viernes 23/10/20

Momentos de “tempestad” observados en la zona de servicios del Puerto de Santander

Aunque se trate de una responsabilidad directa del Ministerio de Fomento su licitación, la Sociedad Civil Cántabra tiene derecho a saber respecto a la evolución de los trabajos, por parte de cualquiera de sus participantes o beneficiarios, sea quién sea, tratándose de sector estatal.

Las últimas noticias las venimos siguiendo a través de ELDIARIOCANTABRIA, y Central Sindical, en cuanto a observar los clásicos problemas de “tirarse piedras unos a otros, entre Instituciones, (Gobierno y Delegación), además de los posibles quebrantos económicos de 350.000 euros anuales, cifrada por UGT, todo basado en el nuevo cambio de ruta decidido por la Compañía británica “Brittany Ferries”, sustituyendo a la capital cántabra por Bilbao en su destino a Irlanda.

Parece que distintas valoraciones de intereses podrían incidir en la decisión final de dicha Compañía:

Una, respecto a condiciones de seguridad en la Zona Portuaria, en la cual, según la Central Sindical, ha contribuido negativamente el incremento de polizones a bordo a la búsqueda de un destino mejor.

Surge la pregunta del millón para los intereses cántabros: ¿se habría puesto toda la carne en el asador?

Un segundo problema enfocado desde la logística, la aparente búsqueda de mejores conexiones por carretera y reducción de tiempos de trayectos.

Respecto al primero, ¡Cómo No!, es una buena opción culpar al eufemístico intrusismo extranjero a la espera de otros mejores supuestos.

En lo que concierne al segundo, al Autor le asalta la duda como ante cualquier tipo de negocio, donde se hayan de emplear destrezas comerciales, astucias, visión futurista, etc., demostrándose virtudes o incapacidades por sus protagonistas, ante cualquier tipo de competencia, se trate de la que se trate, por parte de las autoridades portuarias, o competentes para estos aconteceres.

Surge la pregunta del millón para los intereses cántabros: ¿se habría puesto toda la carne en el asador? Ante supuestas mejores ofertas o estrategias de terceros, habituales y sujetas en todo tipo de negocios, a la hora de buscar el mejor resultado para dichos intereses. Suponemos que sí.

Por otro lado, también deben encontrarse demasiado ajustados los Presupuestos de Vigilancia en el Puerto de Santander, a la vista de lo sucedido, aparentemente como causa importante de esta especie de rescisión unilateral.

Existen cosas en la vida de los políticos que preferiblemente para la opinión pública es mejor no ofrecer la sensación de pretender ocultarlo

Todo ello no evita que nos vengan a la memoria algunos anteriores episodios de carácter económico en los cuales se ha visto inmerso el Puerto de Santander como consecuencia de estas propensiones:

1.- En Otoño de 2018, redactábamos Artículos de Opinión, donde se veía inmerso en cualquier faceta, el emblemático PUERTO DE SANTANDER.

Uno de ellos, trataba sobre el Concurso de Ejecución de Obras: “ACCESO AL PUERTO DE SANTANDER” las cuales incorporaban una baja por parte del Adjudicataria de aproximadamente un 33%, y un periodo de ejecución de 24 meses, los cuales nos encontramos cercanos a cumplir, salvo sorpresas típicas de ampliaciones de plazo o Modificados de Obra.

Aunque se trate de una responsabilidad directa del Ministerio de Fomento su licitación, la Sociedad Civil Cántabra tiene derecho a saber respecto a la evolución de los trabajos, por parte de cualquiera de sus participantes o beneficiarios, sea quién sea, tratándose de sector estatal.

2.- También, por aquellas fechas, unas supuestas irregularidades que llegaron hasta el Congreso, respecto a determinadas plazas “jurídicas” o de “comunicación”, susceptibles de ser cubiertas.

Da la sensación en ciertos asuntos que al Puerto de Santander le gusta vivir de espaldas al ciudadano

3.- Otro tema respecto a la opacidad acerca de los emolumentos percibidos por el interesado como presidente del puerto, también permanecieron en el anonimato.

Manifestamos entonces que se encontraba en su perfecto derecho, por supuesto, pero existen cosas en la vida de los políticos que preferiblemente para la opinión pública es mejor no ofrecer la sensación de pretender ocultarlo.

Y es que da la sensación en ciertos asuntos que al PUERTO DE SANTANDER le gusta vivir de espaldas al ciudadano.

Los franceses, que disponen de muchas cosas buenas y otras, no tanto, tienen una frase genial: “savoir-faire”, qué viene a significar un “saber hacer”.

Eso sí, de forma elegante, pero eso entre muchos de nuestros políticos, probablemente, no será posible, ni probable, tan sólo nos quedará lo deseable.

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