jueves 09.07.2020
La opinión de
Víctor Javier Cavia
Víctor Javier Cavia

Reflexionando

La gente se ha lanzado calle abajo a velocidad de vértigo para volver a lo de antes, aunque dándose hidrogel en las manos y con la mascarilla protegiendo los codos. O sea, la ruta más directa para otra ola de contagios a destajo.

Buenismo, por los cojones

La fraternidad ha estado a flor de piel, desde luego, porque está en la condición humana. Pero también la miseria lo está, y a medida que pasan los días va ganando terreno. La bajeza moral que convierte en magistrado social a cualquier indigente intelectual explota con la debilidad del todo, que siempre es la de sus partes.

Confinados confitados

De la que volvamos a ser normales, me quedarán de este tiempo los aplausos de las 8, los vídeos de los curados saliendo de los hospitales de campaña, el ejército ayudando, la solidaridad vecinal. También el descontrol logístico, la falta de intendencia, la inquina indecente de los políticos, la desvergüenza ideológica de alguna prensa.

Protesta, que algo queda...

Nos pasa mucho de lo que nos pasa porque nos callamos lo que sale mal, lo que nos venden mal, a los que nos tratan mal, o lo que no funciona. O lo que es peor, se lo contamos al camarero, a nuestro cuñado, a unos compañeros de trabajo, a nuestras parejas, y no presentamos las quejas ni en donde nos maltratan ni ante las administraciones que deben protegernos.

El solismo

Soy fan de toda esa gente que hace las cosas absolutamente convencida de que está sola en el mundo, y que te mira sin verte, te empuja sin
notarte y pasa por delante como si no existieras.

Empleo, reformas y derechos

Lo laboral es un campo de minas ideológico en el que siempre pierde el empleado. Para la derecha, los trabajadores son la excusa de los empresarios para hacerse ricos. Para la izquierda, la patronal es la causa de todos los males de los obreros.

Fin de año, fin de fiesta

Si las cosas van como parecen, vamos a terminar el año gobernados por las izquierdas, con las derechas centrándose, ladrando y en descomposición respectivamente. El experimento sociológico de hacer que unas elecciones generales sean como escoger libro en un club de lectura le ha salido mal a Sánchez.

El prior

La Memoria Histórica es una deuda de honor que tiene España consigo misma, y, por encima de todo, con los represaliados y muertos del franquismo y sus familias. 

Que perder no desluzca una carrera…

Pedro Casares, el enésimo fracaso del socialismo cántabro por alumbrar un líder que se convierta en referente de la izquierda con el cuajo y la inteligencia suficientes para conquistar algún día el gobierno local, ha puesto pies en polvorosa.

Tontos

Nuestro país es una tontocracia de manual, con los tontos en la parte alta de una empinada cadena trófica que nos obcecamos en sostener consintiendo la tontería como si de verdad nos fuera la vida en ello, y dejando que nos lleve por delante, que es el camino de la amargura.

Aviejunarse, mirando al mar

Santander vive unos “baños de ola” permanentes, tan cutres como la fiesta municipal. Nada que ver con aquello de principios del siglo XX. Si acaso la mentalidad de los santanderinos.

Chalaneo

La trampa que sostiene el mercadeo de cargos es legal pero grosera. Nuestros votos no deciden.

Mirar y no ver nada...

Doña Letizia ha profesionalizado el saludo sin mirar y la mirada sin ver hasta parecerse más a su muñeco del museo de cera que a, pongamos por caso, la Reina Sofía, que está más entrenada, lo hace mejor, y por eso parece más reina.

Órdenes de marcha

Renfe anuncia de vez en cuando vistosas promociones comerciales, que suelen limitar al AVE, ese invento del maligno que se repartió asimétricamente por España, prometiendo llevarte de unos (algunos) sitios a otros (también algunos) a todo correr. 

Libros

Con pocas cosas como con un libro alguien puede ser capaz de evadirse, de imaginar otros tiempos y otros espacios, de vivir las vidas de otros. Pero también de cultivarse, de aprender y de adquirir conocimientos, y de instruir el pensamiento.

Mítines, banderines y champán

Los mítines son un circo de tres pistas para convencidos, que se prestan al espectáculo a cambio, en el mejor de los casos, de un apretón de manos del candidato, y con seguridad, de un banderín de plástico que deben agitar cuando suena la música. Antes regalaban también pegatinas y llaveros, pero la crisis se llevó eso por delante.

Senado jaja, Senado jiji

Las elecciones del 28 de abril podían haber sido la oportunidad de cambiar esa tendencia de hacer del Senado un desguace, inútil y caro. Pero los partidos siguen teniendo sus tendencias, que no pasan precisamente por prestigiarlo, por mucho que digan otra cosa.

Estrategias de tontería y gritos

Se han puesto de moda las barbaridades, que ahora tienen que ser más excesivas que las del contrario para que renten. Los pellizcos de monja ya no valen. Hay que ir a lo grande.

El cinismo y la independencia

La derecha nacional siempre ha tenido un sentido patrimonial de España, y sólo ellos, sus señoritos, pueden dedicarle su tiempo y sus esfuerzos. Los demás deben conformarse, cómo no, con repararles los zapatos y las botas.

Un clip entre las llaves

Imagino a Gema Igual recorriendo el edificio y probándolas en las puertas para ver si están todas, escogiendo qué va a poner en cada cuarto y viendo cuál se queda para ella.

Esos muros (que no hagan feo)

Santander, ciudad cosmopolita y plural, ha sido siempre un escenario de cartón-piedra donde los adornos se han impuesto a lo necesario. Todo se hace por la apariencia, para que el de fuera se quede encantado, y el de dentro piense que es parte de la obra de teatro.

Movilidad, competencia y taxis

El sector del taxi quiere mantenerse como único operador del transporte urbano no público, apostando por conservar una regulación rígida y anticuada con tal de no abrir el mercado.

Cambiando, repitiendo, aburriendo...

Revilla es de otro mundo, y de otro tiempo. Un mesías galáctico capaz de decir una cosa y hacer la contraria sin que se le altere el rostro. Hace unos días, llegando a Cantabria una gota fría, él troleaba a la AEMT y a la Delegación del Gobierno que pedían prudencia, y se hacía un tour de fotos por las playas de Santander demostrando que olé él y que no hacía tan malo.

100 días

Ha renovado políticas y se ha estancado en las de siempre, que están siendo las suyas a la fuerza.

Adiós si te vas

Íñigo de la Serna ha dicho que se va, que deja la política después de 20 años subido al podio de la cosa pública, trabajando para los ciudadanos, y también haciendo carrera, que todo cuenta.

Analógicos digitales

Los sistemas que usa la administración para gestionar los trámites administrativos son antiguos, poco amables, incompatibles entre sí y nada fiables. Y el resultado, con toda razón, está lleno de errores, ineficiencia, tedio y frustración.

La muda militancia

Los delirios por la participación que han vendido los que han ganado los elecciones a líder, que lo han hecho precisamente por colocar eso a la militancia convenciéndola de que con ellos decidirían de todo todo el tiempo, han sido una engañifa estratégica que una vez en los despachos se han diluido, decisión tras decisión no consultada, en las excusas de la urgencia, la trascendencia, la necesidad y el "esto no hace falta consultarlo".

Delegado Zuloaga

Con este nombramiento con ese objetivo el PSOE convierte la Delegación del Gobierno en una empresa de marketing electoral, que van a utilizar a la carta para que se conozca a un candidato regional al que no conocen en Cantabria.

Que se jodan...

De tan entender España como un cortijo de su propiedad, y a los españoles como el servicio de la finca, que alguien pueda quejarse reivindicando derechos les parece un exceso injustificado, digno de insulto y de menosprecio.