miércoles 16.10.2019

Perdón, nos hemos equivocado...

Sus promesas que son papel mojado, sus programas que son un adorno que caduca con el tiempo electoral, eso no es demagogia, es una puñalada en el alma de un pueblo al que dicen representar, y les importa un bledo

Perdón, lo siento mucho, nos hemos equivocado profundamente, cómo es posible que hayamos sido capaces de elegir a personas que no pueden cumplir con el mandato que los electores les hemos otorgado, conferido..., incapaces de formar Gobierno, de legislar para mejorar la situación de los ciudadanos, de aprobar unos presupuestos que sean justos, y no seguir con los del Sr. Montoro de hace años que acusaron de ser penosos para nuestra país.

Cómo es posible que intenten ahogar a las comunidades autónomas y ayuntamientos que deben prestar importantes servicios en educación, sanidad, dependencia... y por no haber Gobierno no haya las transferencias necesarias, aunque ahora que hay elecciones seguro que se sacan algún medio que haga posible lo que hace dos días no lo era. Cómo es posible que durante meses nos hayan estado contando una historia para no dormir, sin afrontar desafíos de una crisis anunciada, los graves problemas y retos del cambio climático, las necesidades de una sociedad con problemas sociales, territoriales..., para al final decirnos que sí, que nos hemos equivocado, y que tenemos que volver a a las urnas.

Para desconfianza la que tenemos nosotros en quienes nos representan, y nos siguen tomando el pelo

Escuchar sus acusaciones mutuas que son espejos de una misma realidad, donde lo que dicen unos vale lo mismo, y tiene la misma credibilidad, que lo que manifestado por sus supuestos contrarios o adversarios.  Donde lo que era posible hace dos meses, un gobierno de coalición, después ya sea imposible por una ley divina que nadie entiende, para desconfianza la que tenemos nosotros en quienes nos representan, y nos siguen tomando el pelo, hablando de un mundo que no existe, mirando siempre los defectos del otro, y sin la más mínima autocrítica, con una soberbia donde solo los míos valen, son los honrados, los que saben, con los que dormiría tranquilo en el Gobierno, ya se sabe todos los demás son sospechosos de querer destruir el país.

En qué mundo viven, de dónde han salido para creerse por encima de quienes los han elegido, no reconocen su papel de representantes del pueblo, de los electores, se creen que los puestos son suyos, y pueden hacer lo que apetezca a su santa voluntad, donde se utilizan las normas, las leyes para beneficio propio sin pensar, o sin importarles el daño que están causando al conjunto del país.

Ellos se pueden permitir tirar, despilfarrar 200 millones de euros en unas nuevas elecciones, cuántos salarios mínimos se pueden pagar con ello, cuántas escuelas se pueden construir, o adecuar para aquellos que dan clases en barracones, cuántas pensiones se pueden pagar a esas personas mayores que no pueden encender la calefacción porque la luz es muy cara. Claro, todo esto es según ellos pura demagogia, ahora bien sus palabras que nunca se cumplen, sus promesas que son papel mojado, sus programas que son un adorno que caduca con el tiempo electoral, eso no es demagogia, es una puñalada en el alma de un pueblo al que dicen representar, y les importa un bledo.

Tenemos muchos motivos para sentirnos molestos, enfadados, desencantados de nuestros representantes, para mandarles a tomar tila, al rincón del pensar, pero si nos hemos equivocado y tenemos que volver a votar por cuarta vez en unas elecciones generales en cuatro años, no sería necesario cambiar también a esas personas que han demostrado tener mucha testosterona y poca vergüenza e inteligencia, a esas personas que el interés general se lo han pasado por el forro de sus caprichos. No tengan miedo, den un paso al lado y dejen paso a sus números dos, peor no lo pueden hacer, y daríamos un paso real por la igualdad en una campaña encabezada por Irene Montero, Inés Arrimadas, Cayetana Álvarez de Toledo, Carmen Calvo, e incluso recuperar a Manuela Carmena...

Dejen paso por favor, ya han demostrado su inutilidad para los cargos que han sido designados

Dejen paso por favor, ya han demostrado su inutilidad para los cargos que han sido designados, les aseguro que si hemos podido seguir viviendo sin Suárez, Felipe, Aznar, Zapatero, Rajoy, seguro que somos capaces de seguir nuestro camino, y probablemente de una forma más positiva sin ustedes. La crisis de credibilidad en sus señorías es tal, que uno se pregunta con qué cara nos van pedir el voto, por qué  tengo que cambiar mi voto si ellos no son capaces de ponerse de acuerdo ni para repartirse la tarta del poder.

Decía el sr. Rufián que los ciudadanos estábamos hasta los "bemoles" de nuestros representantes, no le falta razón, aunque siguiendo su argumentación luego echaba la culpa a todos los demás menos por su puesto a su partido, siendo el mismo que impidió la aprobación de los presupuestos que nos ha llevado a las elecciones. El Sr. Rufián aseguró por activa y por pasiva allá por el lejano 2015 "No estaremos ni un día más de los 18 meses que marca la hoja de ruta, porque ya habremos hecho nuestro trabajo. Entendemos que ya somos un Estado diferente al Estado español. Marcharse de un Congreso que no es el nuestro. 18 meses, no estaremos ni un día más. Si es menos, mejor"·. Este señor es uno de los diputados más sensatos y brillantes en sus intervenciones actualmente, cómo está el patio, ver o leer para creer.

Ya hay que tomarlo con humor por salud mental, tantas campañas dejan huella, el otro día me comentaban un sucedido entre un elector muy pragmático y un político embaucador y falaz 

 - Yo no voto personas, yo voto por mis ideas, por una ideología forjada en muchos años de experiencia,  fiel a la misma, y nada me hará cambiar de opinión.
- ¿Y si le pago la hipoteca para que me vote?
- Bueno, eso es una buena idea, incluso una de mis mejores ideas, 
El político se marcha con la sonrisa en el rostro, y pensando "pobres ilusos, no escarmientan, no saben que las promesas electorales caducan con la campaña”.

Sin embargo esto que tanto se le parece ya no es un chiste, ni un sucedido, es el cambio de criterio de nuestro Presidente en funciones, que en el Congreso manifestaba su asombro e indignación en 2016 "No ha movido un dedo para formar gobierno, a lo mejor usted pretende que se lo regalen" y publicaba en un tuit de puño y letra "La responsabilidad de que el señor Rajoy pierda la investidura es exclusiva del señor Rajoy por ser incapaz de articular una mayoría". Hoy sin embargo la culpa de no tener un Gobierno es de todos menos del encargado de formar el mismo, ¡maldita hemeroteca!

Es cierto nos hemos equivocado gravemente al haberles elegido, ya nos avisaban desde lo divino "a ver a quién votáis que luego nos pedís milagros". Ustedes como nuestros representantes ya han demostrado su incapacidad, ahora nos toca a nosotros tomar las medidas drásticas para no volvernos a equivocar.
 

Perdón, nos hemos equivocado...