jueves 16.07.2020

Cierran 4 bancos cada día

Los bancos concedieron alegremente miles de hipotecas para quedarse después con el santo y la limosna. Con el dinero y el piso.

Funcionarios y bancos, por este orden, encabezan la lista negra de desafectos de los españoles. Los funcionarios porque la opinión pública siempre ha pensado que funcionan muy mal. Y los bancos porque concedieron alegremente miles de hipotecas para quedarse después con el santo y la limosna. Con el dinero y el piso.

Los bancos incluyen a las viejas cajas y, aunque aparenten ser buenos tipos, solo les preocupa el tipo de interés. La situación se ha vuelto tan poco interesante para ellos que han cerrado en el primer semestre de este año 741 oficinas: 4,07 bancos cada uno de los 182 primeros días de 2016. Ocurre que prestar dinero cuando el interés es negativo es muy mal negocio. Los bancos son comisionistas y ya no sirve tomar dinero con la mano izquierda y prestarlo con la derecha porque el tipo de interés se ha vuelto tan mal tipo que el Tesoro Público cobra por suscribir Letras a 3 meses (0,34%) y a 9 meses (0,25%). Pásmense.

Así que los bancos han iniciado una senda irreversible de cobro por servicios que, quizás, llegue hasta reclamar 0,85 céntimos por dar los buenos días. Hacer un ingreso bancario se convierte en un pulso infinito con el bancario (no confundir con el banquero, por favor) que pide comisión por concepto y ordenante. Los tiempos de la usura se visten ahora de contínuas “donaciones” para que el banco de cada cual haga de pago lo que debiera hacer gratis.

Los bancos son comisionistas y ya no sirve tomar dinero con la mano izquierda y prestarlo con la derecha porque el tipo de interés se ha vuelto tan mal tipo que el Tesoro Público cobra por suscribir Letras

En muy pocos años quienes llevan su banco en el móvil serán la inmensa mayoría. Un par de claves y una buena cobertura sirven para hacer trasferencias, pagar recibos, comprar acciones y pedir créditos. En tiempo real y en tiempo récord. Son otros tiempos.

Donde antes florecían luminosas sucursales bancarias, ahora campean panaderías que también venden el periódico y sellan la Primitiva. Han quedado 741 huecos difíciles de llenar. Las peluquerías y los bazares chinos ahora ya pueden escoger. Nuevos locales que se llenarán de visitantes.

Nuestro Banco Santander lidera la clasificación nacional de oficinas cerradas con 348 hasta el pasado 30 de junio. Aún le quedan este año otras 102. Ajuste fino ante tipos bancarios ultrafinos. La gran banca ante su gran banco de pruebas.

Solo quedan intactos los bancos de plazas y parques. La gente necesita sentarse en ellos para ver atónitos como cierran los antes poderosos homónimos de la calle de enfrente. Es la vida.

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