Lunes 22.04.2019

“Mencuesta” creerlas

Hay encuestas usadas en defensa propia, otras para despistar y muchísimas realizadas a humo de pajas. Solo para prestigiar un periódico o poner en hora el reloj de la aritmética preelectoral.

Han fracasado últimamente más que Marcelo como lateral izquierdo del Real Madrid. Y han ratificado la diferencia insalvable entre la opinión pública y la opinión publicada. Pero las encuestas existen e insisten. Detrás de cada una de ellas figura el llamado universo de encuestados y lucen unos resultados nada universales.

Esta primavera ha traído consigo el adelanto en la llegada del polen de las gramíneas y el adelanto electoral. Ambas visitas causan alergias. Quiso el caprichoso castellano que alergia y alegría apenas intercambien el orden de la r y la g. Pero ni las encuestas ni las alergias dan alegrías.

El margen de error de algunos sondeos es un auténtico margen de horror

El margen de error de algunos sondeos es un auténtico margen de horror. Aunque las empresas demoscópicas lo justifiquen con el topicazo de que una encuesta es una foto fija de un paisaje preelectoral. Y añadan la otra reflexión típica: la mejor encuesta es la de la urna. Una visión nada visionaria de la realidad. El santoral del 28 de abril festeja a San Prudencio y San Pánfilo, dos sugerentes ejemplos para la ciencia electoral. La prudencia en el manejo de los datos no es cosa de pánfilos.

Dejó escrito César Vallejo que, por guardar, hay que guardar hasta un día para cuando no haya. De aquí al 28 de abril y a su segunda estación, el 26 de mayo, no habrá día sin encuesta ni noche sin oscuridad. Aunque las encuestas que se publicarán serán tan distintas de las que manejan los partidos como el huevo y la castaña.

Hay encuestas usadas en defensa propia, otras para despistar y muchísimas realizadas a humo de pajas. Solo para prestigiar un periódico o poner en hora el reloj de la aritmética preelectoral. Si la buena salud exige una prudente, que no pánfila, distancia del médico, la lectura de los pronósticos exige una razonable distancia del medio.

Las encuestas convierten algunos medios en miedos de comunicación. Porque anuncian resultados como quien advierte contra una nueva epidemia de la gripe aviar. La única conclusión prudente, y nada pánfila, es que el bipartidismo es pasado. Lo cual no significa que la alternancia de los dos grandes partidos haya finalizado. No parece.

Digan lo que digan durante las próximas semanas, “mencuesta” creerlas. Casi todas.

“Mencuesta” creerlas
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