Sábado 25.05.2019

Un aperitivo de alegaciones en torno al comedor social

En este Pleno extraordinario no hicieron falta prismáticos para observar el horizonte. Finalmente, el navío logró ser capitaneado hasta la realidad social de muchos pensionistas y de algunas familias en un recién comenzado 2017.

La fría mañana del jueves, 19 de enero a las nueve, daba comienzo el Pleno en el Ayuntamiento de Santoña. El principal tema a tratar en la sesión ha estado en boca de diversos colectivos santoñeses periódicamente los últimos años. La cuestión del comedor social de la villa, popularmente conocido como “el comedor de mayores”, centró un candente debate entre los representantes de los diferentes grupos de la corporación municipal que se prolongó en torno a tres horas y media. Hubo algunas sorpresas en las intervenciones, cálculos sucesivos para modificar el rumbo, incongruentes giros inesperados de timón a estribor, planteamientos revolucionarios en los que los pensionistas nadaban en la abundancia de un patrimonio desorbitado, ciertas olas de humor y un informe que, en ocasiones, se interpretaba con libertinaje. ¿El comedor social podrá ser una realidad de nuevo en Santoña?

En el año 2012, el anterior equipo de gobierno local, encabezado por la alcaldesa Milagros Rozadilla, clausuró el comedor social de Santoña siguiendo la línea marcada por Ignacio Diego desde el gobierno regional. El Gobierno de Cantabria consideraba que el comedor social del municipio era un servicio económicamente deficitario que no debía continuar sosteniéndose. Los populares de Santoña lo cerraron y prometieron trabajar por su reapertura pero dieron por concluido el asunto. En 2015, el candidato socialista en las elecciones municipales, Sergio Abascal Azofra, manifestaba su compromiso y el de su partido de abrir nuevamente el comedor social en la localidad.

Milagros Rozadilla clausuró el comedor social de Santoña siguiendo la línea marcada por Ignacio Diego desde el gobierno regional

Dieciocho meses y un sinfín de trámites e informes han transcurrido desde la investidura del alcalde socialista. Numerosos pasos para encontrar respuesta a la demanda ciudadana por un cierre apresurado que se ha perpetuado en el tiempo. El actual equipo de gobierno municipal formado por el PSOE, el PRC y Activa Santoña ha trasladado a este Pleno extraordinario el reglamento regulador del servicio de comedor social y su correspondiente ordenanza que determina el precio de esta prestación. Con un último informe de aprobación del Ministerio de Servicios Sociales del Gobierno de España, el comedor podría abrirse de nuevo en Santoña. Aquello que tantos vecinos del pueblo piden y esperan se lograría. Una importante noticia que dio paso a todo tipo de interpretaciones.

Milagros Rozadilla realizó una prolongada exposición en la que destacó que el servicio estaba enfocado sólo a personas mayores de sesenta y cinco años y no se prestaba los domingos y festivos. A su vez, recalcó que sólo veintidós personas solicitaban esta prestación y que una persona que cobra mil euros al mes no debería recibir descuentos en un servicio de comedor. La portavoz del PP también incidió en que no se exigía detallar el patrimonio de los solicitantes sino su renta. Rozadilla procedió a dar una lectura, no exenta de ironía, a diversas partes del informe de los Servicios Sociales de Santoña. Se proyectó en la sala el ejemplo que retrataba a un jubilado provisto de gran patrimonio que decidía comer en el comedor social. ¿Y si ese pensionista o su cónyuge deciden acudir al comedor contando con patrimonio? ¿Por qué debería pagarse el comedor social a un jubilado que no posea pensión si su pareja cobra mil euros? La portavoz de los populares de la localidad lo consideraba injusto.

Milagros Rozadilla puso de manifiesto, en una alusión directa a Sergio Abascal, que “para evitar que nos acuse de montar el número en las comisiones” su grupo no presentaría las alegaciones en las comisiones sino que las reservará de ahora en adelante para los Plenos, aunque eso retrasase los procedimientos.

El alcalde de la villa se mostró perplejo ante la extensa exposición de críticas de Milagros Rozadilla al reglamento y la ordenanza del comedor social. “En cuatro años usted no ha hecho absolutamente nada por abrir el comedor”, afirmó Sergio Abascal. La portavoz del PP aseguró que el alcalde y su grupo tampoco habían trabajado para la reapertura del servicio. “Nosotros, además de tramitar todo este expediente para volver a abrir el comedor, hemos repartido dentro del Plan de Emergencia Social más de 34.000 euros que han respondido a las peticiones de ayuda de entre ochenta y noventa solicitantes que lo necesitaban”, aseguró Sergio Abascal.

Las interpelaciones entre ambos grupos continuaban. Los populares acusaban al tripartito formado por el PSOE, PRC y Activa Santoña de vender humo por no tener una dotación presupuestaria firmada por el gobierno regional. El equipo de gobierno municipal aseguraba que contaba con el compromiso del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) para aportar 45.000 euros a dicho fin, que con la ayuda del consistorio y empresas colaboradoras, permite sobradamente abrir el comedor.

La economía real de los pensionistas de Santoña hablaba alto y claro

La vehemencia de las intervenciones se incrementaba en todas direcciones. El alcalde de la villa levantó un grueso expediente en el que mostraba toda la documentación tramitada en los últimos dieciocho meses. “Usted en tres años no movió un papel para volver a abrirlo. En todos estos meses no ha alegado nada y ahora pretende retrasar y dinamitar la apertura del comedor social con alegaciones. Por favor no pongan palos en las ruedas y déjenos trabajar”, explicó el alcalde. “La experiencia me demuestra su intención. Usted ha pedido la paralización de la obra de la Plaza de Abastos, a usted en representación del PP le han desestimado sus medidas cautelares de paralización de la obra y le ha condenado un tribunal de Justicia a pagar las costas del proceso al Ayuntamiento por no tener argumentos” ha declarado el regidor.

La respuesta del representante de Santoñeses, Jesús Gullart, fue algo insólita. Abrir el comedor era también una de las promesas electorales de su grupo político. Sin embargo, a pesar de ello, votó en contra del reglamento que constituía el paso crucial para su reapertura. Deseaba estudiar más detenidamente el texto y presentar alegaciones a pesar de que el documento era susceptible de ampliaciones y modificaciones posteriores.

La representante de Activa Santoña, Nanda Linares Urresti, no podía entender cómo se obstaculizaba una iniciativa de carácter social en beneficio de los ciudadanos de la villa. La edil solicitó reiteradamente a los grupos políticos en la oposición que dejasen de paralizar y retrasar las acciones emprendidas por el equipo de gobierno. No concebía los numerosos obstáculos a una prestación demandada en la villa y cuya normativa se podría ir concretando más detalladamente conforme a las necesidades del servicio. Los concejales del PRC, Fernando Palacio y Moisés Cué, aseguraron que ellos valoraban positivamente el comedor y que lucharían porque se implantase en favor de los intereses de los vecinos del municipio.

La portavoz socialista, María Antonia Alonso, aclaró varias cuestiones del debate leyendo partes no citadas del informe de los Servicios Sociales municipales. Dichos fragmentos especificaban que el comedor acogería también a ciudadanos y familias de cualquier edad en situación de precariedad previo informe de los Servicios Sociales. Si bien existe mayor demanda en el sector de la población mayor de sesenta y cinco años, nadie que precise realmente el comedor es excluido. María Antonia Alonso también explicó que veintidós solicitantes en unas instalaciones con una capacidad para cuarenta personas no eran motivo de burla por considerarse una minoría insustancial y que si era verdaderamente necesario se abriría el comedor en domingos y festivos.

En cuanto a los ingresos medios de los solicitantes la realidad se imponía frente a la ficción. Sólo en un caso se alcanzaban los mil euros de pensión. Todos los demás usuarios percibían entre 400 y 600 euros mensuales. La economía real de los pensionistas de Santoña hablaba alto y claro. “De todos modos, por ejemplo una pensionista que cobra mil euros es mayor y vive sola también debería poder optar al servicio de comedor con los talleres socio sanitarios y las actividades de socialización y de desarrollo cognitivo tan importantes en edades avanzadas sin tener que quedarse aislada en casa”, puntualizó el alcalde.

En este Pleno extraordinario no hicieron falta prismáticos para observar el horizonte. Finalmente, el navío logró ser capitaneado hasta la realidad social de muchos pensionistas y de algunas familias en un recién comenzado 2017. Con los diez votos favorables del PSOE, el PRC y Activa Santoña, frente a los seis votos en contra del Partido Popular y Santoñeses, se aprobaron el reglamento y la ordenanza de costes del servicio del comedor social. Tras un último informe del Ministerio, el comedor podrá abrirse de nuevo.

Un aperitivo de alegaciones en torno al comedor social
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