domingo 28/2/21

El Rey emérito, presuntamente, destina su patrimonio a la investigación y la sanidad

Sonroja que presuntos delitos cometidos contra las arcas de nuestro Estado, su investigación tenga que venir inspirada y llevada a cabo desde ese país que hace poco tenía el secreto bancario. No sería mal detalle que su majestad, el monarca emérito, vuelva a decir "lo lamento no volverá a ocurrir, este tipo de actuaciones, y mis recursos, mi herencia, a la que mi hijo ya ha renunciado, la destinaré para sufragar los gastos tan necesarios para nuestra sanidad y la investigación.

Cuanto mayor poder y responsabilidad se otorga a una persona, lo normal, el uso de la razón nos dice que más controles debe pasar. Ir con el piloto borracho y que no es de fiar, no parece lo más adecuado para ninguna actividad. En una época donde la petición de transparencia es un clamor, después de los episodios vividos en nuestra vida pública, donde la corrupción ha llenado tantas portadas y tantos bolsillos, ver que la máxima autoridad del Estado no tiene responsabilidad ninguna sobre sus actos públicos y privados es un anacronismo instalado de rondón en nuestra Constitución.

Las noticias de hoy nos llegan desde Suiza, país tan querido por personajes de dudoso pelaje, que se llevaban allí sus cuartos, el parné, sus dineros, para situarlos a buen recaudo de las haciendas estatales y autonómicas. Ya se sabe, el dinero que no paga impuestos es un chollo, una "sobre renta" para el que tantas veces ya lo tiene por castigo, mientras que para los demás es un robo consumado a las arcas públicas de nuestros bolsillos.

Ellos tienen por derecho divino vivir metiendo mano en la buchaca de los demás

Cuántas historias se pueden contar de estos personajes que esquiaban en las bonitas montañas suizas, y ya de paso como quien no quiere la cosa, pues se llevaban unos milloncitos, que uno no sabe cuándo le van a hacer falta, y mejor allí que no aquí, donde lo mismo le quieren quitar una pequeña parte para sanidad, educación, dependencia, infraestructuras... No, eso que lo paguen los demás, ellos son más listos, ellos tienen por derecho divino vivir metiendo mano en la buchaca de los demás.

Los hay de todo pelaje, eso sí con la condición de tener tanto dinero que se pueden permitir el lujo de mandarlo a veranear a los más hermosos paraísos fiscales, normalmente en este colectivo abundan los ricos, muy ricos y muy liberales. La libertad ante todo, eso sí, la suya, la de poder saltarse todas las normas para que su fortuna siga creciendo exponencialmente. Conservadores de lo suyo, le han cogido mucho cariño al dinero y no es cuestión de dárselo a terceros, poderes que para ellos no son de fiar, vaya usted a saber lo que hacen con él, lo mismo les da por hacer una redistribución de la riqueza, como dice la Constitución, o dedicar a fines sociales, que esta gente es muy bruta, mira que si les da por crear un ingreso mínimo vital para los que más lo necesitan. Eso no puede ser, mi dinero es mío, que lo he ganado, la mayoría de las veces con el sudor de los muchos que trabajan para mí.

Ahí estaba con mis reflexiones cuando leo que nuestro máximo representante, el más valorado en los últimos 30 años, que además de llevar una vida personal azarosa, licenciosa, libidinosa,... donde la descripción de sus amantes puede llenar horas, días, semanas, meses... en los sálvames de las pantallas, pero eso es su vida privada y otros son los que pueden pedir cuentas, ya se sabe en la corte hay mucha hipocresía. 

Ahora bien, que nos haya metido mano en el cajón común, que haya usado su puesto para enriquecerse y en el colmo del delirio, lo haya hecho incluso sin declarar ante el fisco, ese que pagamos hasta el que tiene una pequeña nómina y que no lo haga el monarca, para llorar y no echar gota... A ese señor, a quien hemos dotado de todos los medios, prebendas, a quien en los presupuestos generales del Estado, (sí, esos presupuestos que salen de los bolsillos de todos nosotros), le hemos puesto a escote un palacio, una corte para servirle, y una asignación que les aseguro da para llegar a fin de mes a su familia, a sus..., y con los mismos recursos a cientos de las nuestras. Hombre, eso no, eso no se hace, con lo generosos que somos nosotros con la monarquía, con la corona, y ver al yerno en la cárcel por distraer dinero de todos, a su amigo el honorable Pujol incrementando el patrimonio de Andorra y el suyo propio ¡cuánta ingratitud!, ¡cuánta...!

¿Qué país es este donde el honorable no es honorable, y el rey le roba a su pueblo?, aunque en esto último hay más tradición, todo sea dicho presuntamente, hasta que la justicia emita su fallo en sentencia firme nadie es culpable de un delito en un estado de derecho. Ahora bien, como decía un presidente autonómico de esos que hoy reniegan del rey, como Pedro lo hacía del profeta... maldita hemeroteca. "Si es blanco y en botella no hay dudas, vino de Rioja".

Nuestra Constitución nos ha sido muy útil, tiene grandes virtudes en la contemplación y defensa de los derechos fundamentales, nos ha permitido tener una vida democrática durante un largo período, sin duda. Ahora bien, se le notan los años, como a los que peinamos canas, tiene achaques, arrugas, y grasa que hace que sus artículos circulen mal, algunos incluso obstruyen el buen funcionamiento de un Estado, de esto tampoco hay duda.

¿Se puede permitir un país que su máximo representante sea inviolable, que no responda por ninguno de sus actos?, la reciente sentencia del Tribunal Supremo de los EEUU pone límites a la inmunidad absoluta ordenando al presidente, Donald Trump, entregar su declaración de impuestos a un fiscal de Nueva York que le investiga. Cierto que hay otros temas más importantes en estos momentos, que estamos ante un virus que se ha llevado a cerca de 50.000 personas en España. Muy triste que se esté usando está lamentable situación, para tapar las vergüenzas de quienes tenían que estar dando, no ejemplo, sino simplemente devolviendo a su pueblo una parte de lo que el mismo le ha dado. 

Es la monarquía uno de los puntos de más difícil justificación de nuestra Constitución

Sobreprotegidos por unos medios que han mirado para otro lado, unos porque todo lo que hiciera el monarca era palabra de rey y eso no se cuestionaba. Otros para no meterse en líos donde vete a saber cómo sales. Es la monarquía uno de los puntos de más difícil justificación de nuestra Constitución, en las referencias a la misma tenemos de todo, desde un machismo recalcitrante, donde solo puede ser rey un hombre, "que ya le manda carallo", hasta normas más propias de la edad media.

Lo importante, lo que más nos preocupa son los rebrotes, y la necesidad de tener todos los medios para trabajar por una mejor sanidad, aquello de la salud primero además de una frase hecha es una realidad palpable, pero que ello no nos ciegue, ni tape actuaciones ilícitas. Con los años nuestra Constitución tiene mucho por reformar, y no podemos ser tan egoístas de querer que nuestras ideas de hace 40 años, sean cuasi perpetuas, a los ciudadanos no los podemos quitar el derecho de hacer la reformas necesarias. 

Sonroja que presuntos delitos cometidos contra las arcas de nuestro Estado, su investigación tenga que venir inspirada y llevada a cabo desde ese país que hace poco tenía el secreto bancario. No sería mal detalle que su majestad, el monarca emérito, vuelva a decir "lo lamento no volverá a ocurrir, este tipo de actuaciones, y mis recursos, mi herencia, a la que mi hijo ya ha renunciado, la destinaré para sufragar los gastos tan necesarios para nuestra sanidad y la investigación. Todo es posible, pero me temo...
 

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