miércoles 27/1/21

La educación en el respeto

La académica fue una conquista muy valiosa, pero quizá el próximo paso es la educación en valores, en la dignidad de todo ser humano, y en el reconocimiento de que también las mujeres tenemos aspiraciones que antes solo se les suponían a los hombres.

La educación y el Estado de derecho son, creo, las dos herramientas principales con que contamos para seguir progresando en el respeto a la mujer y para que pronto podamos dejar de celebrar un día como este porque ya no haga falta.

Sobre la educación, quiero recordar tanto a las mujeres pioneras que lucharon por su derecho a acceder a los niveles formativos que estaban reservados a los hombres, como a las generaciones enteras de madres que, gracias al ejemplo de las primeras y aunque ellas no hubieran podido hacerlo, se empeñaron en que sus hijas estudiaran en igualdad de condiciones que sus hermanos varones.

Aún queda por hacer… Por alguna razón, aún nos elude la plena consideración de ser tan merecedoras de respeto como los hombres

Ahora es más fácil que cada individuo, sea mujer u hombre, pueda aspirar a desarrollar el que sienta que es su camino. Pero aún queda por hacer… Por alguna razón, aún nos elude la plena consideración de ser tan merecedoras de respeto como los hombres. La académica fue una conquista muy valiosa, pero quizá el próximo paso es la educación en valores, en la dignidad de todo ser humano, y en el reconocimiento de que también las mujeres tenemos aspiraciones que antes solo se les suponían a los hombres.

La otra herramienta que mencionaba, el Estado de derecho, se pone en marcha a través de las leyes, la Administración de Justicia, las fuerzas de seguridad y la Administración Pública. Y, al respecto, me gustaría alentar a toda aquella mujer que lo necesite a que no se sienta sola del todo, porque hay recursos, aunque mejorables, para ayudarla, como el teléfono 061 o, en el caso de los Ayuntamientos, como el de Solórzano, al que represento, los Servicios Sociales con los que puede ponerse en contacto.

Comentarios