Domingo 23.09.2018

Aquarius para Sánchez y Aquarius para la selección

España se mueve alrededor de Aquarius. Ambos episodios hacen de ella la palabra del mes. Tiene mucho que ver con el cumplimiento de la palabra solidaria de Sánchez y la palabra iracunda de Rubiales.

El Aquarius barco podría llegar a Valencia este sábado. Rendirá viaje con 629 náufragos casi rendidos por la espera en alta mar, esa que desató las bajas pasiones políticas. Un gesto con su correspondiente gasto del nuevo presidente Sánchez que logró estabilizar la flotabilidad de un barco anclado en tierra de nadie. Y convertido ahora en tres.

El Aquarius bebida tiene también un par de estabilizantes: el 414 y el 445. Y se ha estabilizado como bebida isotónica de los deportistas. Aquarius es además una de las 88 constelaciones reconocidas por la astronomía moderna. Y Sánchez adoptó la medida estelar de poner Valencia como puerto de arribo del Aquarius de nuestras entretelas.

El Aquarius de los migrantes es el reconstituyente perfecto de un Gobierno casi constituyente que prometía ser la alegría de la huerta

El Aquarius de los migrantes es el reconstituyente perfecto de un Gobierno casi constituyente que prometía ser la alegría de la huerta hasta que tuvo que abandonar el barco Máxim Huerta. Un Ejecutivo tan energético no resiste silencios como los del breve y folclórico ex ministro de Cultura sobre su pesado pasado fiscal. Primera vía de agua taponada con aparente éxito. Huerta dice amar la cultura, pero la opinión pública ya no le ama a él.

Y con mano de hierro en guante de seda el presidente de la Federación echó del barco cinco minutos antes de iniciar la travesía al seleccionador nacional Julen Lopetegui. Al parecer, el capitán de la nave no había comentado nada al almirante Rubiales de su próximo empleo en un conocido trasatlántico. Por coherencia, el férreo Rubiales nombró a Hierro y podría haber encargado un palé extra de Aquarius para pasar el mal trago de un impredecible Campeonato del Mundo de Fútbol.

España se mueve alrededor de Aquarius. Ambos episodios hacen de ella la palabra del mes. Tiene mucho que ver con el cumplimiento de la palabra solidaria de Sánchez y la palabra iracunda de Rubiales.

Ahora sobran las palabras y se aguardan los hechos. El viernes hay pelea mundial contra Portugal y el sábado Valencia se convierte en capital europea de la solidaridad. Veremos qué consecuencias nos traen. Porque las causas ya las conocemos.

Aquarius para Sánchez y Aquarius para la selección
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