Viernes 14.12.2018

El humanista Fredo Arias de la Canal

Como ejemplo de este entusiasta escritor y poeta, solo en el año 2013 editó cinco libros escritos por él, con una actividad científica y erudita susceptible de facilitar a cualquier estudiante, bien en su suficiencia investigadora, o bien en la preparación y defensa de su tesis doctoral.

Difícil es hacer una semblanza de Fredo Arias de la Canal, un hombre peculiar de quien ya no extrañan, a los que le tratan, su impresionante frenesí por la disposición artística y su extensa e intensa labor y ocupación como poeta, prologuista, recopilador e investigador y erudito. Su actividad de inspirador e impresor ha favorecido que hayamos podido conocer aún más el mundo de las letras hispanoamericanas, y que estas sean un puente atlántico merced al decidido empeño de este con seguridad uno de los estudiosos más conocidos de Hispanoamérica. Su defensa de las letras hispanoamericanas le ha hecho ser mecenas desinteresado en la difusión de las más destacadas ideas y textos estéticos, culturales y lingüísticos de la lengua española, mecenazgo que, desde que nació -hace más de medio siglo-, nunca se ha arrugado; ello debido a que tras su causa siempre se ha encontrado a este innovador apasionado hispano-mexicano.

Fredo Arias viene todos los años a Potes a visitar su casa, la casona que fue habitada por sus ascendientes y que decidió rescatar para convertirla en la Casa de Cultura Fundación Fredo Arias de la Canal

Este psicoanalista y escritor mexicano, cuya ascendencia española está en Asturias (Teverga) y en Liébana -Cantabria-, ha prologado  [Fama y obras posthumas del fénix de México, dezima musa, poetisa americana, sor Juana Inés de la Cruz (1989), Antología de la poesía cósmica y tanática de Juan Antonio Villacañas: 1922-2001 (2004), Glosas, de Francisco Henríquez (2005),…]; hecho introducciones [Intento de psicoanálisis de Cervantes, en ‘El Quijote de Benjumea’ (1986), en ‘Ensayos cervantinos’ (2005),…]; compilado [El protoidioma en 'El horizonte nos existe' de Ileana Álvarez González (2000), Antología de la poesía cósmica de Matanzas, Cuba (2003), Antología de la poesía cósmica y tanática de Norma Suiffet (2003), Antología de la poesía cósmica y tanática de Samuel Feijóo: 1914-92 (2003), Antología del arquetipo cósmico: amarillo (2004),…] y publicado y escrito numerosos libros, como: Freud psicoanalizado (1978), Los ensayos cortesianos de Fredo Arias de la Canal y otros papeles de la conquista, en ‘Hernandia, Triunfos de la Fe y Gloria de las Armas Españolas Hernán Cortés’ (1989), La revolución mexicana fue anarquista y La revolución mexicana liberal: de Flores Magón a Arias Cárdenas Rey en ‘Historia de la revolución mexicana’ (1992), Antología de la poesía cósmica canaria (1997), Filosofía de la estética anterior al descubrimiento de las leyes de la creatividad (2003), Demonio, genio e infierno (2004), El Quijote liberal y otros papeles cervantinos (2004), De la filosofía al protoidioma (2005),… y más de doscientos libros escritos en su haber, todos editados por la asociación Frente de Afirmación Hispanista, A.C., una labor editorial y difusión cultural cuya muestra primordial es la revista hispano-americana Norte, siempre con el objetivo “Por el engrandecimiento de la Cultura Hispánica” y “para (...) mayor solidez espiritual dentro de nuestra cultura”.

Como ejemplo de este entusiasta escritor y poeta, solo en el año 2013, Fredo Arias de la Canal, un hombre moderno anclado en el Siglo de Oro, editó cinco libros escritos por él, con una actividad científica y erudita susceptible de facilitar a cualquier estudiante, bien en su suficiencia investigadora, o bien en la preparación y defensa de su tesis doctoral. Desde el año 1964 hasta el 2013 -sin contar sus otras colaboraciones en los libros en forma de ensayos, notas finales, introducciones, prólogos, advertencias, selecciones de textos, presentaciones y epílogos-, este editor e investigador ha escrito 209 libros , una cifra ingente si pensamos que no solo se dedica a este menester, sino también a ediciones facsimilares, por ejemplo, que para él significan el máximo valor en cuanto a su elaboración, mimo y resultado, y que en total aúnan 38 títulos, porque nadie puede compartir este proyecto hispanoamericano quien no manifieste en ello una vocación, altura de miras y liderazgo, es decir, un proyecto en el que verdaderamente crea.

En los muros que flanquean la escalera de acceso al primer piso, están dispuestos dos sonetos, uno de Quevedo y otro del propio Fredo Arias

La fundación Frente de Afirmación Humanista (FAH) la crea un conjunto de intelectuales mexicanos con la obligación de defender y asegurar el significado e importancia de la Hispanidad, una familia racial de casi 500 millones de pobladores y 30 naciones, entre los cinco continentes, comunicados por un patrimonio colectivo de conocimientos, humanidades, educación, es decir, de cultura, como también de cualidades y usos (costumbres) y de historia. La autoridad de este considerable y extraordinario grupo cultural debe fundamentarse en la identidad espiritual. Es lo que ha de preservar esa asociación civil, la protección del provecho de la cultura, del arte y de la forma de ser de los que formamos parte de lo que hemos dado en llamar Hispanidad. Fredo Arias de la Canal preside y lidera este encargo honesto y de justicia como si se tratase de una cruzada personal: “…nada podrá detener el movimiento de agrupación hispánica que nuestro pensamiento se ha propuesto llevar a cabo con todos los que llevamos en el espíritu este ideal”, dice el ideario de la FAH, no siendo su finalidad otra que la de concurrir la cultura hispanoamericana a los valores de la cultura internacional y universal, fomentando la difusión de aquellas ideas artísticas, literarias y científicas del idioma español.

No siendo la FAH institución política alguna ni tener relación con ningún partido político, “ni lo tendrá en el futuro”, es también una organización respetuosa, neutra e independiente sobre las convicciones religiosas. Por otra parte, para motivar el intercambio intercultural entre los países hispanoamericanos, cada año, el 12 de octubre, concede la Medalla de Oro “José Vasconcelos” a un o una hispanista insigne y notable que haya contribuido al enaltecimiento, expansión y desarrollo de los valores culturales hispánicos, en honor del ‘apóstol de la educación’, filósofo, político y escritor mexicano José María Albino Vasconcelos Calderón (1882-1959). Cuarenta y seis años seguidos (1968-2013) en los que se ha otorgado la Medalla de Oro ‘José Vasconcelos’ a 48 escritores y poetas. Entre ellos, en 1986, se les concedió a los poetas puertorriqueños Francisco Matos Paoli e Isabel Freire de Matos; en el primer año, 1968, fue agraciado el poeta León Felipe; al año siguiente, el historiador Salvador de Madariaga; cinco años más tarde, Jorge Luis Borges; en el 79, el poeta y fundador de Norte revista hispano-americana, el asturiano Alonso Camín; en el 88, el novelista venezolano Arturo Úslar Pietri, en 2008, el investigador español José Julián Labrador Herraiz, en 2015 a Isabel Serrano Díez: todos ellos son una muestra de la importancia de este galardón. Enumerarles a todos sería una tarea prolija.

Fredo Arias viene todos los años a Potes -Cantabria- a visitar su casa, la casona que fue habitada por sus familiares ascendientes y que él decidió rescatar la edificación para convertirla en ubicación de la Casa de Cultura Fundación Fredo Arias de la Canal de Potes, que dirige Mely Espasande, una mexicana afincada en esta región hace ya 30 años, y cuya actividad intensa también se extiende a diversas exposiciones fotográficas y pictóricas, al cuidado y difusión del Museo Cartográfico Juan de la Cosa -cuya mayoría de sus mapas son creaciones de cartógrafos renacentistas, además de los recursos cartográficos de Roma e Hispania- ubicado en la misma Casa de Cultura-, a las ocupaciones educativas y didácticas que se desenvuelven allí para los escolares, y a la preparación y puesta a punto de las Jornadas Hispanistas Lebaniegas. En esta Casa de Cultura, también se ha llevado a efecto varias veces la ceremonia de entrega del Premio ‘José Vasconcelos’

En los muros que flanquean la escalera de acceso al primer piso, están dispuestos dos sonetos. El que está a la derecha, según se sube, es de Francisco de Quevedo. El de la pared izquierda, del propio Fredo Arias de la Canal. Dicen:


A la vida

Sean tus versos honrados con loores,
tu prosa de castiza donosura,
clara sutil, toda una confitura
para deleite de cien mil lectores:

Primero has de sufrir los sinsabores
del que quiere alcanzar meta segura,
pero tu voluntad si es que perdura,
te ha de llevar a disfrutar honores.

De la hora de nacer hasta que mueres,
un tiempo tienes para hacer tu historia, 
conócete a ti mismo, si es que puedes,

y así podrás dejar de ti memoria,
porque estarás haciendo lo que quieres
para tu beneficio, nombre y gloria.

FREDO ARIAS DE LA CANAL


A la muerte

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salime al campo, vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejoso los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo, y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé casa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

FRANCISCO DE QUEVEDO

El humanista Fredo Arias de la Canal
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