Martes 18.12.2018

Rajoy tocado, tractor gripado

El papel del otrora ‘Naranjito’ (ahora parece que todo el naranjal es casi suyo) se reduce a cómo hender su ariete poco a poco en el corazón expuesto de Mariano en aras de sacar el máximo rédito sin beneficiar de ninguna manera a la izquierda parlamentaria.

El PP pasaba por allí, tratan de trasladar Maíllo y Hernando a la opinión pública como si el argumento fuera un bebé con chupete, envuelto en una mantita azul, al que no se debe molestar. La sentencia Gürtel, sobre la cual ustedes ya se sabrán de memoria las condenas, deja un carro de años en este tramo de la trama para los principales acusados, la absolución de ‘El Bigotes’, que debió decir verdad cuando aseguró que estaba pochando, y una condena al PP a título lucrativo (aprovechategui, por consiguiente) y a la exministra Mato por lo mismo. A la vista del fallo, que cada cual sustraiga sus conclusiones; perdón, que cada uno extraiga, quería decir.

Rajoy está tocado en la final de esgrima que lleva librando los últimos meses contra Rivera

Rajoy está tocado en la final de esgrima que lleva librando los últimos meses contra Rivera, quien, de momento, le mantiene al frente de La Moncloa. El presidente del Gobierno se sabe ‘touché’, tiene la punta de la espada presionada sobre su pecho y, como en los thrillers psicológicos, parece decirle al líder de Ciudadanos: “aprieta si tienes…” Pero el catalán debe pensar. Porque entregar el Gobierno a Sánchez (censura) significaría darle al líder socialista un salvavidas que ahora no tiene y favorecer de cualquier manera a Pablo Iglesias pudiera ser interpretado como un café para dos en el chalé de Galapagar, con música de Paloma San Basilio, mientras Echenique y Monedero fisgan cada cual por una ventana.

El papel del otrora ‘Naranjito’ (ahora parece que todo el naranjal es casi suyo) se reduce a cómo hender su ariete poco a poco en el corazón expuesto de Mariano en aras de sacar el máximo rédito sin beneficiar de ninguna manera a la izquierda parlamentaria. La moción de censura (una patada a Rajoy en el trasero del propio Rivera) quedaría así descartada.  De modo que veremos la capacidad del gallo de C’s en este mus y si opta por la muerte dulce.

Pero más allá del palo de la sentencia, ya de por sí depredador contra el PP, Sánchez e Iglesias (que pasaron del beso a tornillo a no mirarse en las fiestas del pueblo cuando se bailaba el corro de la patata) han hallado quizá una vía de agua en el barco enemigo: ¿qué coño hacía Albert con Mariano en el tractor gripado de Aitor?

Rajoy tocado, tractor gripado
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