jueves 13/8/20

La vida, esa obra de teatro...

Tampoco merece la pena concentrarnos en las mil plagas que nos anuncian para el futuro. Disfrutemos del presente con mucha precaución, con mascarilla de diseño o lo que sea pero que proteja, que la noche no nos confunda y el sol no nos deslumbre. Que ya lo dijo el refrán "no hay mal que cien años dure, ni... que lo aguante".

Vaya, vaya o sea que no existía comité de expertos que asesoraba al Gobierno, aquel que como ilusos pedíamos sus nombres, ya que la administración tiene que ser transparente en sus decisiones. Era un  invento para cerrar bocas, o dar al mensaje del bueno de Fernando Simón y sobre todo al Gobierno con el Ministro Salvador Illa a la cabeza una solemnidad, reputación y prestigio que no tenía.

El comité que no existía, pero que servía para tomar decisiones, para otorgar o no el pase de fase a fase. ¡Vaya tomadura de pelo!

Vamos que simplemente eran decisiones sanitarias y políticas, pero no se atrevían a decirlo, y pusieron un escudo para taparse de las críticas que les llegaban desde varios sectores de la sociedad, sobre todo de los políticos de la oposición. El comité que no existía, pero que servía para tomar decisiones, para otorgar o no el pase de fase a fase a las diferentes Comunidades Autónomas. ¡Vaya tomadura de pelo!, con qué cara se habrá quedado alguno. Cualquiera se fía de los que nos dirigen, puede ser que sus intenciones sean buenas y honestas pero los métodos dejan mucho que desear.

Ha tenido que ser el Defensor del Pueblo con sus preguntas quien descubriera el pastel, pero en esto de la actualidad ya se sabe, el tiempo la mata, y ahora como dicen los jóvenes estamos en otra pantalla. ¿A quién le interesa el tema de los expertos y sus comités? A cuatro frikis que consideramos que se nos ha tomado el pelo. El sedante ya fue dado a la población en su momento e hizo sus efectos. Todo era puro teatro.

Lo que sí es actual y no ha caducado, ni pasado al pasado es el puñetero virus, ese COVID 19, o coronavirus, que sigue entre nosotros haciéndonos la vida más complicada. Ahora que agosto asoma la cabeza entre calores y rebrotes por doquier también tenemos que reinventarnos en este tiempo de estío. El complemento del verano es sin duda la mascarilla, tanto que la imaginación del personal se ha dedicado a decorar las mismas, pueden ser reivindicativas como las de #AMA justicia, pidiendo eso, justicia para cientos de familias en Cantabria que llevan décadas esperando una solución de la administración, mascarillas divertidas, con mensaje, con los colores de tu club, de tu pueblo, de tu partido, de tu... los hay para mayores, para niños, para frikis, para todo tipo de tribus...

Qué mascarilla tendremos que ponernos para luchar contra otros virus de la pobreza, la desigualdad social, el del paro

No es por amargar estos días a nadie, pero cuando volvamos en septiembre a la actividad qué mascarilla tendremos que ponernos para luchar contra otros virus de la pobreza, la desigualdad social, el del paro, el de una subida de impuestos generalizada, el del sueldo que no llega a fin de mes... Las cifras ya están aquí, en el segundo trimestre de año, nuestra economía se hundió un 18.5% y la interanual bajó hasta el 22%. Son sin duda los peores datos desde tiempos históricos.

Nos dicen que las arcas de Estado, esas de donde se pagan las pensiones, la educación, la sanidad, el paro, el ingreso mínimo vital, la dependencia, ERTEs... están con telarañas, como los bolsillos de Charlot en la quimera del oro, reciben un 60% menos de recursos, y se gasta un 50% más. Vamos lo que se llama una quiebra técnica. Cierto que se cuenta con un colchón de 140.000 millones de euros conseguidos de la Unión Europea, esa tan criticada, la que cuando cualquier cosa sale mal en un país le echamos la culpa de todo. Aunque una parte sustancial de esos recursos hay que devolverlos tacita a tacita. Dice el Presidente Sánchez que los dineros europeos llegarán a las Comunidades en la próxima primavera, largo me lo fías amigo Sánchez...

Estos días ha estado de visita por estos lares el monarca, en una mezcla de ganarse el sueldo y limpieza de imagen, que con la que está cayendo hay que ganar puntos ante los ciudadanos, que la credibilidad de la monarquía está bajo mínimos aunque el gurú de Sánchez con sus encuestas CIS, el señor Tezanos, no nos quiera preguntar por la aceptación de la misma.

Dicen que es de mal gusto amargar las vacaciones al personal, que al cojo, al tuerto no hace falta decírselo, ellos lo saben mejor que nosotros, por ello tampoco merece la pena concentrarnos en las mil plagas que nos anuncian para el futuro. Disfrutemos del presente con mucha precaución, con mascarilla de diseño o lo que sea pero que proteja, que la noche no nos confunda y el sol no nos deslumbre. Que ya lo dijo el refrán "no hay mal que cien años dure, ni... que lo aguante".

No está de más recordar el consejo del gran Charles Chaplin "La vida es una obra de teatro que no permite ensayos.../ Por eso, canta, ríe, baila, llora/ y vive intensamente cada momento de tu vida.../...antes que el telón baje / y la obra termine sin aplausos".
 

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