Sábado 15.12.2018

Cuando Celia entrevistó a Seve

Celia fue la última en preguntarle cosas a Seve. Ahora todos nos preguntamos por qué un monstruo eligió a Celia para saciar sus jugos gástricos del mal.

Celia, nombre de mártir. Barquín, apellido de diosa. Un golfo infame de 22 años mató a la golfista estrella de su misma edad. Una deportista 10 inmolada en el hoyo 9. Sobran obituarios. Falta tristísimamente Celia Barquín.

Celia le hizo la última entrevista de su vida a Seve en 2011. Ella tenía 14 años, él apenas 54. El genio inmortal de Pedreña murió al mes siguiente. Celia ganó con aquella piecita periodística el premio “El país de los estudiantes” de ese diario.

Celia fue la última en preguntarle cosas a Seve. Ahora todos nos preguntamos por qué un monstruo eligió a Celia para saciar sus jugos gástricos del mal. Celia Barquín se une a Seve en el silencio definitivo. Seve da nombre a nuestro aeropuerto. Celia volaba muy alto y siempre aterrizaba en el Seve Ballesteros. Del verde de Puente San Miguel al “green” de Iowa. Nacer y morir ungida por el mismo color.

Pizpireta y atrevida, la futura figura del golf pasó por el periodismo como figurante distinguida, entrevistando al ídolo de pies de acero quirúrgico

Celia.- Ahora estás compitiendo de otra forma y también te está yendo muy bien, con mucho esfuerzo y paciencia. Tú de eso sabes mucho, explícanos qué es el “Desafío Ballesteros”.

Seve.- Ahora me enfrento a una situación que también otra gente está padeciendo. Desde hace dos años, continúo peleando contra una enfermedad a la que no pienso darle la espalda. Por eso he creado la Fundación Seve Ballesteros. Quiero ayudar a la ciencia para que algún día este mal sea desterrado. Durante más de 30 años competí con fuerza y entrega. Ahora también  lucho por salir ganador.

Pizpireta y atrevida, la futura figura del golf pasó por el periodismo como figurante distinguida, entrevistando al ídolo de pies de acero quirúrgico. Diálogo de campeones. Un mes después nos quedamos sin las palabras de Seve. Y siete años más tarde no encontramos palabras que llenen el océano de la ausencia definitiva de Celia. Ahora que tanta falta nos hacían sus respuestas.

Cuando Celia entrevistó a Seve
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