  esa orquesta de dolor ha sido capaz de conmover a un país, y la pérdida en los índices de popularidad del Presidente es lo que hace cambiar el paso al Ejecutivo Norteamericano.

La magnitud de esta crueldad, de esta violación de los derechos humanos por parte de EEUU, la da el propio Senado de este país, según sus datos oficiales, data en más 2.400 menores los separados de sus padres en menos de dos meses, de mayo a lo que va de junio del presente año. ¿Qué se puede decir de esos medios de comunicación de la ultraderecha que llamaban a estos niños, pequeños actores entrenados para dar pena? ¡Cómo se puede ser tan ruin!

La situación con los refugiados o migrantes no es menos dura e injusta

Aunque desde este lado del charco no tenemos que hacer aquello de "ver la paja en ojo ajeno y no la viga en propio", en esta Europa que tanto tenemos que aprender de nuestra triste historia, la situación con los refugiados o migrantes no es menos dura e injusta, la política del nuevo Gobierno Italiano es muy preocupante, los movimientos del centro de Europa recuperando políticas de triste recuerdo da para la reflexión, los Países del Este hoy dentro de la Unión Europea y antes dentro del área de influencia de la URSS son tan insensibles como las de propio Trump.

La política de ojos cerrados y de no ver el sufrimiento de aquellos que te piden ayuda. Los refugiados, migrantes, muchos van dejando su vida en el Mediterráneo, otros en su mayoría jóvenes llaman a nuestra puerta con una mirada perdida en el horizonte con el cansancio y el miedo reflejado en sus rostros, donde solo los nuevos héroes de nuestro tiempo, esos cooperantes, ONGs, voluntarios..., les ayudan, les consuelan, les abrazan, les atienden de sus mareos, de esos pies agrietados, llenos de ampollas y de muchas otras dolencias.  Reciben agua, té caliente, mantas...,  como quien les da un tesoro, y allí entre una mezcla de tristeza, miedo, esperanza e ilusión, unos niños devoran el pan con chocolate que les acaban de entregar. Ellos tanto en la frontera con México, como aquí, embarcados en cualquier patera, también son nuestro futuro.

Pan con chocolate
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