viernes 26/2/21

Una dinastía que se ha creado sus propios problemas siempre

Soy de los que piensan que los propios monárquicos son los grandes enemigos de la institución. La defensa a ultranza y sin sentido es un perjuicio enorme para la institución. Los valedores de la monarquía se equivocan cuando para defender a un Rey que al parecer cuanto menos presuntamente no ha hecho las cosas bien dicen: “Ha hecho mucho por España, nos trajo la democracia y ahora se le trata mal”. ¿Perdón?

En los últimos tiempos la dinastía de los Borbones no ha estado a la altura que un país se merece. Allá por abril de 1941, el abuelo del actual Rey Emérito tuvo que irse de una nación corrompida y sin rumbo alguno, en aquellos momentos gracias a la complicidad y ambigüedad de un monarca que no supo enfrentarse a la situación que vivía España. Posteriormente, su hijo Juan de Borbón, una persona que nunca fue Rey porque nunca tuvo las agallas de luchar directamente contra un dictador fascista como era Francisco Franco, vivió durante mucho tiempo de su vida “exiliado”. Sin embargo, si optó por mandar a su hijo a España y que fuera educado en un régimen totalitario.

Todo esto que os cuento es un auténtico lío, pero es historia de nuestra nación. Ese niño educado en unos valores dictatoriales en 1975, a la muerte del dictador Franco heredó la Jefatura del Estado y durante mucho tiempo fue una persona “bonachona y con gran simpatía”. Hablan de su gran logro la paralización del 23 F, cuando unos canallas intentaron derrocar a una joven democracia. Realmente sobre este acontecimiento no tengo mucho que decir, porque creo que los españoles nunca sabremos lo que realmente pasó en aquellos días.

Nadie se atrevía a hablar sobre su mandato cuando estaba en el poder, ahora parece un muñeco de ferias del pim pam pum

Ahora bien, volvamos de nuevo a la faceta de Juan Carlos I, la simpatía era su bandera, posiblemente fue un monarca de izquierdas, rara mezcla por cierto. Nadie se atrevía a hablar sobre su mandato cuando estaba en el poder, ahora parece un muñeco de ferias del pim pam pum. Es cierto que cualquier monarquía carece de transparencia en casi todos los sentidos. Yo soy de los que piensan que los propios monárquicos son los grandes enemigos de la institución. La defensa a ultranza y sin sentido es un perjuicio enorme para la institución. Los valedores de la monarquía bajo mi punto de vista se equivocan cuando para defender a un Rey que al parecer cuanto menos presuntamente no ha hecho las cosas bien dicen: “Ha hecho mucho por España, nos trajo la democracia y ahora se le trata mal”. ¿Perdón?, ¿Que trajo la democracia? Por favor, quienes hicieron que en este país hubiera un cambio allá por los años 70 fueron todos los españoles de izquierdas o derechas que estaban cansados de vivir en blanco y negro.

Es cierto que yo personalmente tengo poco que ver con el ciudadano Juan Carlos de Borbón. No me gustan los toros, no me gusta cazar elefantes, no creo que por “bragueta” alguien pueda tener mando o poder. Pero dicho todo esto, no me parece tampoco que sea ahora nuestro mayor problema ya que por desgracia en el país en el que vivimos tenemos muchos más conflictos por resolver. Eso sí, ¿que ha hecho algún acto delictivo?, pues que pague por ello.  

Desde la llegada del primer Borbón Felipe V allá por el 1700, y tras una guerra entre españoles, y otra por una herencia de la Corona al morir el Rey sin descendencia, es cierto que la que pasó a la historia fue la Guerra de Sucesión que duró desde 1701 al 1715. En definitiva, esta dinastía de origen francés ha dado mucho que hablar desde el principio de su origen hasta los tiempos que vivimos, que cada uno piense si ha sido para bien, o para mal. Yo realmente lo tengo muy claro, ¿vosotros?
 

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