Lunes 22.10.2018

Sobran pirómanos, faltan bomberos...

Que no busquen ni tibios ni equidistantes... que busquen soluciones, dialoguen, pacten, parlem, usen "el seny", la cordura, el sentido común,... Pero no nos pongan etiquetas, simplemente para descalificar, a todos aquellos que sólo queremos construir puentes, extender nuestra mano para el entendimiento, la comprensión y sobre todo para una mejor convivencia.

Ya está aquí el 1-O, y ya se sabe que "todo pasa y todo queda, / pero lo nuestro es pasar, / pasar haciendo caminos,..." como nos iluminaba Antonio Machado, versionado y cantado posteriormente por Joan Manuel Serrat. Hay una mayoría silenciosa que trabaja, que mueve el mundo, los que con su esfuerzo hacen que las cosas funcionen, que se levantan por la mañana cumplen sobradamente con sus obligaciones laborales, familiares, sociales... para los cuales esta fecha esperan que pase con el mayor de los respetos, y no tenga consecuencias negativas.

Estas personas respetan a los demás, tienen sus propias posiciones, sus ideas pero ello no les hace invalidar lo que piensan los demás. Están esforzándose en mejorar su situación, la de su familia, su barrio, su pueblo, su comunidad, su país... Respetan los derechos de los demás, como en justa compensación piden que se respeten los suyos; además... son solidarios. Esta inmensa mayoría que pide a la Unión Europea y a España que cumplan sus compromisos con los refugiados de hoy, como no hace tanto tiempo lo fuimos nosotros, y su esfuerzo es el verdadero motor de nuestra sociedad.

Son personas solucionando los problemas que la vida te pone por delante, que no son pocos

Son personas solucionando los problemas que la vida te pone por delante, que no son pocos. Les da vergüenza y rabia la corrupción de su país, que haya tantos cargos públicos implicados, que además la inmensa mayoría sean aquellos que han tenido o tienen responsabilidades de gobierno, quienes tenían que estar trabajando para que las instituciones funcionen, para que los derechos y los dineros de los ciudadanos, los primeros se respetaran y cumplieran, los segundos se dedicaran a los fines para los que estaban destinados. Por ello, se sienten traicionados por aquellos a los que se les llena la boca con palabras como ley, honor, país, y después acaban en Carabanchel, a veces en cárceles que ellos mismos inauguraron,deslegitimando las instituciones que acarrean dolorosas consecuencias.

Sienten un enorme desasosiego por los que quieren quitar una calle a D. Antonio Machado, o llaman fascista a Joan Manuel Serrat, o traidores a Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Isabel Coixet, Jordi Évole... o a cualquiera que no diga o haga lo que ellos quieren. Los del pensamiento único, grande y cierra España, tan peligroso para una sociedad y que tanto daño nos ha hecho. Los que llaman equidistantes a los que simplemente respetan a todos, también a la propia legalidad vigente, aunque a veces no les guste. Que pagan los impuestos aunque les parezcan excesivos, respetan los semáforos en rojo aunque algunos sean de difícil explicación, cuando protestan lo hacen cumpliendo las normas, pidiendo los permisos correspondientes, y acatan las resoluciones judiciales, aunque les puedan parecer injustas, eso no quiere decir que no tengan su derecho a criticarlas, a manifestar su desacuerdo, y a intentar cambiar la legislación vigente cuando la misma no soluciona los problemas, o haya importantes vacíos legales que dejen desamparados a los ciudadanos.

Es cierto que no vivimos en un mundo perfecto, ¡ya nos gustaría!, muchos son los problemas, las situaciones sociales de injusticia, el desamparo que produce tanto desempleo y sus consecuencias, la pobreza, la exclusión social. La tristeza y el horror que da que se siga matando en nuestra sociedad, por aquello de "la mate porque era mía", pero podemos afirmar que en la agitada historia de nuestro país actualmente se vive,  con todos sus defectos que son tantos, algunos descritos y muchos más que se quedan en el tintero, en la normalidad de un país democrático con la supervisión de los tribunales,  directivas, normas... de  la Unión Europea.

Se sienten traicionados por aquellos a los que se les llena la boca con palabras como ley, honor, país

Hoy hay quien habla de presos políticos porque realmente no los ha conocido, y quien habla de Estado de excepción en una rueda de prensa desde el Palacio del Gobierno. Quien pide un delito de sedición por una manifestación, quien dice no respetar las sentencias de un Tribunal pero se dedica a presentar recursos ante el mismo. Quien chilla "a por ellos"  y da vergüenza ajena. Quien pide respeto para sus derechos, símbolos, historia pero no respeta la de los demás.

Es difícil explicar que se puede declarar más fácilmente la independencia que el cambio de un pueblo de Comunidad Autónoma, que se usen mayorías que no valen para cambiar un sólo artículo de un Estatuto para poder realizar,  según algunos,  una Declaración Unilateral de Independencia. Es cierto, estamos ante una auténtica locura jurídica y política, o quizás para otros ante una oportunidad histórica. Tampoco es fácil de explicar cómo puede ser que cuando en una Comunidad cerca del 80% de la misma pida una votación para decidir su futuro, no se de ninguna solución, ningún cauce democrático para esa expresión, esto sí produce sensación de que hay un problema grave en el funcionamiento de nuestra legalidad vigente, que puede afectar al desarrollo derechos fundamentales.

En el tema de Cataluña digas lo que digas siempre te pillará el toro, porque hay demasiadas personas buscando lo que nos separa, sobre todo desde los púlpitos de aquellos que tienen un micrófono para manifestarse, de aquellos que tienen responsabilidades políticas y son los más irresponsables con sus actuaciones, los que echan cantidades ingentes de leña al fuego desde los nuevos foros de las redes sociales, dominados por la posverdad, o por la coordinación de algunos con motores que en pocos instantes crean tendencias, en las que la verdad, la razón, la disidencia son ahogados y extirpados  por  ser molestos,  si no coinciden  con  sus   posiciones. El otro día el amigo Julio me decía "me han puesto a caldo sólo por pedir una solución negociada, incluso algunos amigos".  Eso me hizo escribir estas líneas para agradecer el trabajo a aquellas personas tan necesarias en nuestra sociedad, los que nos ayudan, cuidan, colaboran y un día como otro cualquiera yacen bajo tierra.

Que no busquen ni tibios ni equidistantes... que busquen soluciones, dialoguen, pacten, parlem, usen "el seny", la cordura, el sentido común,... Pero no nos pongan etiquetas, simplemente para descalificar, a todos aquellos que sólo queremos construir puentes, extender nuestra mano para el entendimiento, la comprensión y sobre todo para una mejor convivencia. El futuro, si lo podemos escribir juntos, posiblemente sea más hermoso. En caso contrario el mundo seguirá girando. "Cuando el jilguero no puede cantar / Cuando el poeta es un peregrino, / Caminante no hay camino / se hace camino al andar..." y es que nos sobran pirómanos y nos faltan bomberos.

Sobran pirómanos, faltan bomberos...
Comentarios