Miércoles 14.11.2018

¿Y ahora qué?

Atrás quedó la decimoquinta Marcha a Santander, a través de los caminos de Cantabria vestidos con camisetas amarillas pidiendo justicia, décadas haciendo marchas y movilizaciones para que la sociedad, las autoridades y la propia Justicia vea el daño causado y la injusticia cometida.

Cuando vuelves al día a día, a tu casa, y ves cómo el tiempo sigue pasando después de realizar un gran esfuerzo, después de culminar la última Marcha, cuando los focos de los medios se van apagando, y el manto del olvido te vuelve a ocultar, sigues con los problemas originados por las Administraciones, con tus historias que no te dejan dormir.

Atrás quedó la decimoquinta Marcha a Santander, a través de los caminos de Cantabria vestidos con camisetas amarillas pidiendo justicia, décadas haciendo marchas y movilizaciones para que la sociedad, las autoridades y la propia Justicia vea el daño causado y la injusticia cometida.  Son víctimas de las sentencias de derribo, declaradas así en más de 30 sentencias firmes que condenan al Gobierno de Cantabria y a los Ayuntamientos de Argoños, Arnuero, Piélagos y Escalante.  Después de más de 20 años,  tiempo han tenido para acabar con esta injusticia que afecta a tantas familias, a los vecinos de estos pueblos que pueden quedar en "quiebra técnica", seremos todos los ciudadanos de Cantabria a los que nos tocará pagar "a escote" la mala gestión, e ilícitos de nuestros responsables.

Esta ha sido la última Marcha a Santander de las familias, yo no se puede más, los años y el tiempo han ido deteriorando los huesos, llenando de canas los cabellos y de arrugas el rostro, caminar tantos kilómetros es ya una quimera, envejeciendo con el problema, pero la situación sigue igual, ¡no perdón!, no sigue igual  ha ido aumentado la injusticia con el tiempo, por la edad, el estrés, los disgustos, la adversidad nos va deteriorando alarmantemente. Duele, y mucho, ver como tus amigos se te van, como el tiempo va cubriendo con su velo los ilícitos cometidos. Ese dolor hace que el pesimismo y la tristeza se apodere de uno, ser racional en estas situaciones cuesta y mucho, contener la rabia por el amigo que ya no está, escuchar una y otra vez promesas que nunca se cumplen, ver a tu Presidente haciendo de todo menos la gestión para la cual los ciudadanos le hemos elegido es incomprensible. Ver como valen más dos puntos de audiencia y tres de popularidad que hacer su trabajo, dar soluciones a los problemas que ha creado directamente.

Cuando los focos de los medios se van apagando, y el manto del olvido te vuelve a ocultar, sigues con los problemas originados por las Administraciones

Por ello, por sus responsabilidades pasadas y presentes hemos pedido, en esta Marcha, la reprobación y dimisión del Presidente del Gobierno de CantabriaMiguel Ángel Revilla Roiz, la pedimos desde el respeto a la persona, pero también desde la tristeza de sentir el olvido, de sufrir la falta de soluciones, incluso de empatía, donde su mala conciencia no le deja acercarse a los que está haciendo sufrir por su directa gestión. En el año 2013 el entonces Presidente de Cantabria, Ignacio Diego, se comprometió a dar una solución definitiva a las víctimas antes de acabar el citado año, al no cumplir su palabra en la Marcha AMA del 2014 le pedíamos su dimisión, por incumplir sus promesas, el tiempo sigue pasando y otra legislatura después el Sr. Revilla y su Gobierno siguen sin las soluciones prometidas, seguimos viendo cómo se nos toma el pelo, se nos engaña, y lo más  importante que nuestros amigos se nos van y las soluciones nunca llegan.

Caminando por los senderos de Cantabria da para pensar, para reflexionar sobre cómo es posible que existan estas realidades paralelas, la del sufrimiento, la de la injusticia, la del abandono, y por otra parte hay quien dibuja un mundo de colores, "donde sólo llueve de noche, para pintar Cantabria de verde, ya que de otra forma sería muy costoso". El Presidente del Gobierno lo es a tiempo parcial,  más preocupado por otros menesteres,  siempre con la brocha dispuesta para dibujar promesas que luego no cumple, si hace falta algún ejemplo siempre estamos las víctimas de las sentencias de derribo como testigos de su nefasta gestión o incluso de su falta.

Esos cientos de personas que caminaron por Cantabria respetan a todos, cumplen todas las leyes y normas, pagan todos sus impuestos, son ciudadanos solidarios que trabajan cada día, cuidan de los nietos, de sus familiares, forman parte de ese sueño colectivo de un mundo más justo, y sueñan que la Declaración Institucional del Parlamento de Cantabria instando a una solución final en esta legislatura se haga real. Hay algunas decisiones de última hora que abren una puerta a la esperanza, como la partida aprobada para construir las viviendas de sustitución, los avances en el PGOU de Piélagos, y la posibilidad que pronto el Gobierno avance en la normativa que afecta a muchas viviendasEs el momento de dar las gracias a todos los que nos han apoyado, han caminado a nuestro lado, y sobre todo a los medios de comunicación que son los que ponen luz a esta dura realidad, los que muestran tanta injusticia.

La vida sigue, agosto se acabó, con ello las vacaciones de muchos, otros también están en esa parte final, y solo piden justicia, que les den lo suyo, lo de su familia, que puedan seguir caminando sin llevar sobre sus cabezas "la espada de Damocles" del derribo de sus vivienda, del secuestro de su patrimonio. Mañana será otro día, quizás el sol vuelva a brillar y al mirar al futuro crezca esa esperanza de un mundo mejor, sin que nadie nos venda una falsa realidad, o política ficción, que no hagan del engaño el cuento de nunca acabar, después de tantos años, de tantas marchas y movilizaciones, después de tanto esfuerzo, te preguntas ¿y ahora qué?

¿Y ahora qué?
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