Domingo 21.10.2018

Más sombras que luces en el gobierno del PSOE

Nunca había visto semejante despliegue de frivolidad en los nombramientos de un Consejo de Ministros. Ha parecido más un casting de GHVip, pese a que predominan los funcionarios de carrera.

Al principio deslumbra por su pretendido carácter de gobierno all stars, pero pasan los días y ya asoman las sombras. Jorge Javier Vázquez hubiera sido la verdadera guinda, pero le robó la cartera Máxim Huerta como ministro de Cultura. Nunca había visto semejante despliegue de frivolidad en los nombramientos de un Consejo de Ministros. Ha parecido más un casting de GHVip, pese a que predominan los funcionarios de carrera. Esta ha sido la puesta en escena de Pedro Sánchez. Nadia Calviño, Grande-Marlaska y Margarita Robles eran cartas marcadas, de qué va la cosa. Y a Rivera que le han birlado a su astronauta. Un gobierno mayoritario de mujeres, que se cruza en el camino de Ciudadanos y sin ninguna referencia de la izquierda, ni a Unidos Podemos que cumplió con su compromiso de echar al PP y su líder Pablo Iglesias negoció con los catalanes, incluido vía telefónica con Puigdemont, y los vascos. El PSOE ha ninguneado a su principal aliado. Todo en orden, sin asustar al Ibex y la Troika. Con felicitaciones de Ana Patricia Botín. Pensado para las elecciones. Es el PSOE con veinte años de experiencia de gobierno que afianza el Régimen del 78. ¿Qué se esperaban?

El nuevo ministro del Interior persiguió a independentistas por la quema de fotografías del Rey en Girona y Molins de Rei en 2007

Algunos de los nombres de nuevo gobierno presentan puntos oscuros. La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, firmó cuando fue secretaria de Estado con Rodríguez Zapatero la autorización de la estafa del inconstitucional Proyecto Castor que ha costado 3.000 millones de euros que se pagaron a ACS, la empresa de Florentino Pérez, en indemnizaciones. Su papel en el proyecto del almacén de gas de Castellón corre el riesgo de convertirse en una mácula en el camino hacia el cambio en las políticas energéticas y medioambientales españolas. La ‘susanista’ María Jesús Montero es la nueva ministra de Hacienda. Desde 2004 ha sido parte de los gobiernos de la Junta en las carteras de Salud y Hacienda, durante la época de los ERE y los cursos de formación. El magistrado Fernando Grande-Marlaska como ministro de Interior es un guiño clarísimo de Pedro Sánchez a la derecha judicial. Su compromiso de moderar la Ley Mordaza choca con este nombramiento por el perfil de este juez cuyos detractores le acusan de levantar simpatías en el PP. De las nueve condenas de Estrasburgo a España por torturas o por no investigar torturas, en seis el juez instructor fue García-Marlaska. El nuevo ministro del Interior persiguió a independentistas por la quema de fotografías del Rey en Girona y Molins de Rei en 2007. Archivó el caso del accidente del Yak-42.

Nadia Calviño, ministra de Economía, es una funcionaria de la austeridad en Bruselas. Ha sido directora general de presupuestos en la Comisión Europea, una tecnócrata especializada en la elaboración de los presupuestos anuales y las normas contables y financieras. Por ello suena a canto de sirena el fichaje mediático del astronauta Pedro Duque al frente del inédito Ministerio de Ciencia. Pero quedémonos con este elogio de Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander, a la nueva ministra de Economía, Nadia Calviño: "Es una garantía de que España seguirá aumentando su peso en las instituciones europeas". Perfil tranquilizador, profesional y apto para el Eurogrupo él de esta neoliberal gallega. Aquí es donde un estado miembro se juega las habichuelas. La economía global inclina la balanza a la derecha por eso la socialdemocracia perdió todo su músculo. El nombramiento de Nadia Calviño por Pedro Sánchez convierte en fuegos de artificio al ministro astronauta. No es un gobierno de los millones de desfavorecidos por la estafa financiera de 2008. El régimen del 78 impulsa al PSOE que estaba con respiración asistida. Carmen Calvo, vicepresidenta y ministra de Igualdad. A esta cordobesa se la tacha de poseer escasa cintura, en definitiva de perfil autoritario. Negociadora en nombre del PSOE de la aplicación del artículo 155 en Cataluña. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, difícilmente derogará por completo la reforma laboral de 2012, en particular, los despidos.

Meritxell Batet, ministra de Administración Territorial y Función Pública ha dicho: "No creo que un referéndum en Cataluña puede solucionar nada"

La cuestión catalana

Meritxell Batet, ministra de Administración Territorial y Función Pública ha dicho: "No creo que un referéndum en Cataluña puede solucionar nada". A esta catalana ha dejado claro que no entra en los planes del Gobierno introducir el derecho a decidir en una propuesta de reforma constitucional: "No contemplamos esa posibilidad como no la contemplan la mayoría de las constituciones del mundo". Se la considera no obstante dialogante y federalista. La consejera valenciana Carmen Montón, ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, es una defensora de lo público, pero su ministerio está lastrado por los recortes. Veremos.

Esta lista la cierra Josep Borrell, que no resulta indiferente a nadie, nombrado ministro de Asuntos Exteriores. Abandonó la política en el año 2007 para, mediante el clásico mecanismo de puerta giratoria, pasó a ser miembro del consejo de administración de Abengoa en 2009. En 2010 se convirtió en el presidente del consejo asesor internacional de la multinacional. Dicha compañía es conocida por haber sufrido una fallida que dejó en 2015 a más de 500 trabajadores y trabajadoras en la calle. Borrell volvió al centro mediático cuando participó en la manifestación unionista del 8 de octubre de 2017 en Barcelona junto con el PP, Ciudadanos o Societat Civil Catalana; esta última organización, en su origen, mantuvo lazos con grupos de extrema derecha como Somatemps, Plataforma por Catalunya, Vox o MSR. Apuesta por no “cerrar ninguna puerta” con Ciudadanos.

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