martes 07.07.2020

¿Quieren devolver a Nadia a Bruselas?

La ministra que vino de Europa, el ejecutivo quiere devolverla a las instituciones comunitarias, pero se deben valorar varios aspectos muy positivos en caso de ser elegida y lo cierto es que cuenta con muchas posibilidades, tantas que sería una gran sorpresa que no lo fuera.

Hasta hace poco tiempo la única Nadia (Esperanza en rumano) que conocía era Nadia Comäneci. Los que peinamos muchas canas tenemos en el recuerdo aquellos juegos olímpicos en Montreal de 1976, donde Nadia deslumbró a todo el mundo, aquella niña de apenas 14 años que hacía ejercicios perfectos nunca vistos. El primero en barras asimétricas, las barra de equilibrio, en el suelo, en...  total siete dieces, que marcaron la historia de la gimnasia.

Ahora otra Nadia llena la noticias, pero esta vez es alguien que vino de Bruselas para poner orden en la economía de nuestro país, que ha ido ganando peso en los Gobiernos de Pedro Sánchez, hasta ser quizás la persona más influyente del ejecutivo. De las pocas que ha hecho rectificar al propio Presidente de Gobierno después de dar él su consentimiento en un documento.

Nadia ha hecho decir al PSOE, o a su Presidente y a su portavoz donde dije digo, digo Diego

A pesar de las palabras del Vicepresidente II, de su "pacta sunt servanda", los pactos son para cumplirlos, la realidad, es que esta Nadia ha hecho decir al PSOE, o a su Presidente y a su portavoz donde dije digo, digo Diego. Su fama de moderada, dialogante, modesta, amable y sobre todo eficaz está ahí.

Entre los agentes económicos goza de un gran prestigio, igual más merecido por su talante en la búsqueda de acuerdos que por sus resultados. Lo cierto es que muy poco lo que ha podido realizar hasta el momento, y si se marcha del gobierno será difícil encontrar su huella con resultados tangibles sobre las cifras macroeconómicas del Estado, pero si ha dejado algo que se puede llamar estilo, la forma de hacer las cosas.

Su amabilidad en el trato, su respeto por el adversario, sus respuestas a puñaladas con guante de seda, hacen de ella un personaje atractivo, sin aristas en estos tiempos donde la agresividad parece ser la forma de hacer política, donde dale más fuerte es el lema a seguir, donde los blandos y los correctos parecen no tener sitio en la vida pública.

Hija de José María Calviño, personaje que desde luego tenía unas cualidades públicas muy diferentes a las de su hija, y de recuerdo por su parcialidad al frente de la Radiotelevisión Española. La elección de Nadia Calviño para el primer ejecutivo de Pedro Sánchez como ministra de Economía y Empresa fue toda una sorpresa, era un personaje conocido solo por aquellos que frecuentaban los círculos de la Unión Europea. Según pasaba el tiempo Nadia ganaba peso en el Gobierno, tanto que fue todo un reclamo en las últimas elecciones, al ser elegida para el cargo de Vicepresidenta en plena campaña, para contraponer el discurso más radical de la izquierda, con la moderación de la nueva Vicepresidenta.

Nadia puso su cargo a disposición del Presidente, e incluso amenazó varias veces con la dimisión

La presentación de su candidatura para la presidencia del Eurogrupo tiene varias connotaciones que le dan también morbo a la situación, mucho se habla de sus enfrentamientos en los Consejos de Ministros con el Vicepresidente II Pablo Iglesias, de ser ella el verdadero contrapeso en el Gobierno a las políticas de Podemos, donde el Presidente del Gobierno asistía como espectador a esos enfrentamientos dialécticos, que algunos llegaron a forzar Consejos de Ministros con unas duraciones no recordadas en nuestra democracia. El debate era profundo y las posturas muy duras. Ya se sabe, a los Consejos de Ministros les pasa como a los sumarios secretos, cuanto más secretos son más se conocen por los medios de comunicación. Hay que decir que en esos enfrentamientos Nadia puso su cargo a disposición del Presidente, e incluso amenazó varias veces con la dimisión.

Por ello, su macha puede ser un alivio para una parte del Gobierno muy enfrentada, a quien con guante de seda daba los manotazos políticos a pares, también para un Presidente donde tenía a alguien que consideraba muy válida, pero que también podía pensar que se le había subido a la chepa, Vamos que la solución de la patada hacia arriba ha sido un recurso muy utilizado en nuestra política para deshacerse de incómodos, torpes, molestos e incluso los que pueden ser posibles rivales dentro del mismo partido.

Podemos incluso ver que estamos ante una persona incómoda para el propio Gobierno, basta con ver los apoyos con que cuenta para el nuevo puesto la Vicepresidenta III, el Partido Popular no ha dudado en destacar que sería una candidata ideal para dicho puesto, e incluso Vox hizo una nota tan elogiosa que tuvo que rectificarse a sí mismo. Por otra parte, para una parte de la izquierda puede ser la oportunidad de librarse de un liberalismo ortodoxo, de la economía de libro marcada por FMI, Banco Mundial, OCDE, la UE... 

La ministra que vino de Europa, el ejecutivo quiere devolverla a las instituciones comunitarias, pero se deben valorar varios aspectos muy positivos en caso de ser elegida y lo cierto es que cuenta con muchas posibilidades, tantas que sería una gran sorpresa que no lo fuera. El primer aspecto positivo es la necesidad de tener un mayor peso dentro de las instituciones europeas de nuestro país, que está infravalorado en las mismas. Así como que nunca España ha ostentado este alto cargo, y el hecho nada desdeñable que nunca una mujer ha ocupado ese cargo de responsabilidad. Ahora que tanto nos jugamos por los recursos que necesitamos de Europa, tener un personaje como Nadia Calviño en un puesto de relevancia sin duda facilita la labor, y allanaría el camino sobre todo a la hora de explicar situaciones que a veces no comprenden muchos miembros de la Unión.

La duda es ¿dónde es más útil Nadia? ¿en la Unión Europea, o como Vicepresidenta Económica de nuestro ejecutivo?, no parece que la respuesta sea tan fácil, aunque parece que para algunos en el gobierno si lo ha sido, quizás también para ella que puede haber sufrido un gran desgaste por los enfrentamientos que nos comentan, aquellos con hilo directo a los secretos de Estado.

Nadie es imprescindible, unos son más necesarios que otros, Nadia Calviño ha dejado su marca personal, aunque parezca que algunos la quieran devolver a Bruselas, su antecesor en el puesto de Presidente del Eurogrupo Mário Centeno, ministro de economía de Portugal, ha sabido navegar en aguas revueltas. A veces tenemos envidia de nuestros vecinos, de lo bien que lo hacen, de sus políticos que han sabido defender no solo su país sino también a ese sur que muchas veces queda olvidado desde Bruselas. Esperamos que Nadia Calviño sea la elegida, siga su camino en defensa de esa Iberia soñada por algunos.

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