jueves 13/8/20

No te lo perdonaré jamás, joven

Que haya seres humanos en condiciones opuestas a cualquier tipo de derecho humano que pone en riesgo su propia salud no es responsabilidad de esos empresarios o del propio sistema, es culpa de los jóvenes. La “revolución de los cayetanos” en medio de la peor etapa de la pandemia, culpa de los jóvenes. La cosa esa que montó VOX, culpa de los jóvenes. No me cabe duda, todo culpa nuestra. 

En España uno de los deportes nacionales es cebarse con “algo” hasta conseguir machacarle. Pasa con políticos, pasa con deportistas, pasa con colectivos. Y ahora nos ha tocado a la juventud.

La nueva moda es machacar a la juventud. Culparnos de todo. Los brotes, culpa nuestra. La crisis, culpa nuestra. El toro que mató a Manolete, el toro éramos nosotros.

Estuvimos durante meses haciendo un confinamiento ejemplar. Muchos jóvenes han participado, y siguen participando, de redes de apoyo vecinal que han aparecido en nuestras ciudades y nuestros pueblos para responder a las necesidades a las que la administración no ha llegado.

Se nos machaca estudiando, poniéndonos tasas universitarias astronómicas. Tenemos trabajos ultra precarios, o directamente estamos parados. Y ahora, es culparnos de todo.

Los brotes aparecidos por lo que se considera “ocio nocturno” o “fiestas privadas” suponen 1/3 del total. No seremos muy espabilados para algunos, pero oye, eso supone que hay 2/3 que no son por “ocio nocturno” o “fiestas privadas”. Por cierto, uno de los mayores brotes por fiestas privadas fue una de una escuela del Opus Dei. Pero bueno, hay criminalizarnos, no vaya a ser que nos rebelemos algún día.

Que haya empresas en las que los trabajadores están desprotegidos, no es responsabilidad de los empresarios, es responsabilidad nuestra

Que el Metro de Madrid vaya saturado sin ningún tipo de distancia de seguridad, no es responsabilidad de Ayuso, es responsabilidad de los jóvenes que somos los que gobernamos la Comunidad de Madrid. Que haya empresas en las que los trabajadores están desprotegidos, no es responsabilidad de los empresarios, es responsabilidad nuestra porque todos los jóvenes somos empresarios. Que haya seres humanos en condiciones opuestas a cualquier tipo de derecho humano que pone en riesgo su propia salud no es responsabilidad de esos empresarios o del propio sistema, es culpa de los jóvenes. La “revolución de los cayetanos” en medio de la peor etapa de la pandemia, culpa de los jóvenes. La cosa esa que montó VOX, culpa de los jóvenes. No me cabe duda, todo culpa nuestra. 

Como cualquier campaña mediática forma parte de una estrategia para deslegitimar o estigmatizar a determinados colectivos, no es casualidad que esta nos toque a nosotros. Se ha hecho con partidos políticos y determinados políticos, curiosamente todos de la misma orientación política. Se ha hecho con sindicatos. Se ha hecho con colectivos de trabajadores como con los estibadores. Se hace con inmigrantes. Se hace con las mujeres. Y obviamente, nos toca a nosotros.

Hay movimientos populares que son reimpulsados por la juventud. Tenemos la enorme capacidad de reinventar luchas pasadas. El movimiento Fridays for Future es una de las banderas de la lucha joven, un movimiento incomodo para los poderes porque no se reivindica que tenemos que contaminar menos, se reivindica que queremos un nuevo sistema que proteja nuestro planeta. La juventud es fundamental en el movimiento 8M, un movimiento que pone en cuestión el sistema patriarcal establecido. La juventud ha impulsado las consultas populares en las que se defiende que la democracia consiste en que el pueblo decida, somos fundamentales en la defensa de que haya un referéndum que decida cómo queremos que sea nuestro Estado, no es casualidad que los ataques hacia un colectivo que no ve con lógica la existencia de una jefatura de estado hereditaria y profundamente corrupta coincidan con la aparición de informaciones sobre las corruptelas del rey emérito.

Cometemos errores, por supuesto. Hemos podido pecar de algo de relajación, totalmente. Pero no más que otros grupos de edad. Y muchísimo menos que quienes realmente tienen el poder y prefieren anteponer su dinero a nuestra salud. 

Como solemos cantar en muchas manifestaciones: “Si somos el futuro, por qué nos……” (No queda demasiado bien la frase completa en un artículo)

Nota: El título es un homenaje a Cayetana Álvarez de Toledo

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