Sábado 20.10.2018
La Opinión de
Miguel del Río Nací en Santander (Cantabria), el 29 de noviembre de 1960. Diplomado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empecé a trabajar como periodista en la Agencia Efe de Santander (1985). Seguí como Redactor del Diario Alerta (1986/1987), donde trabajé en las secciones de Local y Región, y donde me encontré con periodistas de la talla de Jesús Delgado, José Ángel San Martín, Juan González Bedoya, Higinia Aparicio, Pablo Hojas o Jesús Hoyos Arribas. Conseguí mi primer trabajo como periodista en un importante periódico por llamar de madrugada para informar sobre un grave accidente de circulación que provocó parar la rotativa para meter en portada aquel suceso. En la primavera de 1987 cubrí los sucesos de Reinosa, que tuvieron una repercusión nacional e internacional. Durante este mismo periodo fui corresponsal de la Agencia Europa Press. De 1986 a 1988 trabajé en RTVE en Cantabria como corresponsal, y entre los años 1987 y 1988 fui Redactor-Jefe de Radio Minuto-El País, en la emisora que la Asociación de la Prensa de Cantabria tiene en la Calle Cádiz de Santander. Como profesor, vengo desempeñado una intensa actividad hasta la actualidad. Soy miembro de la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Cantabria. Miembro de la Sociedad Cántabra de Escritores. Fui Vocal en la Comunidad Autónoma de Cantabria de la Asociación Española de Protocolo (AEP). Presidente de la Asociación Cántabra de Protocolo (ACP), fundada por mí en 1988. Miembro del Comité Organizador del 5º Congreso Internacional de Protocolo (Palma de Mallorca, 2001), que periódicamente cuenta con la asistencia de especialistas en Relaciones Públicas, Comunicación y Protocolo en todo el mundo. Funcionario de carrera del Parlamento de Cantabria donde desempeño el trabajo de Jefe del Servicio de Relaciones Institucionales y el de Jefe (en funciones) del Servicio de Comisiones y Órganos Superiores. Desde el año 1987-2004 ha venido dirigiendo también el Gabinete de Comunicación del Parlamento de Cantabria. Me considero periodista y escritor. Mi blogger es www.migueldelrio.es Cuento con una amplia obra en comunicación de la que destaco los siguientes libros con los que se trabaja en diferentes universidades españolas. “Introducción al Protocolo. Estudios prácticos sobre organización de actos públicos”. (Manual Profesional 1998). Agotado. “Gabinetes de Prensa. La Comunicación en las Instituciones y en las Empresas”. “Protocolo. Manual práctico para conocer las normas de protocolo de uso diario”. Manual de protocolo de los Colegios Médicos de España. Manual de protocolo Colegios Profesionales. “Manual para Comunicar Bien. ¿Vas a publicar lo que te he enviado?”. “Abecedario gráfico de comunicación y organización de eventos. Protocolo a la Vista”. Presidente y uno de los fundadores del Club de Prensa Pick-Tenis de Santander (www.www.clubdeprensapicktenis.com) Miembro de CEDRO. He publicado más de 700 artículos de opinión en El Diario Montañés (Grupo Vocento), donde he venido colaborando durante quince años. Durante 12 años fui columnista de opinión diario en diferentes emisoras de Radio como Cope Cantabria y Punto Radio Cantabria. He sido articulista en revistas técnicas como “Mujeres Siglo XXI” o “Revista Piquio Magazine”. En la actualidad, soy columnista del Periódico “Nuestro Cantábrico”, del diario digital www.populartvcantabria.es con la columna “Oído Cocina“ y de la revista “Vivir en Cantabria”.

Orlando significa arma

Hasta un niño recién escolarizado, salvo si es estadounidense, sabe que en el origen de la matanza de Orlando está el uso indiscriminado de armas. Si bien es cierto que odio y pistola son términos que hacen maridaje, dar licencia de uso de rifles, fusiles y metralletas a intolerantes de todas las edades, es contribuir a más asesinatos indiscriminados de aquí a poco. Tras lo de Orlando, tristemente sólo cabe pronosticar esto de ¡hasta la próxima masacre!

Ciudadanos enfadados

El vuelco total en la situación europea provoca, a partes iguales, desconcierto y enfado entre los ciudadanos. No es un solo país, son todos, de alguna u otra manera, los que han cogido el mismo camino sembrado de indecisión, sobre todo en lo laboral y social. De España a Alemania, me paro en  Francia, país en pie de huelgas por la reforma laboral, y donde una anciana superviviente de las SS alemanas, acaba de rechazar a sus 91 años una condecoración del gobierno en pro de la reconciliación. Su respuesta ha sido tajante: “Me es imposible aceptar esa distinción porque soy totalmente solidaria con las luchas de los asalariados contra la ley que usted acaba de imponer por decreto”.

Economía con vergüenzas

Salir de una crisis recortando derechos laborales y salariales a los trabajadores es cuanto menos cuestionable. A continuación voy a enumerar las vergüenzas de una nueva economía que se ceba con el más débil sin tener en cuenta la cruda realidad que vive a diario. Los contratos y sueldos de miseria no pueden ser salida alguna de recuperación y desarrollo, cuando resulta que ha surgido un grupo social que comparte trabajo y pobreza y lo conforman millones de personas.

Libertad para la libertad de expresión

Cualquier libertad, incluida la libertad de expresión, es menos cuando se interpone la desigualdad. El uso actual de la libertad de expresión choca frontalmente con dos hechos objetivos. El primero es que se manipula y se perdona mucho el uso de los razonamientos absurdos, según sea el poderoso colectivo social que quiere imponerse sobre el resto. Y el segundo es que tenemos a nuestros jóvenes hasta la coronilla, hastiados de no ver futuro por ninguna parte, mientras los mayores estamos dedicados permanentemente al surrealismo del “y tú más”.

¿Educar sin deberes?

No es fácil educar cuando es la educación la que falla en sí, y ya no distingue entre lo que es mejor y peor porque todo el mundo opina. A las críticas por los malos resultados de nuestro sistema educativo se suma ahora la petición de padres para que sus hijos no tengan excesivos deberes que hacer en casa. En vez de esas tareas, se pide más tiempo para el ocio y la reflexión. Puede definirse como empezar la casa por el tejado, sino somos ambiciosos respecto a construir en Europa una educación común que sea pilar de cómo somos y lo que representamos en el mundo.

Generaciones que molan

Hacemos de lo mejor de la generación que nos ha tocado vivir otra especie de posesión personal de la que nos gusta jactarnos. No es extraño por tanto escuchar decir a alguien eso de que mola su generación, pero al mismo tiempo la frase suena como si las generaciones actuales estuvieran peor y no debe ser así. Lo que toca es saber repetir la historia que ha sido buena y luchar, arreglando los problemas como el paro, en contra de aquellos mensajes xenófobos y totalitarios que crecen.

Ser o no ser… bilingüe

Europa se dispone a hacerse un lifting llamado hacia dónde voy y lo primero es sentirse de verdad uno europeo. La educación y hablar idiomas son esenciales y nosotros aún estamos en hacerlo rematadamente mal y sin  bilingüismo que te crio. ¿Para qué? Para el desarrollo, trabajo, intercambio, avances y hasta para entenderse por Internet. Es curioso que sean las familias españolas las que más se comprometen con el inglés de sus hijos, cuando la mayor exigencia debería venir de la administración educativa tan dubitativa siempre entre el Ser o no ser que escribió Shakespeare.

Madres y padres de la crisis

Nunca se reconocerá suficientemente el papel decisivo que han jugado las familias para amortiguar los estragos de esta crisis, con el paro y los desahucios a la cabeza. Con tantas situaciones vividas al límite de lo económico, social e incluso alimenticio, siempre habrá una historia que contar en torno a que madre sólo hay una. Estados y gobiernos, con sus protecciones y desprotecciones, tienen en la unidad familiar el mayor logro y el mejor ejemplo a seguir de lo que supone reaccionar auténticamente cuando vienen tan mal dadas.

La odisea de las jubilaciones

Europa tiene que acometer un nuevo tratado de refundación que recupere garantías para los ciudadanos, permita trabajar dignamente y alcanzar una segura jubilación que no albergue dudas. Sobre los jóvenes en busca de su primer trabajo, más un salario digno y más pensión futura, hay que erradicar la creación de ciudadanos de primera, de segunda y de tercera. Una actuación resulta decisiva: tener coraje político para eliminar los paraísos fiscales y perseguir conjuntamente la evasión fiscal y de capitales en todo el mundo.

Paraísos fiscales para todos

Los paraísos fiscales son la perversión de los sistemas democráticos,  porque son auspiciados y protegidos por los propios países que se denominan así mismos como ricos. El bienestar general se apoya en los impuestos y en una aportación equilibrada que no existe. Cunde el mal ejemplo que propicia la corrupción, las cuentas suizas y opacas en otros países donde rige la evasión fiscal. Hoy por hoy, no hay voluntad política ni civil para erradicar estos grandes desequilibrios, que amenazan con ser crónicos entre las generaciones futuras que se educan en tan malas costumbres.

Hablemos de Panamá y no de refugiados

La indignación puede cambiar de origen, a nada que se coloca en la opinión pública un gran escándalo que dé para comentar y criticar mucho. Los “Papeles de Panamá” suponen la filtración de miles de nombres en todo el mundo, que guardan sus fortunas a buen recaudo fiscal. Puede parecer muy osado concluir que no es nada nuevo bajo el sol, pero es que mientras se reitera lo obvio ya no se habla de la crisis de los refugiados ni de las consecuencias nefastas que para millones de ciudadanos ha tenido la grave depresión económica.

Que pague el último

El estado real de las cuentas públicas nos devuelve al debate de la responsabilidad sobre el gasto público y crear verdaderamente una nueva cultura que no despilfarre el dinero de todos. Decirlo es más fácil que hacerlo, a la espera como estamos de ver una Europa que gestione eficazmente, refundada en solidaridad, y destaque en la exigencia a sus dirigentes para que gasten con rigurosidad y total trasparencia sus presupuestos, y puedan así redundar en beneficio de los ciudadanos, antes que en obras faraónicas insostenibles y finalmente abandonadas.  

Menos rebeldes sin Johan

Escuece cada vez que nuestra maltrecha civilización pierde un referente, un mundo sin Johan, ¡¡cómo si abundarán!!  Estamos hasta el gorro de justas protestas sin respuesta, críticas flojeras y cotilleo de todo y sobre todos. Cuando oigo apelar a los valores que luego no se cumplen; cuando veo que las promesas se incumplen sin que pase nada; y cuando oigo el disco rayado de tanto palabrero de pose, es cuando más necesito creer en personajes con profunda raíz ética. No debemos abstraernos jamás de admirar el valor, el ejemplo y la fidelidad a uno mismo: Johan Cruyff (1947-2016).

Manda el smartphone

Para conocerlo, el teléfono inteligente nos ha impuesto hasta el nombre: Smartphone. Dirige los pasos de todo quisqui, porque llevan camino de ser tantos millones de móviles como habitantes somos en la Tierra. Mirar la pantalla y teclearla para estar en chats o metidos en redes sociales se ha convertido en lo único. Mientras, se extinguen las buenas conversaciones, los paseos tranquilos, y hacer las cosas habituales sin estar al tanto de lo que nos dice el Smartphone o notros le pedimos que haga. En el lado oscuro de la tecnología surge la soledad, el chismorreo, el acoso, la intolerancia, la homofobia y aspirar a hacerte viral para salir del anonimato social. ¡Qué pena!

¿Es Europa una casta?

Los refugiados huyen de la guerra y tocan a la puerta del lugar más seguro, que ha hecho de la paz su forma habitual de convivencia. Hablo de Europa, no de Turquía. Porque no se puede robar el sueño de esperanza y recuperación futura de miles de desfavorecidos a quienes se quiere expulsar colectivamente, poniendo en tela de juicio la legalidad de una decisión injusta de una UE que, hasta ahora, era sinónimo del derecho de  asilo y no tomaba decisiones más parecidas a una casta.

Coger el tren de la vida

Conviene no jugar con las frases hechas para decir que nos va a ir bien. La realidad es tozuda y se vive día a día. Por ejemplo: cuando tiramos del deseo de un tren imaginario con destino al futuro, no debemos olvidar que en sus vagones van jóvenes que quieren un mejor país, más dialogante, con más oportunidades y menos paro, y de paso más justo con las facturas de lo básico, que muchos no pueden pagar porque suerte tienen de llegar a fin de mes.

Alejandro contra el machista

Tanto el calor como el rechazo humano se demuestran con gestos. Los gestos marcan la forma de pensar sobre todo y casi todos. Se habla de políticos mejor valorados por sus gestos; de problemas que necesitan gestos y de que Israel y Palestina pasen del odio a los gestos. Lo mismo cabe decir de la violencia de género y acabar de una vez por todas con los machistas. Esta es mi reacción ante el hecho de que Alejandro Sanz bajara del escenario para encararse con un pegón de mierda.

La esclavitud del informado

Muchos días tenemos la sensación de que nos levantamos y emprendemos un nuevo día con las mismas noticias a cuestas. Vivimos tiempos perezosos que desembocan en algo que llamo la esclavitud del informado. Queramos o no, siempre tenemos las mismas noticias. No salimos de la crisis, el paro, los desahucios, las peleas políticas y los nuevos casos de corrupción. Guste o no a los medios que trasladan estos habituales mensajes, ¡es lo que hay!

Gloria Torner y los valores

Este mundo nuestro necesita el ejemplo de sherpas que nos muestren el auténtico camino a seguir. Los mayores ya no tenemos remedio pero no podemos condenar a una juventud que no vea más allá de su Smartphone. Las colinas de la vida deben iluminar con valores y personas que sean un ejemplo a la hora de mostrar un comportamiento adecuado a lo que debe ser una convivencia mejor, sin tantas penas que provocamos los mismos que estamos necesitados de sensibilidad y solidaridad. Un ejemplo de lo que digo, a todo una vida, es Gloria Torner, Premio Pick 2016.

Sexismo creciente

 

El insulto se ha convertido en un bombardeo permanente a la convivencia cotidiana. Ya no es solo Twitter y la inmunidad que proporciona a los insultadores profesionales. El sexismo, disfrazado de antirespeto, campa a sus anchas cada vez que algo político, económico o social no gusta a grupos o personas concretas y focalizan la supuesta culpa en ira y afrentas hacia las mujeres.

El efecto distracción

¿Hay crisis o no? ¿Se transforma la Europa del bienestar, el empleo y la solidaridad en desunión e individualismo? ¿Mejora lo de tener trabajo? ¿Se formará Gobierno? Todas ellas son preguntas que forman parte del efecto distracción. Sepan algo más sobre este efecto, que se produce en todos los países del mundo, y adormece a la mayoría aunque el grupo social más espabilado y díscolo es una juventud desalentada.

Decadencia en las formas

Que el hábito no hace al monje es más que una expresión, pero puede llegar a ser también una desgracia social. Las formas deben estar  supeditadas al respeto a las normas y, desde luego, al prójimo. De aquí nace una necesaria convivencia que se basa mucho en los comportamientos de quienes deben predicar con el ejemplo y no lo  hacen. Pararse tan sólo en si hay que llevar corbata o no, es saber bien poco de lo que permite que las culturas se interrelacionen a través de la tolerancia  mutua.

Niños al margen

Como otras tantas, la infancia es una de esas cuestiones que no hemos blindado bien en nuestro país. No se equivoquen, no voy a hablar del bebé en el Congreso de los Diputados. Porque a lo que voy es que todo lo rematadamente mal que los estamos haciendo hoy, hipoteca el mañana de unos niños a los que no proporcionamos una educación con garantías, ni tampoco somos capaces de dirigirles a lo que tendría que ser una ocupación con la que puedan buscarse bien la vida.

¿Qué fue de los refugiados?

Dicen que una foto vale más que mil palabras. Este fue el caso del pequeño Aylán, un niño refugiado que se ahogó antes de llegar a la tierra soñada por sus padres. La memoria en cambio flaquea cuando no damos solución al problema migratorio que causan las guerras, comprobamos que Europa no quiere refugiados, y vivimos un momento en que el terrorismo eclipsa la exigencia social para dar asilo a quienes realmente lo necesitan.

El somos como somos no vale

 

Cuando eres suegro de un encarcelado por corrupción, y declaras al juez que el millón de euros que te encuentran en lo alto de un armario de tu casa será de alguno de los muchos fontaneros o del IKEA que pasan por ese hogar, surgen dos reacciones. La primera es que los demás pensemos que se ríen de nosotros. Y la segunda, provocar que muchas personas, como es mi caso, insistamos en que la auténtica regeneración en este país viene de reeducar a una sociedad en los valores del esfuerzo, el respeto a la ley y a los demás. Justificarlo todo con el “somos como somos” no vale, porque muchos distinguimos perfectamente la clara diferencia que hay entre lo que es ético de aquello que es vergonzoso, como la corrupción.

No renunciemos a mejorar

Tiempo. Esperanza. Democracia. Razón y Dolor. Avanzamos o retrocedemos en base a que se den cada una de estas cinco circunstancias, que nos hacen ser mejores o peores de cara al mañana. No vivimos buenos tiempos, pero tampoco es como para renunciar a que, al finalizar un año, deseemos mejorar con respecto a más paz, más trabajo, más esperanzas de curación, mejor convivencia y mayor solidaridad.

Sosiego

¡Razón llevaba Ghandi cuando dijo que con el ojo por ojo el mundo acabará ciego! A lo que de mi cosecha añado que no hay peor ciego que el que no quiere ver. La búsqueda del camino adecuado tiene siempre como estación de destino el sosiego. El sosiego es como un campo colorido pintado por August Macke. Hay que saber encontrarlo para mejorar el empleo, para cambiar el destino de muchas personas sin techo, sin recursos ni futuro, y para resolver aquellos problemas que hacen depositar nuestra confianza en las urnas y la elección de los representantes públicos de la ciudadanía.

¿Me creo el acuerdo del clima?

Como desgraciadamente el tiempo pasa volando, tengo unos años por delante para reafirmarme o cambiar de opinión sobre si la Cumbre del Clima de París ha sido todo lo exitosa que se dice. Recelo de los acuerdos que no son vinculantes, y que quedan al buen uso que hagan del pacto los países firmantes. Pero el después de las diferentes Cumbres de la Tierra habidas hasta la fecha los resultados no pueden ser más inútiles y desoladores. Seguimos con nuestra imparable tendencia natural a matar todo lo bello que nos rodea.

Cáncer y Sida en punto muerto

Los avances de la ciencia y la medicina en bien de la humanidad deben ser impulsados desde un decidido apoyo de los gobiernos a la investigación. Nos estamos acostumbrando a los anuncios de filántropos que dan un pellizco de sus inmensas fortunas a causas sociales, pero no podemos depender sólo de estas generosidades. Acabar de una vez por todas con el cáncer o el SIDA requiere de recursos continuados, un gasto que los ciudadanos vemos bien y que no puede volver a tener ajustes ni recortes.

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EUROPA 2025

Nos hemos acostumbrado a que nos hagan los planes a diez años vista. Una crisis que tiene que durar diez años; unos proyectos de gobierno que podrán apreciarse a los diez años; diez años para esto y diez años para lo otro... Desde dentro de los gobiernos europeos no se percibe bien lo que ocurre en las calles de sus 28 países socios, rectifico,…