Martes 18.12.2018
La Opinión de
Fernando Collado Periodista y director de El Faro de Cantabria (www.elfarodecantabria.com)

Verde que no te quiero verde

El minuto de juego y resultado a medida que pasaban las horas comenzaba a traer malos presagios a quienes llevan cuarenta años en el poder institucional andaluz. El final del partido lo ratificó. Susana de verde, en un insuficiente primer lugar, frente a otro verde fosforito en el último.

Rufián les mea en la pernera

Si los presupuestos valen la descarga de la vejiga de Rufián, conviene preguntarse qué es lo próximo que el Ejecutivo está dispuesto a soportar en aras de un diálogo que, por cierto, no ha llevado a ninguna parte.

Rematando a Montesquieu

A la hora de escribir este artículo España sabe quién será el presidente del Poder Judicial, pero no quiénes serán los vocales que, paradójicamente, deben designar a ese presidente.

El presidente no es Sánchez (o al revés)

La perfección de la magia, el rizo más rizado de esta teoría del ilusionismo político, pertenece a Pedro Sánchez, a la sazón presidente del Gobierno. Aunque nadie sabe ya si son la misma persona.

El fallo del Supremo a puerta vacía

La Sala Tercera, aguafiestas y sandunguera, había congelado la sentencia porque va en contra de toda jurisprudencia anterior del Alto Tribunal y, en definitiva, va a repensar el fallo.

‘Cantabriadura’ y los caraduras

Cantabria siempre va a tener varios trenes AVE antes de las elecciones: uno con Madrid, otro con Bilbao y un tercero con la Luna que conducirá Ryan Gosling mientras baila ‘La la land’. Pasado el tiempo de comicios se impone el jumento: viaje usted en burro con ruedas por los riscos de las Hoces de Bárcena.

El tren de Tito Livio

Los niños cántabros creen que ‘La Catenaria’ es una señorona, vestida de negro, con las faldas por los tobillos y sin calcetines, que asalta a la máquina cuando ésta más bufa y le suelta un garrotazo mitológico.

¡Tronco, cómo ronco!

Sepan que quedé perdido en una carretera a ninguna parte, mientras en la radio sonaba ‘Highway to hell’. Allí me vi, preso de un arcén, con la nuca en el reposacabezas, la vista perdida y la frente gacha como el morro de las vacas cuando les enseñan una rama de fresno.

Cantabria chuleada

Un cántabro, un murciano, un extremeño o un gaditano –es sólo un racimo de ejemplos, pero hay muchos más que ustedes conocen de maravilla- no están a día de hoy en igualdad de condiciones con regiones llamadas históricas que parece que con el nombre lo tienen todo ganado.

AVEriados, cuesta abajo y sin frenos

Si Cantabria queda como única región sin un kilómetro de alta velocidad y ciudades irrelevantes en cuanto a nivel poblacional y dimensión económica disponen de ella, ¿de qué vale el estado de las autonomías, la gestión solidaria y el progreso al unísono que tanto vocean barrigudos con mando en plaza y sueldo de nata a sabiendas de que todo es una falacia?

Master of puppets

Ahora que los amos de los títeres engrasan sus dedos para poner el aceite sobrante en el reciente tablado de Moncloa es hora de saber si el nuevo inquilino tendrá el antídoto contra el hipnotismo de la lengua bífida. O si permitirá que le hagan un análisis de sangre antes de sentarse en una mesa orientada al Mediterráneo.

Estoicismos

Diez dedos sin anillos abarcan una azada; pantalones rotos por las rodillas, no por la moda, sino por el esforzado uso. La zanja es ya de más de un metro de altura: a poco que siga cavando ya no le veré la cabeza.

Rajoy tocado, tractor gripado

El papel del otrora ‘Naranjito’ (ahora parece que todo el naranjal es casi suyo) se reduce a cómo hender su ariete poco a poco en el corazón expuesto de Mariano en aras de sacar el máximo rédito sin beneficiar de ninguna manera a la izquierda parlamentaria.

Una de turra, coles y chalecito de chocolate

Con tal panorama a las espaldas de la política y la judicatura españolas, lo mejor es comprarse un chalecito en la sierra, meditar, segar el jardín, plantar unas rosas, invitar a los amigos ‘progreflowers’. ​

A quién llama aprovechategui ‘Don Amarrategui’

Marianegui de Pontevedra bautizó a Rivera como “aprovechategui” por la costumbre del líder de Ciudadanos de aprovechar las miserias del PP para hacer carrera en las encuestas. Un maltrato evidente contra quien le aprobará los Presupuestos del Estado, le apoyó en el 155 y sostiene a la derecha al frente de la Comunidad de Madrid.

El buqué de Iniesta se va a China

Iniesta, don Andrés, que tiene fútbol y magisterio para regalar, ha de dejar la primera línea del balompié porque la edad no perdona, el tiempo pasa y se le hace difícil competir contra maquinarias más jóvenes y competitivas, aseguran los comentaristas de élite, más o menos sabios.

Hawkins pudo morir y la gente grababa

Creo que el ser humano fue inventado al mismo tiempo que la indecencia y la estupidez. En ese preciso momento el creador plagó la existencia de las personas de adjetivos poco edificantes que no procede plasmar aquí porque agotaría la hoja.

Corazones helados

Hoy recuerdo las Flores de Harrison, miro al mundo y compruebo, casi treinta años más tarde, que en no pocos espacios en guerra nada ha girado.

Las flores de Harrison y las ortigas de Pouso

Desde que la imbecilidad tiene licenciatura y cotiza en bolsa el mundo es un lugar peor. Una bola de billar que golpea sin cabeza contra todos los laterales del firmamento.

Dime Luna

Despégame Luna. Méceme en tu cama de cristal aunque sea por una noche. Aunque sea en mis sueños. Al fin y al cabo siempre he sido un lunático. Acógeme.

¿40 años después y me pagáis esto, cabrones?

Vamos peinando canas. Pero jamás nadie pensó entonces que una manada de políticos asilvestrados de sentimientos nos tomarían tanto el blanco pelo, y con semejante indecencia, llegado el siglo XXI.

El banquero sandunguero con el dinero ajeno

A este señor, y a otros tan ligeros como él, habría que ponerles a vivir cada mes del año con esos pensionistas a los que pretende corregir la vida. Y luego, tras desayunar con achicoria, comer borraja y cenar un huevo cocido que se ratifiquen en la estupidez o la rectifiquen.

Me queda Portugal; me falta Forges

Corríamos rápido hacia la democracia sin reparar en el vehículo. Ahora, cuarenta años después, hay quien huye de ella en avión con el bolsillo pesado. Éramos felices sin un duro.

Tu gran noche, no la nuestra

Baila querido Mariano en pista lustrosa. Nosotros ya danzamos el baile de los malditos. Baila, ya sea con pantalón de campana o tacón de aguja.

Si harto declaras estar, haber estado la mitad

Yo también me declaro harto de estar harto. Harto de que me suban los impuestos con crueldad. Harto de que para jubilarme deba trabajar doble cantidad. Harto de que la mentira lleve la mano de pintura de la verdad.

Cantabria en mis sueños

Escenario de sombra y luz, de cuestos y salud. Debes ver, pero también oír y escuchar. El viento del norte, el retinglar de los bolos, las cuerdas de un rabel, la gracia del cascabel.

Goodbye to romance

Será imposible jubilarse con amor: solo soportando una serie de putadas previas y a la baja.

Artículo destacado

Torra, artículo cuarto: ayunar después de harto

Torra, por fin, hizo un ejercicio solidario. Fue a Montserrat y se encomendó al ayuno. Un médico, en el segundo día de tormento, le tomó la tensión al presidente, no fuera a ser que las constantes vitales declarasen malas noticias tras tamaño ejercicio de compromiso fisiológico. Quim Torra, al que un montón de malintencionados articulistas llevan largo tiempo poniendo frente al espejo de la…