Domingo 24.03.2019

La vida moderna es reírse de Vox

En general, cualquier demócrata tiene que ponerse en pie de guerra ante el avance la ultraderecha procedente de las cavernas.

El tiempo nos está demostrando que Vox se está alimentando del odio que los demócratas vertimos contra ellos. El odio les alimenta, les hace crecer y les permite marcar la agenda política estatal según les conviene. Es lo que también ocurre en Francia con Le Pen, en Italia con Salvini o en Brasil con Bolsonaro antes de llegar al poder, o Donald Trump.

El programa político que han planteado para la formación del gobierno andaluz es claramente con un fin que va más allá de un gobierno, es hecho como documento de precampaña ante unas probables segundas elecciones en Andalucía y ante el superdomingo que nos espera en mayo.

El movimiento feminista se ha puesto en pie de guerra, y con razón. El movimiento LGTB se ha puesto en pie de guerra, y con razón. En general, cualquier demócrata tiene que ponerse en pie de guerra ante el avance la ultraderecha procedente de las cavernas y que es reforzada por lo que Pep Guardiola llamaría la “caverna mediática española”. Incluso para el Partido Popular de Pablo Casado son demasiado cavernícolas.

Ambas organizaciones apadrinadas por la FAES de Aznar y sus vinculaciones a los Estados Unidos de Donald Trump

Vox ha crecido de forma imparable en el último año, pese a ser un partido que ya va por cinco años de vida y que jamás tuvo la repercusión que ha empezado a tener a finales de 2018. Sí, antes de las elecciones andaluzas. Un poco parecido a Ciudadanos, que irrumpe a nivel nacional más de seis años después de existir en Catalunya. Ambas organizaciones apadrinadas por la FAES de Aznar y sus vinculaciones a los Estados Unidos de Donald Trump. Y ambas en un momento de extrema debilidad del Partido Popular.

El crecimiento de la ultraderecha va a la par de la pérdida de libertades de nuestro país. El humor causa dolor en los más reaccionarios. Por eso les afectó que Dani Mateo ridiculizase a esa bandera con la que tapan sus vergüenzas. O por eso llevan un día sí y otro también al Gran Wyoming a los juzgados.

Por suerte en nuestro país el humor goza de buena salud. Existe una generación que está creciendo junto a un tipo de humor que no tiene ningún tipo de miedo.

El fascismo sabe que el humor les debilita, por eso intentan silenciarlo y buscan cualquier manera de conseguirlo. Tip y Coll podían hacer chistes de Carrero Blanco en el siglo pasado, sin embargo ni se nos ocurra hacerlo en 2018 que la Audiencia Nacional nos espera.

Si algo tiene la ultraderecha es dinero, por eso usan la táctica de la querella

Si algo tiene la ultraderecha es dinero, por eso usan la táctica de la querella. Querella va, querella viene, y así intentan meternos miedo. Y si eso no lo consiguen, pues miedo físico. Y eso mezclado con la pócima mágica de las fake news y tenemos a la ultraderecha con fuerza suficiente para intentar derrotarnos.

Las nuevas generaciones no nos podemos resignar al futuro que proponen, un futuro que más bien es pasado. Si por Vox fuese, el Real Madrid volvería a tener seis Copas de Europa y aún estaría jugando Di Stéfano.

En el año 2000, entre mi generación era muy popular Digimon. Pues bien, en aquellos años lanzaron una película de la serie. En la película, había un Digimon maligno que estaba en la red. Se alimentaba de los datos de la red y así iba evolucionando hasta hacerse fuerte y poder intentar ganar a los “buenos de la película”. Abascal y amigos funcionan de una forma parecida, su evolución viene a través del odio que hacemos público hacia ellos. 

Una de nuestras armas a utilizar ante el fascismo debe ser el humor. Ridiculizarles. Y en España ese arma es muy fuerte.

David Broncano, Quequé, Ignatius, Valeria Ros, Facu Díaz o Miguel Maldonado representan un nuevo humor que es capaz de ridiculizar lo cotidiano y de ser fuerte con los poderosos. ¿Es posible mezclar una mochilloen el estudio de la Cadena Ser con ridiculizar el fascismo? La respuesta es sí, y si no que le pregunten al portavoz de la Fundación Franco.

Un humor que resulta incómodo, pero que a la vez es el humor en el que la juventud se ve reflejada. Simplemente tenemos que ver los espectadores en Youtube o Podcast de La Vida Moderna o de NTMEP, y sus shows a lo largo del país. Este humor viene a representar el país que viene, un país sin miedo y en el que la risa plantará cara a quienes se alimentan del odio.

Cada inicio de año nos hacemos una serie de propósitos, y uno de ellos debe ser derrotar a los que nos quieren llevar a 1940.

2019 es sinónimo de modernidad y por eso la vida moderna es reírse de Vox.

La vida moderna es reírse de Vox
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