lunes 26/10/20

Los reyes ya no tienen quien les escriba

En un país así, que nadie se extrañe de que los reyes cada vez tengan menos personas que les escriban. Por ello y porque son tiempos nuevos, no tengamos miedo de construir un futuro mejor, perfeccionando nuestras instalaciones y nuestra carta magna.

Los tiempos están cambiando que es una barbaridad, hoy ya son pocas las cartas que llegan a sus altísimas majestades. Tienen mucha competencia tanto a nivel internacional. Papa Noel, al que han dado forma la publicidad de las multinacionales, y el bueno de Santa Claus... como en esta España plural, donde por comunidades son muchos los personajes históricos, mitológicos, de leyenda, sacados de nuestro rico acervo popular, con algunos puntos en común, todos están bien alimentados, son traedores de obsequios, regalos e incluso fortuna, desde un carbonero en el País Vasco, "el Olentzero", pasando por "u Apalpador" en la Galicia rural, "El Tió de Nadal" Cataluña y Aragón... hasta llegar al "El Esteru", el leñador que vive en las montañas de Cantabria... Muchos de ellos sacados del olvido en las últimas décadas... Estos personajes entrañables y más cercanos les hacen también una competencia un tanto desleal a sus propias majestades, al adelantarse en la entrega de los regalos, y ya se sabe que el da primero...

Actualmente hay tanta información que hasta nuestros "locos bajitos" llenos de ilusión les bombardean con mensajes por todos los medios de comunicación. En cada centro comercial tienen a sus majestades, acompañados de sus pajes, y mucha de esa ilusión que crea la imaginación queda disuelta entre anuncios de rebajas y música de acompañamiento.

No sólo sus majestades están en peligro, también nuestra propia monarquía

No sólo sus majestades están en peligro, también nuestra propia monarquía, hoy en entredicho, muy cuestionada sobre todo por los jóvenes. La mayoría de los ciudadanos dicen que tienen un rey que ellos nunca han elegido. Ahora ya no basta ser Rey por sucesión hereditaria, los ciudadanos también piden que pasen por el arco de la democracia, la soberanía está en el pueblo, y es este pueblo el que tiene que decidir cómo es el sistema de Estado, y se ganan adeptos para esa III República. Los últimos acontecimientos con corrupción incluida en la corona, en su familia y sus aledaños, flaco favor le han hecho. Otras veces son algunos amigos y defensores de la propia monarquía, quienes con sus palabras y hechos hacen realidad aquello de "con amigos así, no hace falta enemigos".

Pero siempre nos queda ese niño que fuimos, que no se ha ido, sino que llevamos muy dentro, como decía Unamuno: "Vuélveme a la edad aquella en que vivir es soñar".  Por ello, pedir deseos a los reyes, al nuevo año, es como soplar las velas de ese balandro que empieza a surcar el mar otro año más.  Además típicos y tópicos, donde están todos los clásicos, y no nos falten nunca, de salud, amor, paz, amistad, felicidad... Bajando a la esfera de la actualidad, sería positivo pedir un reparto más justo de la riqueza de nuestro país, que como dice el Presidente "España es una gran nación" , pues si somos tan grandes que nadie pase penurias, y menos por la corrupción o la mala gestión de los que hemos elegido para dirigir las instituciones.

No estaría nada mal tomar nota y aprobar normas como la "ley de Igualdad Salarial" que ha entrado en vigor el 1 de enero de 2018 en Islandia, exige a las empresas que demuestren que sus empleados cobran el mismo sueldo por el mismo trabajo realizado, con independencia de su género, etnia, sexualidad o nacionalidad.  Quizás una adaptación de nuestro propio artículo 14 de las Constitución en cuanto a la no discriminación. ¡Hay algo más justo que cobrar igual por el mismo trabajo!

En este plano de la igualdad pedir que ser mujeres no suponga un riesgo añadido en nuestra sociedad. Que a nuestros mayores que tienen las manos llenas de callos de trabajar en el campo y en las fábricas... no les quiten hasta los calzones, como decía esta canción popular, adaptación libre de lo que corre por las redes, y con unos gramos de acritud:

"En el portal de las pensiones/han entrado los ladrones/vaciando la caja/llevándose los millones.

Ahora no seas tonto/ piénsatelo bien/antes de tomar tus decisiones.

Que nos la han hecho buena/dejando a nuestros mayores /con esta cara de pena.

Mientras ellos disfrutan sus vacaciones/congelan tus pensiones".

Algunos sólo pedimos que se haga justicia, otros que virgencita, virgencita... y los más un poco de fortuna para caminar sin tantos problemas entre las hojas del calendario del nuevo año. Que todos los que traen regalos y alegrías, se acuerden de los que más lo necesitan, que nos permitan soñar despiertos...

En un país así, que nadie se extrañe de que los reyes cada vez tengan menos personas que les escriban. Por ello y porque son tiempos nuevos, no tengamos miedo de construir un futuro mejor, perfeccionando nuestras instalaciones y nuestra carta magna, que las leyes no son eternas, ni están escritas en piedra, que se tienen que adaptar para mejor servir a una convivencia más justa y sin miedo a la libertad. Marchando una de buenos propósitos...

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